Con cuatro meses y medio recorridos, el 2026 se está consolidando como un año de cambios profundos en el mercado automotor. La apertura económica trajo muchas novedades y sumó nuevas marcas, mostrando un contraste muy fuerte respecto al período del gobierno de Alberto Fernández y su cepo importador.
En esos tiempos, los argentinos debían elegir entre las opciones que se ofrecían de vehículos nacionales y la muy poca oferta de algunos modelos importados. En todos los casos, tras el pago de sobreprecios. Los 0km producidos en el país representaban el 70% de las operaciones. Hoy están quebrando el piso del 30%. Los importados son amplia mayoría.
Esas unidades eran comercializadas por las automotrices que fabrican en la Argentina. También el volumen de importados estaba en manos de esas empresas, que están agrupadas en ADEFA. Entre los nacionales y los importados (especialmente de Brasil), seis o siete empresas concentraban 98% de las ventas. El 2% restante se repartía entre veinte importadores que apenas podían ingresar vehículos al país.
Un dato que revela esa concentración de operaciones es el ranking de los 10 modelos más vendidos que, obviamente, pertenecían a este grupo de automotrices como Toyota, Volkswagen, Ford, Chevrolet, Renault y el Grupo Stellantis (con marcas como Peugeot, Fiat, Citroën o Jeep). Ante la falta de opciones, esos diez modelos concentraban más de 50% de las ventas totales. Con el cambio de reglas de juego, a partir del nuevo gobierno, la participación de los 10 autos más vendidos cayó a 35% y en baja.
Ahora, la situación es bien diferente. El mercado está cayendo alrededor de 6% en el acumulado anual. No es un número tan fuerte, teniendo en cuenta que, en el sector, esperan una recuperación en la segunda parte del 2026. Sin embargo, para las automotrices tradicionales la baja es mucho más fuerte, tal como viene informando A Rodar Post (ver nota).
Las caídas son muy pronunciadas. Por ejemplo, en lo que va de mayo, las marcas que lideran el mercado (Volkswagen y Toyota) muestran retrocesos interanuales de 30% en los patentamientos. Entre 20% y 30% de baja se ubican Renault, Peugeot, Fiat, Citroën y Jeep. Chevrolet está bajando 12% y Ford tiene un crecimiento de 16%.
Esto muestra que, si bien el mercado está levemente por debajo de 2025 y estas marcas caen más, alguien se está quedando con una parte de las ventas que están `perdiendo estas marcas tradicionales. La respuesta es obvia: las marcas importadas que estuvieron sobreviviendo durante el cepo importador que rigió hasta 2023 (Hyundai, Kia, Suzuki, Subaru, BMW, Audi, entre otras) y las nuevas marcas que llegaron en los últimos tiempos, especialmente las chinas.
BYD y Baic son los principales exponentes. La primera ya se ubica entre las diez más vendidas. A esto se suman otras como Great Wall, Chery, JAC, Jetour, DFSK y una larga lista. Con modelos modernos, con nuevas tecnologías y precios competitivos – gracias al régimen de importación sin arancel externo extrazona- están captando el gusto de una parte de los consumidores. Mucho o poco, todas les están quitando mercado a las marcas más fuertes.
Esto se refleja en datos concretos. En el acumulado anual, de las marcas tradicionales mencionadas, sólo dos tienen números positivos. Ford, con un crecimiento de 14% y Chevrolet, con una mejora de 12%. En el primer caso, el crecimiento está apuntalado, principalmente, en el éxito del SUV Territory. En el segundo caso, la explicación puede encontrarse en una fuerte actualización de la gama de productos, a partir de la apertura económica. Hasta ese momento, la automotriz tuvo una oferta limitada que le hizo perder mercado, mientras otras marcas mantuvieron su participación. El resto de las automotrices clásicas tienen caídas de 14%, como Fiat, a entre 20% y 30% como Volkswagen, Toyota, Renault, Peugeot, Citroën o Jeep.
Si se toma este grupo de marcas con ventas en retroceso, en lo que va del año tienen una baja promedio de 24% contra el 6% que cae el mercado. De las 174.849 unidades que vendieron desde enero a medidos de mayo de 2025, pasaron a comercializar en 2026 sólo 133.043 0km. Más allá de descontar la baja general del mercado, estas empresas perdieron en su conjunto ventas por 40.000 unidades. Volkswagen y Toyota -las que más venden – están perdiendo 10.000 unidades cada una de un año a otro. El resto está perdiendo entre 4.000 y 6.000 unidades. Teniendo en cuenta que todavía no se llegó a la mitad de año, si se mantiene esta tendencia, las grandes marcas -salvo Ford y Chevrolet, que están mostrando crecimiento – podrían llegar a perder cerca de 100.000 ventas a costa de las marcas importadas que ahora no tienen restricciones.
