Automotrices y concesionarias reclaman baja de impuestos, eliminar aranceles e incentivos para renovar el parque automotor

Redaccion

La cadena automotriz argentina, representada por ACARA y ADEFA, participó, junto a organismos de 18 países en la firma de la Declaración de Quito, que busca bajar impuestos, eliminar aranceles y acelerar la renovación de flotas con autos más limpios en el continente, como parte de los acuerdos alcanzados durante el Congreso Latinoamericano Automotriz (CLAM) 2026, celebrado en Quito, Ecuador.

En ese encuentro, representantes de 18 países respaldaron la Declaración de Quito, documento impulsado por la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (ALADDA), con el que buscan establecer una agenda común frente a los cambios del comercio internacional y la llegada de nuevos actores al mercado automotor.

El acuerdo regional contempla medidas para facilitar el comercio automotor entre países latinoamericanos mediante la eliminación de barreras arancelarias y el impulso de políticas que favorezcan la formalización del sector.

Sebastián Beato, presidente de ACARA, comentó: «Lo primero que quiero resaltar es el trabajo en equipo junto a las fábricas y a la embajada argentina en Ecuador, para poder estar presentes en este encuentro, de gran relevancia para establecer las prioridades regionales de nuestro sector, en la industria automotriz de América Latina que busca reorganizarse frente a la presión del comercio global, la transición energética y el avance de nuevos competidores internacionales. Y lo que hicimos en Quito fue trabajar junto a organismos empresariales y fabricantes de la región en el acuerdo de una agenda común que fortalezca la integración comercial, modernice el parque vehicular y reduzca las barreras que frenan el crecimiento del sector. Planteamos la necesidad de contar con sistemas tributarios razonables, coherentes y previsibles porque los costos fiscales afectan tanto la competitividad de la industria como el acceso de los consumidores a vehículos nuevos. Necesitamos que los gobiernos entiendan que la actual carga tributaria excesiva restringe a la ciudadanía la posibilidad de acceder a vehículos con tecnologías más avanzadas y de menor impacto ambiental”, resumió Beato.

Otro de los puntos incluidos en la agenda regional se relaciona con el impulso de incentivos fiscales y financieros dirigidos a la renovación vehicular, particularmente con unidades de menores emisiones y mayores condiciones de seguridad para el transporte de pasajeros y carga.

Asimismo, se propuso fortalecer programas de chatarrización y descarte vehicular de las unidades al final de su vida útil para reducir la antigüedad promedio de las flotas en América Latina, una de las más altas entre mercados emergentes.

En materia de movilidad, el documento Declaración de Quito también respalda el desarrollo de sistemas de transporte público formales y de bajas emisiones, articulados con soluciones de movilidad individual bajo una lógica integrada de transporte urbano e interurbano.

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