Autos usados: dueños piden hasta 30% más que el precio real del mercado

Horacio Alonso

En el mercado automotor se está viviendo algo impensado hasta hace poco tiempo. En lugar de hablar de los aumentos de los autos, como sucedía cada comienzo de mes, el tema de estas últimas semanas pasa por la baja de los precios.

Hay una serie de factores que provocan este cambio. Sin duda, la baja de la demanda hace que la competencia sea dura y fábricas y concesionarias estén necesitadas de atraer clientes. Esto se venía haciendo con descuentos importantes, ya desde la última parte del año pasado. Hoy parece no alcanzar porque las ventas no crecen pese a ese incentivo. Es por eso que, últimamente, la notica pasa por congelamientos de precios o rebajas efectivas sobre las listas oficiales.

También juega a favor de los consumidores la baja de algunos impuestos que, en un contexto de menor actividad, se traslada como beneficio al público. Eso pasó con la eliminación reciente del Impuesto Interno para los 0km de mayor precio que hizo que bajaran los precios de esos modelos y, de alguna forma, está provocando un reacomodamiento de los segmentos inferiores.

Otro factor que está haciendo que los 0km sean más accesibles es la baja del dólar. Por un lado, no hay presión para las terminales para subir los precios, ya que siempre se rigen por la variación del tipo de cambio.

Por otro, hace que las automotrices no puedan aumentar sus modelos en pesos ya que, de hacerlo, con un dólar estable o en baja, significaría aumentar sus vehículos en dólares. No hay margen para que eso suceda. Incluso, lo que se está viendo es que aquellas marcas importadas que tienen sus listas en dólares también están rebajando los precios de algunos de sus modelos.

Todo esto se produce en un contexto donde las marcas chinas están ganando espacio en base a valores muy competitivos de sus productos que, además, llegan con mucha tecnología y mayor calidad que contrasta con los autos Mercosur.

Con todo este escenario, el mercado de los autos usados está bajo un estado de shock. Con precios de los 0km que bajan, los vehículos de segundamano están golpeados por un proceso de depreciación inevitable.

El problema es que no todos los dueños de esos vehículos lo entienden y se adaptan a la nueva realidad. Hay que tener en cuenta que si en el mercado de los 0km operan seis o 7 fábricas más 20 o 30 marcas importadas, que deben definir la política comercial en este contexto, en el de usados son cientos de miles de decisiones individuales que deben ver cómo actúan ante el cambio de reglas de juego. No todos quieren aceptar que su auto perdió valor y se resisten a bajar el precio.

Según el secretario de la Cámara del Comercio Automotor, Alejandro Lamas, sólo se vende lo que está en precio. ´´Hay dueños de autos que se acercan a una agencia y cuando se les dice el valor real de venta no lo aceptan. Dicen que lo van a vender por su cuenta. Pasan dos o tres meses y vuelven porque no lo pudieron vender al valor que pretendían. En cambio, la gente que entiende lo que está pasando, pide un valor lógico y se vende´´, explicó.

Esta doble visión que hay en el mercado se refleja en una caída de las ventas de los autos usados, como sucedió en abril. Debido a los precios por encima del valor real de venta, los compradores desaparecen y las operaciones se reducen.

En distintas concesionarias de autos usados consultadas por A Rodar Post confirmaron esta situación y aseguraron que muchos dueños de autos que los ofrecen para la venta piden entre 20% y 30% por arriba del valor que podría vender.

´´Hay dueños que no quieren aceptar que su auto vale menos y quieren que se los vendamos a un precio que el mercado no convalida. Con sólo mirar los precios sugeridos para cada modelo por la Cámara VAL, que publica precios realistas, con los que la gente que quiere vender por su cuenta pide en los sitios de comercio electrónico, se puede comprobar esa brecha. Algunos hasta piden más. Se quedaron en una Argentina de hace dos años´´, dijo el dueño de una agencia.

Los concesionarios que operan en el mercado de segundamano reconocen que esta situación atenta contra su actividad ya que un auto que no se vende es una comisión que no se cobra. Todo por la resistencia del dueño de aceptar que su auto perdió valor.

Es de esperar que, con el paso de los meses, cada vez más propietarios de autos a la venta aceten la nueva realidad y reduzcan sus exigencias y el mercado se reactive. ´´Los precios de los usados se tiene que reacomodar, No hay otra salida´´, aseguró Lamas.

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