El mercado automotor se encamina a cerrar el año con una baja de más de 10% respecto a los 610.000 vehículos comercializados en 2025. Se espera que el volumen de operaciones se ubique por debajo de las 550.000 unidades. Muy lejos de las proyecciones que aventuraban un crecimiento de los patentamientos con pronósticos que hablaban de llegar a las 700.000 unidades.
Este escenario agrava la situación de muchas automotrices y sus redes de concesionarias ya que no sólo registran una baja de las ventas por menor demanda, sino que, además, se produce en un momento de mayor número de marcas que se sumaron al negocio a partir de la apertura económica generando una mayor competencia. Es decir, un mercado que se achica para repartirse entre más jugadores.
El ejemplo más claro es el de la irrupción de marcas chinas que se están expandiendo de forma rápida y cuentan con el gusto de cada vez más consumidores. Pero no sólo se trata de estas automotrices. Otras marcas importadas que durante el gobierno anterior tuvieron una participación muy limitada por el cepo importador, están viviendo un resurgimiento con la llegada de nuevos modelos y crecimiento en las ventas.
Esto provoca que haya dos realidades bien diferenciadas en cuanto al nivel de actividad de las concesionarias. Por un lado, las agencias de estas marcas importadas que ven crecer su actividad y ganar mercado. Por el otro, las redes de automotrices tradicionales, radicadas en el país, que, tras años de tener un mercado cerrado, ahora están sufriendo una pérdida de participación de las ventas. Son las terminales que, además de producir vehículos en el país, importan el resto de la gama, especialmente desde Brasil.
Para tener una idea sólo hay que mirar las estadísticas que difunde la asociación que agrupa a las concesionarias. Con un mercado que registra una baja de 13% en lo que va del año, estas automotrices tienen caídas de hasta 30% en los patentamientos contra marcas sin radicación industrial en la Argentina que tienen números positivos.
Esta fuerte competencia en un mercado alicaído provoca que las automotrices y concesionarias comenzaran a ofrecer desde hace meses descuentos cada vez más importantes para atraer clientes.
La presión de las terminales paraque sus redes cumplan los objetivos comerciales llevó a los dealers a operar con márgenes cada vez más chicos o, en el peor de los casos, sin rentabilidad o ´´a pérdida´´ en base a precio de transacción, pero con la apuesta a recuperar algo de dinero a través de las bonificaciones que reciben por parte de las automotrices por cumplir con el objetivo comercial. Lo hacían porque, de lo contrario, debían pagar los autos no vendidos con un alto costo financiero.
Esta es una rueda que viene dando vuelta desde hace meses donde las terminales exigen metas difíciles de cumplir y los vendedores se ven obligados a aplicar una política comercial agresiva que golpea la situación financiera de la agencia.
Es por eso que muchas agencias comenzaron a revelarse contra sus terminales y se negaron a comprar la cantidad de 0km que les imponían. Este es un tema que A Rodar Post planteó en distintas publicaciones (ver nota)
Con un panorama de caída de las ventas y pérdida de rentabilidad prolongado en el tiempo, la situación de muchas redes de concesionarias es delicada y, en las últimas semanas, comenzó a producirse un importante ajuste en las estructuras de estas empresas.
Algunos grupos comerciales, con la comercialización de diferentes marcas, venían sosteniendo su plantilla de empleados a través del traslado del personal de las agencias de marcas más golpeadas por la baja de ventas hacia otras con crecimiento. Por ejemplo, si el grupo empresario representa a dos otres marcas tradicionales – con mayor caída de ventas – pero vende también alguna marca importada en alza o sumó alguna china, el incremento de personal de estas agencias lo hizo a través de llevar empleados de las agencias con menor actividad.
Este proceso se fue agotando en los últimos tiempos o hay empresas que sólo comercializan marcas de terminales radicadas en el país y no tienen esa opción.
Es por eso que la situación laboral en el sector entró en crisis y los despidos o retiros ´´voluntarios´´ se están multiplicando en los últimos días.
Un importante grupo empresario de una de las marcas líderes, con operaciones en la zona norte del gran Buenos Aires – en localidades como Pilar, Escobar o Zárate -, desafectó esta semana a cerca de 40 empleados.
Un número menor, alrededor de 15 personas, fueron despedidas de otra organización empresaria de larga trayectoria en la zona sur del conurbano.
La situación se repite en casi todas las agencias de las principales marcas. En un sondeo realizado por este medio en varias agencias de diferentes marcas, al menos, en la mitad, reconocieron haber desvinculado personal en los últimos dos meses.
´´Gran parte de las estructuras de las agencias de la mayoría de las marcas tradicionales están achicando sus estructuras mediante recorte de persona. También se está dando que están cerrando sucursales o puntos de ventas para concentrar las operaciones en la casa central´´, explicó una fuente importante del sector.
Es difícil estimar un porcentaje ya que la mayoría de las desvinculaciones se realizan mediante retiros voluntarios que se negocian persona a persona, por lo que no intervienen los gremios sectoriales.
Según explicaron desde algunas empresas, los recortes se producen entre el personal ingresado en los últimos dos o tres años, cuando las estructuras comenzaron a crecer, después del fuerte achicamiento que se produjo entre 2020 y 2023, como consecuencia del cepo importador que redujo la oferta de vehículos y las pocas unidades que se vendían se hacían con sobreprecios y altísimos niveles de rentabilidad. Con muchos menos empleados, se ganaba más por cada auto vendido.
