El costo de la Verificación Técnica Vehicular en la Ciudad de Buenos Aires volvió a aumentar y se convirtió en un nuevo punto de tensión para los automovilistas porteños. Desde esta semana, realizar la VTV para un auto particular cuesta casi 100 mil pesos, tras una suba del 28% dispuesta por el Gobierno de la Ciudad.
Se trata del segundo incremento aplicado en lo que va de 2026 y eleva el aumento acumulado del trámite al 53% desde enero, según consta en el Boletín Oficial porteño y fue reflejado por distintos medios nacionales.
Con la nueva actualización, la tarifa para automóviles pasó de $75.756 a $96.968, mientras que en el caso de las motos el valor se elevó de $28.484 a $36.459. De este modo, los precios en la Ciudad quedaron prácticamente alineados con los de la provincia de Buenos Aires, donde la verificación para autos livianos ronda los $97.000 y para motos supera los $38.000.
Desde el Ejecutivo porteño justificaron el ajuste señalando que responde al incremento en los costos de prestación del servicio y al impacto que esto genera en la ecuación económico-financiera de las empresas concesionarias. La normativa vigente habilita revisiones tarifarias cuando la variación de costos supera el 5%, un criterio que fue utilizado como fundamento para autorizar el aumento.
El incremento se da, además, en un contexto particular para el sistema de VTV porteño. Durante 2026 vencen las concesiones de las siete plantas que operan actualmente en la Ciudad y el futuro del esquema se encuentra en evaluación.
En paralelo, sigue en discusión el decreto impulsado por el Gobierno nacional que propone cambios en los plazos de verificación y la habilitación de talleres privados y concesionarias para realizar los controles, aunque cada jurisdicción deberá decidir si adhiere o no a ese régimen.
La VTV es un requisito obligatorio para circular y tiene como objetivo garantizar condiciones mínimas de seguridad vial. En la Ciudad, deben realizarla los autos con más de cuatro años de antigüedad o que superen los 64.000 kilómetros, con una vigencia bienal hasta los siete años o los 84.000 kilómetros, y anual a partir de ese momento.
Circular sin la verificación vigente puede derivar en multas que superan los 379.000 pesos, mientras que ciertos grupos, como jubilados con ingresos bajos y personas con discapacidad, se encuentran exentos del pago, aunque no del trámite en sí.
Así, el nuevo aumento de la VTV se suma a una serie de ajustes que impactan de lleno en el bolsillo de quienes utilizan el auto o la moto como medio de transporte cotidiano. En un escenario de ingresos presionados y costos en alza, la verificación técnica vehicular deja de ser solo un control de seguridad para convertirse también en un gasto cada vez más pesado dentro del presupuesto familiar.
