Guerra entre concesionarias de autos por el festival de descuentos: «están destruyendo el mercado»

Horacio Alonso

La situación del mercado automotor no está atravesando su mejor momento y eso se refleja en los datos negativos de patentamientos de autos con los que cerró mayo. Los registros de 0km cayeron 25% respecto a un año atrás, pero si se mira lo números de las marcas más importantes la baja llega a 40%.

Esto tiene que ver con la participación creciente de marcas importadas, especialmente chinas, que no estaban comercializando en el país en los últimos años o, si lo hacían, el volumen de operaciones era muy bajo por el cepo importador que rigió hasta fines de 2023.

Después de un 2025 con una creciente competencia y con ventas que subieron de forma significativa, el 2026 está mostrando una retracción importante. Situación que en automotrices o concesionarias no pueden explicar.

El problema es que la demanda no está reaccionando pese a los fuertes descuentos que se realizan, los precios congelados desde hace dos o tres meses y hasta rebajas reales sobre las listas oficiales.

Como sucede cuando se enfrenta una crisis, empieza a salir el lado más oscuro de las personas. Eso viene sucediendo desde hace unos meses y A Rodar Post lo viene contando (ver nota).

El enfrentamiento entre las fábricas (que a su vez son las que más importan) y sus redes de concesionarias va in crescendo. Por un lado, las terminales presionan para que las agencias compren más autos, pero lo dealers se resisten porque saben que no está la demanda para ese volumen exigido de unidades y sólo podrían llegar a los objetivos comerciales a fuerza de descuentos que hace que vendan por debajo del precio de reposición. Esto hace que no tengan rentabilidad y entren en un escenario financiero delicado.

´´Las terminales se están tomando revancha. Nadie se anima a decir cuánto le cuesta a la red vender a pérdida´´, dijo el dueño de una concesionaria del Gran Buenos Aires.

Lo peor que les puede pasar es quedarse con stock y tender que financiar ese inventario con tasas de 40% o más que, en este contexto cambiario, es en dólares. Esto es algo que está pasando y son cada vez más concesionarias que caen en situación. Es por eso que muchas concesionarias están comprando menor volumen del exigido por las terminales.

´´Antes tener stock era una forma de proteger el capital. Hoy es lo contrario. Hay que sacarse los autos de encima´´, explicó un veterano vendedor del sector.

En este contexto, está desatada una guerra de descuentos donde predomina el sálvese quien pueda. Hay automotrices, como Toyota y Ford, que decidieron ponerle un tope a los descuentos que ofrecen sus concesionarias. Al menos, las rebajas que se publicitan de forma pública.

A su vez, el enfrentamiento no sólo está entre fábricas y concesionarias, sino también entre las agencias de las mismas marcas. Esto se debe a que las empresas que están más necesitadas de dinero para cubrir los gastos de su estructura y las que tienen una situación financiera más sólida. «Están destruyendo el mercado», dicen desde las agencias que no tienen urgencia financiera.

Las primeras hacen descuentos muy fuertes y obligan al resto a competir con esas rebajas a costa de su rentabilidad o perder mercado.

Incluso, también hay un enfrentamiento entre concesionarias de provincias contra las que están ubicadas en CABA y el Gran Buenos Aires. Esto se debe a que en la zona del AMBA es donde más se siente la competencia china con modelos eléctricos o híbridos. Por este motivo, es también la región con descuentos más agresivos, mientras que en el interior se defienden mejor los precios. Ante esa diferencia, los consumidores migran hacia las zonas con mejores precios de transacción.

´´Muchos les echan la culpa a los chinos, pero nos estamos matando entre nosotros para ver quién hace el mayor descuento. Ojalá me equivoque, pero vamos camino a que algunas concesionarias no puedan resistir y cierren´´, advirtió el dueño de otra concesionaria ubicada en el interior del país.

Este contraste hace que las haya opiniones divididas entre las fábricas y concesionarias sobre las proyecciones de venta. Mientras las terminales estiman una baja de mercado menor (entre 5% y 10%), mientras que los vendedores prevén que puede ser de 15% o más (ver nota).

El presidente de Toyota, Gustavo Salinas, había estimado hace unos meses que el mercado 2026 podía llegar a las 700.000 unidades, aunque ahora reconoce que va a ser menor. De todas maneras, en el lanzamiento de dos nuevos modelos de la marca (ver nota), explicó los motivos que podrían hacer que la baja no sea tan pronunciada.

´´Nosotros estimábamos a principio de año un mercado que se iba a aproximar más a las 700.000 unidades y uno mira el transcurrir desde enero a mayo y eso no viene ocurriendo por factores que, si uno mira objetivamente la realidad económica, parece difícil de explicar por qué tenemos un mercado tan bajo, especialmente el de mayo. Si se mira la economía argentina, con superávit fiscal, superávit comercial, récord de exportaciones, récord de ingreso de dólares. Es cierto que tuvimos una inflación en ascenso, pero que ahora comienza a descender, tasas de interés que fueron extremadamente altas, algo que para la industria automotriz es muy relevante para la demanda. Todo esto nos permite pensar que lo que se está viviendo es una ralentización en el crecimiento del mercado, pero que inexorablemente deberíamos ir a un mercado creciente. Como si fuera una GPS, el camino está bien, pero estamos yendo un poco más lento. Como el volumen que se perdió en los primeros meses es muy difícil de recuperar, estamos viendo que se va a llegar, en algún momento del año, a un ritmo anualizado de 650.000 unidades, pero ya tratando de consolidar un volumen similar al del año pasado de 610.000 unidades´´, dijo Salinas.

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