La industria automotriz está atravesando un momento difícil con una baja de ventas en el mercado interno. Eso repercute en materia de producción, donde los datos que se conocen hasta ahora muestra un retroceso respecto al año pasado. En lo que va del año, la caída es de 19%. De todas formas, hay que tener en cuenta, en este punto, que la estrategia de las automotrices se basa en destinar la mayor parte de lo fabricado a la exportación. El ideal es 70%, pero no todas lo cumplen. De esta manera, la actividad en las fábricas depende más del comportamiento en el mercado externo que lo que suceda localmente.
Los datos negativos de producción de este año se pueden tomar de manera directa o analizar algunas particularidades que tiene el actual momento. Gran parte de esta baja de producción se debe a la salida de línea de diferentes modelos en los últimos meses. Por ejemplo, se dejaron de fabricar en el país el Volkswagen Taos, la pick-up Nissan Frontier (también su melliza Renault Alaskan), los Renault Sandero, Logan y Stepway y los utilitarios Peugeot Partner y Citroën Berlingo. Las causas son diversas.
En el caso de Taos, el determinante fue la falta de competitividad. En cuanto a la Frontier, la demanda del producto estuvo lejos de lo esperado a lo que se sumó decisiones empresarias que no ayudaron. Los otros casos tienen que ver con el fin de ciclo de modelos, después de muchos años de producción.
Pero hay otro factor que también juega en contra de la producción. Tienen que ver con inversiones que se están realizando y que recién verán la luz hacia fin de este año y, especialmente, en el próximo.
Desde hace años, la industria automotriz argentina viene consolidándose como un polo de producción de pick-ups con Toyota Hilux, Ford Ranger y Volkswagen Amarok como referentes. Esto hace que el 60% de la producción local esté concentrada en esos modelos. Lo que se ve para adelante es que esa tendencia se va a profundizar y va a provocar un hecho importante: 2027 será el año con récord de producción proyectada de pick-ups en la Argentina.
Hasta el momento, ningún año superó las 300.000 unidades de fabricación de estos modelos. En 2023, el segmento vehículos comerciales livianos alcanzó las 310.000 unidades, según datos de ADEFA. Ese número se logró computando también modelos de utilitarios livianos que se contabilizan dentro de se segmento. Por ejemplo, Renault Kangoo, los utilitarios Partner y Berlingo y algunas versiones de Mercedes-Benz Sprinter. Si se le descuenta las unidades correspondientes de estos modelos, el número final de producción de pick-ups ronda las 280.000 unidades.
La automotriz que lidera la producción en la Argentina es Toyota, que este año esperar llegar a su récord histórico con 183.000 unidades. Para fin de año se espera el inicio de fabricación de la actualización de este modelo. Todavía no se anunció el monto de esa inversión, pero se sabe que va a ser muy importante. De ese total, 21% corresponde al SUV SW4. A eso hay que sumarle unas 3.000 del utilitario Hiace. De esta manera, a producción de Hilux ronda las 140.000 unidades.
Por el lado de Ford, la automotriz aumentó la producción el año pasado y este año anunció una inversión de u$s170 millones para sumar la versión híbrida de la Ranger, más la versión cabina simple. En total, esta automotriz apunta a un volumen de producción de unas 85.000 unidades anuales.
La otra automotriz que tiene noticias alentadoras es Volkswagen. Hoy está fabricando la pick-up Amarok en su final de vida de la actual versión, pero ya tiene en marcha su renovación, conocida como Proyecto Patagonia, para el cual está invirtiendo u$s580 millones. Las primeras unidades se comenzarán a producir antes de fin de año y en 2027 irá subiendo la cadencia. La automotriz proyecta fabricar 70.000 unidades anuales.
A esto se suma el Proyecto Niagara de Renault en Córdoba. Ya se están haciendo unidades de preserie y se lanzará al mercado en septiembre, tras una inversión de u$s350 millones. El volumen de producción anual, según los contratos firmados con proveedores, es de 52.000 pick-ups por año.
También en Córdoba están otras dos pick-ups que ya produce Stellantis: la Fiat Titano y la RAM Dakota. Son lanzamientos recientes que implicaron una inversión de u$s385 millones. Los números en este caso no son claros. El proyectado es de 25.000 unidades de cada modelo – 50.000 en total – aunque por el momento el volumen real está por debajo. Es posible que en 2027, la automotriz pueda incrementar la producción para aproximarlo a la capacidad instalada.
Si se toma la proyección proyectada de todos estos modelos para 2027, la producción de pick-ups del año próximo sería cercana a 400.000 unidades. Es cierto que ese es el volumen de máxima. En el caso de Amarok, por ejemplo, desde enero irá incrementando la actividad para llegar, con el correr de los meses, al ritmo diario buscado. También hay que esperar el comportamiento en materia de exportaciones. Esto corre para Volkswagen Amarok, Renault Niagara, Fiat Titano y RAM Dakota. Toyota y Ford tienen una posición más sólida y estarán en los números estimados. Entre las dos fabricarán 240.000 unidades. De todas formas, si no se alcanza a cubrir toda la capacidad instalada, el piso de producción sólo de pick-ups de 2027, sumando el inicio de los nuevos proyectos, rondará las 300.000 unidades contra las 280.000 de 2023, lo que significaría un récord histórico.
