El mercado de autos de febrero tiene algunas particularidades. Por un lado, no hay cifras oficiales de patentamientos debido a un conflicto entre una dependencia pública y la consultora que se encarga de recopilar los datos de patentamientos (ver nota).
Esto hace que no se pueda tener información confiable sobre la evolución de la demanda y sólo pueda tenerse una aproximación en base a la percepción que tienen concesionarias, importadores y fábricas sobre las ventas del mes (ver nota). Esa ´´sensación´´ refleja un mercado con menor actividad.
Otro factor tiene que ver con el tratamiento de la ley de Reforma Laboral en el Congreso que cuenta con un capítulo fiscal que elimina el Impuesto Interno, un tributo que pagan los 0km de mayor precio.
Como informó A Rodar Post (ver nota), la aprobación esperada para el viernes llena de incertidumbre al sector ya que su promulgación en marzo, por una cuestión técnica, podría hacer que se demore un mes la entrada en vigencia de ese beneficio fiscal.
Lo que provoca esta situación, ante la expectativa de que bajen los precios de los 0km de mayor valor, es un freno en las ventas, debido a que muchos consumidores postergan su decisión de compra, especulando que esa reducción de los valores de gama más alta empuje, como un ´´efecto cascada´´, a los autos de segmentos medios a la baja.
Pero hay un tercer elemento que está jugando en contra de la venta de 0km y tiene que ver con la baja del dólar.
Esto hace que haya una fuerte competencia entre los modelos que se venden con listas en pesos y los que se comercializan con valores en la moneda estadounidense.
Si se toma el tipo de cambio con el que cerró 2025 – era de $1.481 – y se compara con el cierre de hoy (aproximadamente $1.400), se produjo una baja de 5,4%. Es cierto, lo que se apreció fue el peso, pero ese porcentaje sirve para tener una referencia clara al hablar del valor de los 0km.
De esta manera, los autos con lista en dólares requieren menos pesos para comprarlo, lo que quiere decir que, para el consumidor que se mueve en moneda extranjera, se abarataron.
En cambio, los vehículos con listas en pesos demandan más dólares para ser comprados.
A esto se suma que esos autos -que son la amplia mayoría del mercado -, además, aumentaron sus precios en pesos en estos dos meses por lo que la brecha es aún mayor.
Las terminales vienen aumentando sus listas todos los meses y, en ese caso, si el dólar es más barato, la ´´inflación verde´´ es aún mayor.
Toyota es la marca que lideró las ventas en 2025 y el modelo Yaris es uno de los más vendidos.
En diciembre, la versión XS, costaba $32.473.000. La automotriz aplicó un aumento de 2.5% en enero y de 3% en febrero y su precio actual es de $34.284.000.
Con un dólar oficial a fin del 2025 de $1.481, ese modelo costaba u$s21.900, mientras que hoy, a $1.400 el tipo de cambio (ayer estuvo más bajo), vale u$s24.630, unos u$s2.730 más, en sólo un par de meses, producto de un dólar que bajó y un precio en pesos que subió.
El incremento es de 12%. Es cierto que otras automotrices aumentaron menos sus precios, pero el porcentaje de suba en dólares no debe rondar 10%.
De otro lado se puede ver el caso inverso. Por ejemplo, el BYD Dolphin Mini vale u$s22.900. En diciembre, representaban $33.915.000, mientras que hoy son $32.060.000. Se abarató en pesos.
Esto está haciendo que aquellos clientes que deciden su compra por el precio comiencen a considerar como opción a los modelos fijados en dólares, aunque el pago lo hagan en pesos.
Son autos de marcas importadas y, en su mayoría, de origen chino.
También es cierto que muchos de los modelos que se venden en pesos se ofrecen con descuentos importantes para atraer clientes. Es una forma de compensar la particularidad que se está generando por la baja del dólar.
