En la industria automotriz argentina hay un tema que preocupa y siempre se plantea como un problema: la competitividad. Los costos internos, por distintos motivos, juegan en contra de las posibilidades de vender al exterior 0km producido en el país.
En este marco, Toyota es la automotriz que más pendiente está por toda mejora en ese aspecto. Una parte, por lo que pueden hacer puertas para adentro de la empresa. En otra, por lo que pueden hacer los gobiernos para mejorar la situación.
El señalamiento de la marca japonesa se debe a que es el principal productor de vehículos y el mayor exportador de la Argentina.
El lunes pasado, A Rodar Post publicó la información de que el ministro Luis Caputo iba a recibir al presidente de la automotriz, Gustavo Salinas (ver nota). El encuentro se confirmó. Concretamente, se realizó el miércoles, bajo mucha reserva. Las partes habían acordado no hacerlo público. Por este motivo, no hubo mensaje por la red social X del ministro Caputo como suele hacer tras una reunión con presidentes de automotrices. Por ejemplo, como hizo tras el encuentro con el titular de Ford, Martín Galdeano, hace una semana.
La empresa suele mantener reuniones periódicas con el equipo económico para analizar la situación del sector. En este caso, según pudo saber A Rodar Post, Salinas le agradeció, personalmente (ya lo había hecho mediante una declaración pública), al funcionario la decisión del Gobierno de quitar las retenciones a las exportaciones. Este era un reclamo generalizado del sector, ya que en el valor de un auto que se exporta, alrededor de 14% eran impuestos. Ahora, con esta medida, se redujo a poco más de 10%. De lo que queda, casi todo corresponde a impuesto provinciales y tasas municipales.
Más allá de esto, durante la reunión se habló de dos temas puntuales. Salinas le comentó de un caso insólito a causa de tributos locales. El directivo había estado el día anterior en Comodoro Rivadavia y regresó asombrado por la presión fiscal en esa ciudad que afecta al negocio automotor. Concretamente, le trajo a Caputo un ejemplo que mostraba que por tasas municipales, las ventas de autos en esa ciudad tienen un recargo de 4,3%. A eso hay que sumarle los impuestos provinciales. Esto afecta a todas las automotrices.
Otro de los temas que se habló y es de interés directo de Toyota es el inminente acuerdo entre Argentina y Ecuador para que ese país reduzca los aranceles de importación de vehículos.
La marca japonesa exporta a todos los países de Sudamérica y el Caribe, por lo que las barreras arancelarias que tengan es un tema importante. Ecuador cobra un derecho de importación de 20% y se va a reducir a 10%. Salinas explicó que el cambio impositivo le permitirá incrementar sus exportaciones a Ecuador. Podría pasar de las 1.500 unidades anuales que envía hoy a unas 3.000. Si bien es un número bajo, para la empresa es importante ya que ´´todo suma´´ para cumplir el objetivo de tener, este año, récord histórico de producción en la planta de Zárate con 183.000 unidades. De ese volumen, el 80% se exporta.
Fuentes del sector consultadas confirmaron que el acuerdo de baja arancelaria con Ecuador estaría a punto de firmarse.
Seguramente, Salinas y Caputo se volverá a reunir en los próximos meses, pero en el encuentro más esperado será el que se realice hacia fin de año donde el ejecutivo de la marca japonesa le comunicará al funcionario el monto de la inversión que está realizando en Zárate para la fabricación de la nueva Hilux y SW4, como viene informando A Rodar Post.
La automotriz ya desembolso la mayor parte del dinero para robotizar la fábrica bonaerense para preparar la línea para el nuevo modelo, que tendrá una versión electrificada. También está en análisis la radicación de un nuevo modelo, una pick-up de mayores dimensiones que la Hilux, que está a la espera de su aprobación final en Japón. Según fuentes del sector, el monto de la inversión podría rondar los u$s1.000 millones. Una buena noticia que va a recibir el Gobierno en pocos meses.
