Gran Bretaña: ola de cierres de concesionarias de automotrices clásicas por el avance de las marcas chinas (¿Lo que se viene en la Argentina?)

Redaccion

La expansión acelerada de las automotrices chinas en el Reino Unido refleja un fenómeno que ya se observa en la Argentina y que forma parte de una transformación global del mercado automotor. La irrupción de nuevas marcas provenientes de China, con estrategias agresivas de precios y una oferta eléctrica más accesible, está reconfigurando la competencia en distintos países y desplazando a fabricantes occidentales que durante décadas dominaron el negocio.

Según un artículo de The Telegraph firmado por Louis Goss , los fabricantes chinos se han apoderado del mercado británico en tiempo récord, abriendo cientos de concesionarios en apenas dos años. Los datos de Autotrader citados en el artículo muestran que el número de concesionarios chinos se cuadruplicó: de 95 en mayo de 2024 a 440 en la actualidad. El salto es tan abrupto que las principales marcas chinas ya tienen más salas de exposición que varias firmas occidentales históricamente consolidadas en el Reino Unido.

El artículo, titulado ´´Los concesionarios de automóviles chinos se apoderan de Gran Bretaña a medida que los conductores apuestan por los vehículos eléctricos baratos´´ (ver artículo original). explica que este avance se apoya en un cambio profundo en el comportamiento del consumidor británico, impulsado por el encarecimiento del combustible y la búsqueda de vehículos eléctricos más económicos. “Actualmente hay mucho interés en los vehículos eléctricos. Su funcionamiento es mucho más económico, sobre todo teniendo en cuenta la situación actual del combustible”, señala Jonathan Leary, del concesionario Geely de Manchester. La frase sintetiza el clima de época: la transición energética dejó de ser un discurso y se convirtió en una decisión de bolsillo.

La nota de Goss también recoge testimonios que anticipan un escenario aún más contundente. Shane Wright, del concesionario Hartwell BYD en Scunthorpe, afirma sin rodeos: “En algún momento será una adquisición global. Absolutamente. Al 100%. Habrá coches chinos por todas partes”. Otro vendedor de BYD, desde Chichester, agrega que la ecuación económica es determinante: con el combustible cerca de las 2 libras por litro, la opción eléctrica se vuelve “bastante atractiva”.

El impacto sobre las automotrices occidentales es inmediato. Desde 2024, muchas han cerrado decenas de concesionarios ante la presión de competidores chinos cuyos vehículos, en algunos casos, cuestan la mitad. El artículo de The Telegraph detalla que BYD, la mayor automotriz china, ya es la marca eléctrica china con mayor presencia en Gran Bretaña: 135 concesionarios. Su desembarco fue reciente —dos salas de exposición en Birmingham y Milton Keynes en 2023— pero hoy abarca desde Jersey hasta Inverness. Omoda, propiedad de Chery Automobile, suma 132 concesionarios desde su llegada en 2024. Ambas superan en cantidad de puntos de venta a marcas europeas tradicionales como Škoda (127) y Audi (117).

La expansión no se limita a las gigantes. Geely, Changan y Leapmotor también desembarcaron el año pasado y ya cuentan con decenas de sedes. En paralelo, Geely continúa ampliando su influencia global con participaciones en Volvo, Lotus y una minoritaria en Aston Martin.

Mientras tanto, la presencia de las automotrices occidentales se reduce. Ford es el caso más dramático: pasó de 418 concesionarios en mayo de 2024 a solo 300. Land Rover perdió 11 en dos años y quedó con 106. Nissan cayó de 154 a 148. La fidelidad a las marcas, un activo histórico, también se erosiona. “Hace años, un cliente de Ford era un cliente fiel a Ford… mientras que hoy en día la gente es mucho menos leal”, admite Wright en el artículo de Goss. Ian Plummer, de Autotrader, resume el nuevo paradigma: si una marca ofrece buena relación precio-calidad y tecnología convincente, los compradores están dispuestos a probarla.

El fenómeno británico que describe The Telegraph se parece demasiado a lo que está empezando a ocurrir en la Argentina: un mercado que se abre a nuevas marcas chinas, consumidores que priorizan precio y eficiencia, y fabricantes tradicionales que pierden terreno. No es un caso aislado, sino una tendencia global que redefine la industria automotriz y anticipa un mapa competitivo completamente distinto al que dominó durante décadas.

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