Las 10 claves de la pick-up Chevrolet S10 High Country

Horacio Alonso

En los últimos años el mercado automotor argentino se tiñó de pick-ups. Por restricción a las importaciones, que castigaron a otros segmentos, o por gusto, el consumidor se volcó a este tipo de vehículos, que llegó a representar más de 20% de las ventas. Esa tendencia también se consolidó porque el país se convirtió en un polo de producción de ´´chatas´´ de una tonelada. Tres de eso modelos están en el top ten de ventas. Pero hay una marca que tiene también un producto que es símbolo del segmento, aunque llega importada, Se trata de la Chevrolet S10 que se fabrica en Brasil y busca tener mayor peso en el competitivo mercado argentino.

1 – Después de un tiempo largo con restricción de oferta de modelos – tanto en volumen como en variedad -, Chevrolet ingresó en una nueva etapa hacia fines de 2024. Gran parte de este giro tuvo que ver con la posibilidad de importar vehículos sin las limitaciones que existían hasta el fin del gobierno de Alberto Fernández Esta nueva realidad le permitió crecer en ventas y volver a posicionarse con fuerza en el mercado local. Entre los modelos que apuntalan esa expansión se encuentra la pick-up S10, una clásico de la automotriz, que llegó con renovación de imagen, motorización y equipamiento. Manejé durante unos días la versión High Country y acá dejo mi opinión.

2 – En materia de diseño exterior, lo primero que llama la atención es que se la ve más moderna y robusta. Todas las marcas tienen a mostrar pick-ups con imagen imponente. La S 10 lo logra. El principal cambio se encuentra en la parte delantera con una trompa que se alinea con el estilo adoptado por modelos como la Silverado. Tiene una nueva parrilla que es atravesada por una barra cromada y presenta cambios en el capot y el paragolpes. También se reformuló todo el sistema óptico, ahora con luces full LED y DRL. Detalles cromados se repiten en otros lugares de la carrocería. También hay novedades en la parte trasera en cuanto al sistema óptico y el portón para acceder a la caja tiene el nombre Chevrolet grabado bajo relieve. Todos estos cambios le vinieron bien porque aggionaron el modelo y le dieron un toque más deportivo, dentro de un estilo sobrio. Para nada rebuscado. Transmite armonía que, seguramente, va a conformar a los fanáticos de Chevrolet y presentarla como una alternativa para quienes vienen de otras marcas.

3 – El interior genera una sensación de gran confort. Es una pick-up que puede cumplir funciones para el trabajo, pero que se luce si se la piensa como un vehículo para un uso más pensado para el ocio y el manejo cotidiano. Los materiales y terminaciones transmiten calidad, con diferentes texturas y combinación de colores sobrios. Es un ambiente muy agradable. La posición de manejo es un tanto elevada – aún en la regulación más baja – y eso puede ser una dificultad para quienes tiene una gran estatura. El volante se regula en altura y profundidad. Se renovó todo el tablero (ahora todo digital) y la pantalla multimedia de 11 pulgadas. Todo el panel luce moderno. Lo bueno es que tienen algunos comandos físicos, algo que siempre valoro porque son de fácil utilización cuando se maneja con la vista puesta en el camino. Las plazas traseras tienen buen espacio, aunque los asientos parecen ser un poco bajos y obligan a tener muy dobladas las piernas. Son pequeños detalles dentro de un habitáculo que genera gran sensación de confort.

4 – Una de las novedades importantes viene por el tándem motor-transmisión. Si bien el motor es el mismo, el Duramax 2.8 turbodiesel, a diferencia de la versión anterior (de 200 caballos), la nueva S10 tiene 207 cv y 510 Nm de torque y la caja automática pasó de 6 a 8 marchas. Tiene tracción integral 4×4 desconectable con reductora (alta y baja).

5 – La S10 no está entre las pick-up más potentes que se ofrecen en el mercado, pero este agregado de caballos, sumado a la nueva caja de 8, mejora un poco su desempeño. No es un vehículo liviano, pero se mueve bien. Si se anda por ciudad, se la va a sentir incómoda. Tampoco es lógico comprarse un vehículo de este tipo para pasear por el centro. Tiene un comportamiento lógico para una ´´chata´´ mediana. Debe haber pocos compradores que vivan en CABA y la tenga como único vehículo. Es un producto para quien vive en el GBA, en una casa, o en ciudades o pueblos del interior y quiera una pick-up confortable para moverse de un lado al otro. A veces en ciudad y otras en ruta. Si bien el motor diésel, de por sí, es más ruidoso que los nafteros, la insonorización es muy buena y el habitáculo es silencioso. Cuando se sale a la ruta, se entiende cuál es su mundo. Tiene un gran confort de marcha: La mejora de potencia del motor, más la caja de ocho velocidades, es un punto a favor. Tiene muy buena reacción, al tener marchas más cortas se siente menos el paso de un a otra y eso redunda en un manejo más sereno. Se viaja cómo a bajas revoluciones. Y si se la pisa para hacer un sobrepaso, la potencia es más que suficiente como para sentirse seguro. La note que salta un poco más de lo deseado, pero nada grave. Tiene un buen equilibrio en la suspensión. Frena muy bien.

6 – Pensando en el usuario de una S10, con esas características antes mencionadas, también juega un papel importante el sistema de tracción. Es un vehículo con mucho confort y equipamiento, para el uso diario, que también ofrece la posibilidad de viajar por caminos de tierra o ripio, meterse en la arena, andar por la nieve, cruzar algún arroyito y meterse en el barro y todo hacerlo con la tranquilidad de que hay tecnología que va a ayudar a sentirse seguro. Para la mayoría de la gente, la que la usa en modo recreación, la S10 le va a dar todo lo que necesita.

7 – El consumo de la S10 HG ronda los 7 litros cada 100 kilómetros llevándola a 100 km/h. Si se maneja en ciudad sube a casi 12 litros.

8 – El equipamiento de confort cuenta con conectividad MyLink, Apple CarPlay o Android, cargador por inducción, entradas USB A y C en la parte delantera y también en la trasera, sistema OnStar, WiFi, sistema de audio de 6 parlantes, lona marítima, volante multifunción, portón trasero con cerradura eléctrica, entre otros (ver ficha técnica).

9 – En seguridad, cuenta con Control de Estabilidad, control de tracción, asistente de arranque y descenso en pendiente, control de balanceo del remolque, airbags frontales, laterales y de cortina, cámara de visión HD, alerta de tráfico cruzado trasero, alerta de punto ciego, entre otros (ver ficha técnica).

10 – La Chvrolet S10 High Country cuesta $73.852.900 y tiene una garantía de 5 años o 150.000 kilómetros.

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