Las 10 claves del Ford Mustang Dark Horse

Horacio Alonso

Hay autos y autos. Unos, se pueden analizar como lo que son: un medio de movilidad. Otros, hay que evaluarlos por lo que producen. Modelos como el Ford Mustang entran en esta última categoría. Esto se debe a que no hay parámetros lógicos o racionales para definirlos. Quienes compran estos vehículos no tienen los mismos parámetros que la mayoría la gente. Es un grupo selecto que privilegia las sensaciones. Manejé durante unos días la versión Dark Horse y, a continuación, dejo mis impresiones.

1 – El Ford Mustang Dark Horse desembarcó en el mercado local como la versión más deportiva y radical de la séptima generación del icónico muscle car. Ubicado por encima del Mustang GT Performance, no se trata simplemente de una variante tope de gama, sino de un modelo que pide pista. Su propuesta apunta a un público que busca sensaciones más puras al volante, con un enfoque claramente orientado al rendimiento dinámico, en una posición intermedia entre el GT Performance y el recordado Mach 1.

2 – Al hablar un poco de su diseño exterior, se puede decir que el Dark Horse se diferencia por una estética más agresiva y oscura. Insignias, llantas y detalles que en otras versiones lucen cromados aquí adoptan terminaciones en negro, reforzando su identidad deportiva. El capot incorpora una toma de aire funcional, mientras que el alerón trasero de mayor tamaño y las mejoras aerodinámicas buscan optimizar la estabilidad a alta velocidad y el desempeño en curva. En un país donde no abundan estos modelos, es imposible pasar desapercibido. Lugar donde paraba, lugar donde se acercaba alguien a hacer una pregunta o sólo mirarlo de cerca.

3 – Puertas adentro, la situación cambia, El Dark Horse mantiene el diseño general del GT Performance. Todo lo llamativo que es su imagen externa, contrasta con la sobriedad y simpleza de su interior. Sin duda, se lo siente distinto, pero está lejos de provocar la misma sensación de su silueta externa. Pee a ser un deportivo, no se siente que uno está sentado en el piso. Es bastante cómodo. Tampoco cuesta ingresar. La arquitectura del tablero está dominada por pantallas digitales, con un alto nivel de conectividad y gráficos exclusivos de bienvenida para esta versión.  Tiene diferencias son sutiles pero identificables: bordados específicos y cinturones de seguridad en color azul aportan un toque distintivo. La posición de manejo es correcta, aunque las butacas no son del tipo auto de carrera. No son envolventes en extremo. Se dejan llevar para un uso diario y no exclusivo para ir a alta velocidad. Las plazas traseras, obviamente, son muy limitadas en cuanto a espacio.

4 – Bajo el capot se mantiene el conocido Coyote V8 5.0 litros atmosférico, que en el Dark Horse alcanza su máxima expresión. Entrega 507 caballos a 7.250 rpm, 15 más que el GT Performance, y un torque de 567 Nm a 4.900 rpm.

5 – Lo más impactante de este Mustang es cuando se lo pone en marcha. El sonido del V8 es un capítulo aparte. Si estéticamente hace imposible pasar inadvertido, cuando se lo enciende no habrá nadie alrededor que no se de vuelta a mirar qué está pasando. Un rugido en ascenso brota de debajo del capot. Los clientes habituales de un deportivo como este estarán acostumbrados a atraer las miradas, pero para alguien más propenso a cultivar el bajo perfil, el estruendo que produce lo pone en una situación incómoda. Cada vez que lo ponían en marcha esperaba que las revoluciones del motor bajaran lo más rápido posible hasta acomodarse en un nivel sonoro aceptable. Salvo en los momentos en que me encontré en un contexto abierto y desolado, traté de hacer la salida lo más sueva posible. Pero, sin duda, el tronar del motor es uno de los elementos centrales de la experiencia de manejo. Más allá de esto, disfrute mucho mis días con el Dark Horse. Pese a ser un auto para un uso extremo, no es tan incómodo para el uso diario. La suspensión está lejos de ser dura o incómoda como la de otros deportivos que manejé. La suspensión adaptativa MagneRide recibió una calibración específica que se traduce en un conjunto firme y preciso. La sensación de estabilidad que se tiene cuando se toma una curva cerrada a una velocidad considerables es destacable. La dirección se siente directa y rápida, con una alineación más agresiva que elimina la impresión de flotación del tren delantero. El resultado es un Mustang más plantado y estable. No lo probé en una pista. Hice algunos tramos de autopista y ruta hasta un poco más allá de Capilla del Señor y una visita a Zárate. Cuesta llevarlo a las velocidades máximas permitidas. Tampoco tuve problemas con golpes en lomo de burro o cunetas. Tiene un despeje justo, siempre que se maneje con cuidado. La experiencia de manejarlo, en general, fue muy divertida y agradable.

6 – En cuanto a prestaciones, Ford declara una mejora en las cifras de aceleración: el 0 a 100 km/h se completa en 3,7 segundos, seis décimas menos que en el GT Performance. La transmisión automática de 10 velocidades se destaca por su rapidez y precisión, permitiendo mantener siempre el motor en el régimen ideal. Algunas pruebas realizadas por otros medios especializados señalan que la velocidad máxima alcanzada fue de 218,25 km/h, un valor muy similar al de otras versiones deportivas del Mustang.

7 – Poco importa a quien compra un vehículo cómo este su nivel de consumo, pero con un motor como este es lógico que sea elevado. Como dato anecdótico, puede rondar, en promedio, en unos 15 litros cada 100 kilómetros.

8 – En confort, el Dark Horse incluye butacas de cuero (calefaccionadas y ventiladas), sistema de sonido Bang&Olufsen de 12 parlantes, tablero digital de 12,4” y pantalla SYNC 4 de 13,2”. Pese a ser la versión más cara de la gama, no cuenta con cargador inalámbrico para celulares, aunque conserva múltiples puertos USB.

9 – El Dark Horse cuenta con un completo paquete de seguridad, con múltiples airbags, frenos ABS y controles de tracción y estabilidad. Las ayudas electrónicas permiten un alto nivel de personalización: en modo pista, el control de estabilidad adopta una configuración intermedia y puede desconectarse por completo, dejando el control total en manos del conductor.

10 – El precio del Ford Mustang Dark Horse es de $104.625.000 y tiene una garantía de 3 años o 100.000 kilómetros.

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