El Gobierno anunciaría esta semana un nuevo programa de financiamiento destinado exclusivamente a la compra de vehículos fabricados en Argentina, según informó Infobae.
La iniciativa surge en un contexto de caída de los patentamientos y debilidad del mercado interno, con el objetivo de apuntalar las ventas de las terminales radicadas en el país mediante líneas de crédito más accesibles.
El esquema prevé préstamos del Banco Nación de hasta $50 millones, con un plazo máximo de 72 meses y una tasa fija del 25% anual. La línea estaría disponible para clientes de la entidad y permitiría financiar una amplia gama de modelos nacionales, incluyendo algunos utilitarios y camionetas mediante un anticipo complementario. La tasa propuesta se ubicaría por debajo de las proyecciones de inflación para los próximos doce meses, estimadas entre el 30% y el 31%, lo que implicaría un costo financiero real más favorable para los compradores.
La propuesta, conocida informalmente como “Plan Autito”, excluiría a los vehículos importados y se concentraría únicamente en unidades producidas en el país.
La duda que surge de esta medida es que según las reglas del Acuerdo Automotor del Mercosur, un gobierno de un país miembro no puede establecer incentivos que discrimine por el origen de los vehículos. En este caso, Brasil podría manifestarse perjudicado.o
De todas formas, fuentes del sector explicaron A Rodar Post que sólo está limitado si los fondos los aporta el Tesoro pero en este caso son fondos propios, generados de clientes (Plazos Fijos, cajas de ahorro, etc) por lo que se puede aplicar el criterio que quiera. No es una financiación del Gobierno.
De esta manera, el Gobierno buscaría impulsar la actividad de las automotrices locales y fortalecer la producción nacional en un momento de menor demanda.
El programa también incluiría una segunda etapa orientada a ampliar la capacidad de financiamiento de las terminales automotrices. Para ello, el Tesoro aportaría fondos a través de un mecanismo que involucraría al Banco Nación y a las ocho terminales con producción en Argentina.
Los recursos serían colocados a plazos más largos que los habituales y luego canalizados hacia las financieras de las automotrices, permitiéndoles ofrecer créditos con mejores condiciones para la adquisición de vehículos nacionales.
Según la información publicada por Infobae, el mecanismo tendría una lógica similar a otros programas de financiamiento sectorial en los que organismos públicos aportan recursos específicos para impulsar determinadas actividades económicas mediante líneas crediticias subsidiadas o fondeadas en condiciones especiales.
La medida se enmarca en una estrategia más amplia orientada a estimular el consumo y la actividad económica. Su lanzamiento coincidiría además con la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), encuentro en el que participarán funcionarios del área económica y representantes del sector productivo. En paralelo, el Gobierno viene implementando otras señales destinadas a sostener el poder de compra y contener el impacto sobre los consumidores, como la postergación de aumentos en algunas tarifas del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
De concretarse, el plan representaría uno de los principales intentos oficiales por reactivar la demanda de vehículos mediante financiamiento a largo plazo, apuntando especialmente a fortalecer la producción automotriz nacional en un escenario de desaceleración de las ventas.
