Más allá de lo que sucede en el mercado interno, con una demanda que mantiene una baja de alrededor de 13% respecto al año pasado, la expectativa de las automotrices está concentrada hoy en dos frentes. Por un lado, el llamado a licitación para acceder al cupo de 50.000 unidades de autos híbridos o eléctricos. Por el otro, las negociaciones con México para reflotar el acuerdo de libre comercio entre los dos países.
El primerio de los temas viene demorado y se debe, en gran parte, a la complejidad técnica para distribuir los autos que se liciten. Como ya se anunció, el Gobierno decidió separar en distintas escalas el valor FOB para poder acceder a la medida.
Originalmente, estaba fijado en u$s16.000 para todos los vehículos, sin importar el tipo de tecnología. Ahora, sólo quedarán con ese límite los vehículos mild hybrid. Para los híbridos subirá a u$s18.000 y para los eléctricos será de u$s35.000.
Esta modificación hace engorrosa la forma de adjudicación. Hay que recordar que las 50.000 unidades se reparten en 25.000 para las empresas radicadas en el país y agrupadas a ADEFA y las tras 25.000 para los importadores de CIDOA.
Cómo repartir esas cantidades en tres niveles de FOB y el criterio de selección para la adjudicación entre cada marca no parece ser sencilla y de ahí la demora. Hay que tener en cuenta que se espera que esta vez haya más empresas participando y que soliciten mayor cantidad de unidades que el año pasado. Entonces, uno de los problemas que se presenta es cómo asignar las 25.000 unidades para cada grupo teniendo en cuenta que los pedidos de importación van a superar ampliamente el cupo disponible.
Fuentes consultadas por A Rodar Post señalan que el llamado a licitación sería ´´inminente´´ y que todos los días se contactan con funcionarios para saber si hay novedades.
Si bien el volumen de 50.000 unidades es relativamente bajo respecto a un mercado de más de 500.000 vehículos, la experiencia muestra que tiene un efecto muy importante en la estrategia comercial de cada marca. Por eso, saber con cuántos autos van a poder importar sin el recargo de 35% del arancel externo es clave para definir qué hacer con el resto de la gama.
El otro tema es el acuerdo de libre comercio con México que está caído desde marzo pasado. Como informó A Rodar Post, para el lado argentino ya estaría todo cerrado y sólo faltaría que se ponga fecha para la firma (ver nota). La novedad pasa porque el acuerdo sería por cinco años y no por uno como era hasta ahora.
En estos momentos, hay funcionarios de la Cancillería argentina en México tratando de definir los últimos detalles, pero del lado mexicano no parecen estar muy predispuestos a ponerle fin a la negociación y fijar una fecha para la firma.
Una fuente consultada por este medio remarcó que la estrategia de los funcionarios mexicano sigue siendo de solicitar mejores condiciones, pese a haber señalado que estaban de acuerdo con lo convenido en las reuniones previas. El punto conflictivo sigue siendo el tema agropecuario que figura en el ACE 6.
En las automotrices argentinas que importan vehículos desde ese país esperan que, a más tardar, la semana próxima se anuncie el cierre del acuerdo.
Como se sabe, hay varias empresas que ya no cuentan con stock de todos los modelos que importan desde ese país y están urgidas de reestablecer el suministro de productos.
