Guerra automotriz: el CEO de MG le respondió al presidente de Renault por la campaña de afiches en la Expo Auto Chino

Redaccion

En una jugada provocadora, Renault decidió marcar presencia en el inicio de la Expo Auto Chino. La marca francesa eligió los alrededores del evento para desplegar una serie de carteles que rápidamente captaron la atención del público y fueron amplificados en redes sociales por el presidente de Renault Argentina, Pablo Sibilla. La acción fue luego reflejada por el sitio especializado Autoblog Argentina, convirtiendo una simple campaña gráfica en uno de los temas más comentados del sector automotor

Desde el punto de vista comunicacional, la estrategia tiene una lectura clara: Renault buscó posicionarse como un actor relevante en medio de una exposición dominada por marcas chinas, un segmento que viene ganando terreno de manera acelerada en el mercado argentino.

Los carteles apelan a un recurso clásico del marketing: la provocación elegante. No recurren al ataque directo ni a la descalificación de los competidores, sino a un mensaje que refuerza la identidad de Renault en un contexto donde la industria china exhibe músculo, volumen y novedad tecnológica.

También resulta significativa la participación de Pablo Sibilla. Al compartir la acción en sus redes, el ejecutivo dejó de ser un observador para convertirse en parte del mensaje.

Ante esta jugada, no tardó en llegar la respuesta por parte de una marca china, como MG. Federico Pieruzzini, CEO del grupo Eximar, que además de esa marca, comercializa Volvo, Jaguar y Land Rover.

En su cuenta de Linkedin escribió un comentario que apunta directo a la jugada de Renault. A continuación, se publica el texto completo de esa respuesta:

Pagar una entrada también es elegir.

Anoche, cuando salí de Expo Auto Chino, literalmente en la esquina me detuve en un semáforo y vi esta publicidad:

“45 concesionarios en todo el país para visitarnos sin pagar entrada”.

La jugada de Renault fue inteligente. Pero también confirmó lo que acababa de suceder adentro.

Miles de personas decidieron pagar una entrada y dedicar varias horas, con amigos y familias para conocer algo diferente. No fueron solamente a mirar, fueron a comparar, preguntar y decidirse.

Claramente la gente quiere un cambio.

En MG decidimos competir con diseño, tecnología híbrida, seguridad y precios razonables y accesibles. No le pedimos al consumidor que confíe solamente en un nombre o una historia. Lo invitamos a subirse, comparar y decidir.

Y este fin de semana lo hizo.

Nuestro stand estuvo lleno y se concretaron operaciones. MG ya no es solamente una marca que llegó a la Argentina, es una marca que el consumidor empezó a elegir.

Durante años, el cliente tuvo que adaptarse a una oferta limitada, las marcas tradicionales decidían qué traer, con qué equipamiento y a qué precio.

Esa comodidad se terminó.

Hoy puede comparar tecnología, conectividad, electrificación, precio y, sobre todo, seguridad.

Porque la seguridad no es un logo, una trayectoria ni una campaña. Son airbags, asistencias a la conducción, calidad estructural y sistemas de frenado capaces de hacer la diferencia en un accidente.

En ese momento, no importa cómo se pronuncia la marca.

Lo que realmente importa es que una familia vuelva a su casa.

El mundo automotor dejó de tener fronteras. Muchas marcas tradicionales producen en Asia, utilizan tecnología desarrollada allí y forman alianzas con fabricantes chinos.

La discusión ya no debería ser de dónde viene un auto, sino qué producto recibe el argentino, qué seguridad ofrece y si su precio tiene lógica.

Bienvenida sea la competencia.

Durante demasiado tiempo algunos se acostumbraron a cazar en un zoológico. Ahora el consumidor abrió la puerta, salió a comparar y empezó a elegir. Eso nos obliga a todos a mejorar.

Gracias a Matías Antico y Nicolás Coppo por hacer posible esta exposición, también a todos los periodistas, a los bancos que ayudan a acercar nuevamente el 0 km a las familias y a todas las marcas chinas que participaron, sin importar el tamaño de sus stands. Cada una ayudó a construir confianza.

Y gracias también a Renault.

Mientras algunos comunicaban desde afuera, adentro la gente estaba descubriendo, comparando y comprando. Su campaña confirmó que esta exposición no pasó desapercibida.

Las nuevas marcas no llegamos para destruir la industria automotriz argentina.

Llegamos para despertarla.

La gente quiere un cambio. Y cuando todo un mercado empieza a reaccionar, significa que el cambio ya comenzó.

Una vez más, estamos haciendo visible lo invisible

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