Las 10 claves de la Ford Ranger Black 4×2 con caja automática

Horacio Alonso

Es repetitivo hablar de la amplia oferta de pick-ups que hay en la Argentina, pero es inevitable remarcarlo cada vez que tengo la oportunidad de manejar y de escribir sobre algún producto. Es el segmento que ofrece la mayor variedad de propuestas, si se toman los modelos nacionales e importados. Hay, como digo siempre, para todos los gustos. El caso de Ford con su Ranger es un buen ejemplo. Las opciones son muchísimas, en cuanto a motorizaciones, prestaciones, equipamiento, siluetas. Recientemente, lanzó la versión Black con tracción simple que se suma a la ya conocida con tracción 4×4. A continuación, se publican las 10 claves de este modelo

1 – Con la nueva Ranger Black, Ford amplía la propuesta de la pick up mediana producida en General Pacheco. Se trata de una variante que le calza bien a quienes se mueven en ambientes más urbanos y buscan mantener la robustez que caracteriza a la gama. Esta edición especial se basa sobre la versión XLS y propone una configuración diferente a la otra versión Black que se comercializa: abandona la tracción integral y la caja manual para adoptar una tracción simple 4×2 y transmisión automática de seis velocidades. Entre tantas versiones, se posiciona hacia el centro de la oferta Ranger.  Apunta a usuarios que buscan una estética diferenciada, un elevado nivel de confort de marcha y costos de utilización más bajo. De nada sirve pagar por una doble tracción cuando no se va a usar. Son decisiones personales. Aunque la denominación Black remite a sus detalles oscurecidos, también se ofrece en color gris plata manteniendo los mismos elementos distintivos.

 2 – En el exterior, la Ranger Black se distingue por una serie de componentes terminados en color negro que refuerzan su imagen deportiva. Su comprador busca, de alguna forma, diferenciarse respecto a otras versiones. La parrilla frontal completamente oscurecida, las llantas de aleación de 18 pulgadas, las carcasas de los espejos, los estribos laterales, las manijas de las puertas y la barra deportiva tipo San Antonio sobre la caja de carga conforman un conjunto visual que acentúa su carácter exclusivo. El diseño conserva las proporciones robustas de la última generación de Ranger. Además, incorpora barras laterales en la caja de carga, un elemento que no está presente en la versión XLS convencional y que suma presencia y funcionalidad.

3 – El interior mantiene el estándar de calidad percibida que distingue a las pick ups regionales más modernas, con materiales resistentes y una presentación cuidada. Los asientos combinan tela con cuero ecológico y el volante está revestido en cuero negro y el emblema “Black” grabado en el tapizado de los respaldos como un detalle exclusivo de esta edición. El habitáculo adopta un esquema completamente oscuro, incluyendo techo y parantes, lo que refuerza el concepto visual del modelo. Las butacas ofrecen regulación manual y la columna de dirección permite amplios ajustes en altura y profundidad, facilitando una posición de manejo precisa. La habitabilidad es uno de los puntos fuertes: cuatro adultos pueden viajar con comodidad y las plazas traseras cuentan con salidas de aire propias, un diferencial dentro del segmento.

4 – La novedad de esta Ranger Black reside en su configuración mecánica. Mantiene el motor Panther turbodiésel de 2.0 litros, producido en Argentina, que entrega 170 CV a 3.500 rpm y 405 Nm de torque desde 1.750 rpm. Ahora, combinado con una transmisión automática de seis marchas con convertidor de par y tracción trasera 4×2

5 – Esta Ranger Black busca captar a un público que no requiere el uso de una tracción 4×4 y tampoco está dispuesto a la mayor carga en el manejo que exige una caja manual. Es para alguien que, por distintas razones, elige una pick-up, pero no piensa en un uso extremo aventurero. Para moverse en rutas o caminos rurales en condiciones que no requieran una tracción integral, contextos más urbanos y la comodidad de una transmisión automática. La adopción de tracción simple aporta un comportamiento más suave, con una suspensión capaz de absorber irregularidades, lomos de burro y adoquines sin transmitir brusquedades al habitáculo. El motor ofrece una respuesta bastante rápida en baja, para moverse bien en ciudad, y confortable a velocidad crucero. La caja automática colabora en la sensación de confort con un eficiente paso de las marchas. La dirección es acorde al uso más urbano que se le va a dar con una asistencia precisa tanto en maniobras urbanas como en ruta, y la mejora en la insonorización permite un aislamiento más eficiente frente a ruidos de motor, viento y rodamiento. De todas formas, el sonido del motor diésel está presente, pero en un grado más que aceptable. En tiempos donde el silencio predomina, entre tantos vehículos híbridos o eléctricos, un poco de runrún es bienvenido.

6 – La velocidad máxima declarada ronda los 180 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h se ubica en poco más de 10 segundos, algo razonable para este tipo de vehículos. La capacidad de remolque, de 3.500 kilogramos, se mantiene como uno de los atributos destacados del conjunto.

7 – Con este tipo de motorización diésel, el consumo es un punto a tener en cuenta. En ciudad, se ubica en menos de 11 litros cada 100 kilómetros, mientras que en ruta oscila registró poco más de 8 litros. En un uso mixto y en un manejo poco cuidado, el promedio los registros alrededor de 9 litros cada 100 kilómetros, pero estas son cifras orientativas porque varía mucho en la forma de manejó y cuánto de urbano y ruta se haya transitado.

8 – La Ranger Black incorpora un tablero digital configurable de 8 pulgadas y una pantalla multimedia vertical de 10 pulgadas con SYNC 4, compatible con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos. La conectividad se potencia con un módem 4G integrado que habilita funciones remotas mediante FordPass, como encendido programado, climatización previa y monitoreo del estado del vehículo. También suma cargador inalámbrico, puertos USB Tipo A y C, cámara de retroceso, salidas de aire traseras y un volante multifunción con doble regulación. La curiosidad es la ausencia de arranque por botón que es reemplazado por una llave tipo navaja. Para algunos será un punto en contra, pero para mí es algo a favor. No compensa esa falta tecnológica a las complicaciones y pérdida de tiempo que me genera no saber dónde está la llave presencial, si en un bolsillo, en algún lugar de la consola o en el piso tiradas.

9 – En seguridad, la Ranger Black ofrece una dotación aceptable de elementos de protección activa y pasiva. Incluye hasta siete airbags, control de estabilidad, control de tracción, frenos ABS, asistente de arranque en pendientes, frenado post-colisión y anclajes ISOFIX. La principal ausencia es el paquete Ford Co-Pilot360, que agrupa asistencias avanzadas como mantenimiento de carril, frenado autónomo, control crucero adaptativo o cámara 360°, una decisión que responde al objetivo de mantener un precio competitivo dentro de la gama.

10 – La Ranger Black 4×2 A/T cuesta $58.504.600 (unos $5 millones menos que la 4×4 manual) y tiene una garantía de 5 años o 150.000 kilómetros.

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