Con un mercado automotor con mucha competencia y compradores retraídos, las automotrices refuerzan sus políticas comerciales para intentar atraer a los clientes. Los patentamientos de junio mostraron una baja de 13% respecto a un año atrás. Es un porcentaje menor al 25% de la comparación interanual de mayo, pero sigue siendo malo. De todas formas, las estrategias de las distintas marcas lograron atenuar la caída, más allá de que en el acumulado anual el mercado sigue 10% abajo.
Todo el sector, tanto las fábricas como las concesionarias, esperan con ansias la pronosticada recuperación en el segundo semestre, que llegaría – dicen -como consecuencia de una mejora de las condiciones macroeconómicas, basada en una baja de la inflación y, por consiguiente, la mejora de las tasas que impulse el crédito.
Mientras tanto lidian con una realidad más dura a la esperada. Especialmente, las automotrices tradicionales que no sólo sufren la baja general del mercado, sino que también están golpeadas por el incremento de participación de marcas importadas, encabezadas por empresas chinas. En conjunto, pasaron de tener menos de 2% de participación hasta 2023 a 14% en junio. Se trata de las automotrices asociadas a CIDOA. Estos doce puntos porcentuales de mercado que ganaron, en un volumen de ventas anuales de alrededor de 550.000 unidades, significan 60.000 unidades que dejaron de vender las marcas de ADEFA. Se estima que, hacia fin de año, la tendencia va a profundizarse.
En este escenario con tantos cambios, las automotrices tradicionales buscan hacerse fuerte en un nicho de mercado que representa, aproximadamente, la cuarta parte de las ventas: los planes de ahorro. Si bien es un sistema que, tradicionalmente, apuntó a autos de menor precio, en los últimos meses se desató una guerra de planes en el segmento de pick-ups, tal como adelantó A Rodar Post (Ver nota). En junio se vivió su punto más alto ya que casi todas las marcas salieron a mejorar sus propuestas.
Es un sector que venía liderando Toyota, con su modelo Hilux, como sucede en el mercado general. En enero esta terminal introdujo cambios en su plan que le permitió fortalecer su posición con unas 1.000 unidades mensuales vendidas por este sistema. Pero el mes pasado Ford, Volkswagen, Stellantis y Chevrolet, principalmente, salieron a buscar suscriptores con nuevos planes que hicieron foco en la entrega asegurada inmediata, sin esperar licitaciones ni sorteos. Una forma de llegar a una pick-up como si fuera un crédito común, donde primero se lleva el vehículo y luego se va pagando. Más, en un momento donde los precios de los modelos no están subiendo al ritmo que venían antes o, incluso, están sin aumentar o bajando.
Según los datos de suscripciones de junio, aportados por el especialista de este segmento, Pablo Piñeiro de PlaneroDeLey en su cuenta de X, la Ranger lideró las operaciones del mes pasado con 1.852 suscripciones para dejar en segundo lugar a la Toyota Hilux con 802 ventas. El tercer lugar fue para Fiat Titano, con 464 contratos, mientras que Volkswagen Amarok cerró con 371 unidades.
En este último caso, ese número es relativo ya que, al parecer, la marca alemana tuvo un inconveniente técnico en el sistema – por un requisito para el ingreso al plan que generó confusión y demoras en la red – que provocó que no se cargaran todas las operaciones que, en principio, se verán reflejadas en julio. Se estima que hay unas 700 operaciones más que se verán reflejadas en julio. De ser así, en junio, el plan de Volkswagen tuvo alrededor de 1.000 operaciones.
Todavía no está definido qué hará cada marca con los planes de ahorro para el mes en curso, aunque ya se sabe que Ford dio de baja la propuesta que tuvo en junio y que le permitió liderar el segmento.

