Toyota es la automotriz que más produce, más vende y más exporta en la Argentina. Pese a los vaivenes económicos del país, la empresa se mantiene en constante crecimiento y este año se encamina a lograr un récord histórico de producción. La idea de la terminal es llegar a las 183.400 unidades entre los modelos Hilux, SW4 y Hiace. La capacidad máxima del establecimiento es de 185.000 vehículos. Trabaja en tres turnos y también dos sábados por mes hasta fin de año para alcanzar ese objetivo.
Pero, además de este exigente cronograma laboral, la planta se encuentra en un proceso profundo y silencioso de transformación que permita alcanzar un nivel de eficiencia que ayude a concretar esos planes. Desde hace un tiempo, la automotriz viene incrementando sistemas de robotización en diferentes áreas con el fin de cumplir estándares de eficiencia y productividad.
Por este motivo, la empresa decidió convocar a un grupo de periodistas – del que participó A Rodar Post – para realizar una visita a la planta, mostrar los avances tecnológicos y compartir algunas informaciones sobre la compañía.
En cuanto a la recorrida a la fábrica, es difícil transmitir en palabras algo tan visual. Fuero casi dos horas de transitar, caminando rápido, las distintas áreas y, pese a eso, no fue posible llegar a ver todos los sectores. Obviamente es la planta más grande del país.
Entre las cosas que más llama la atención es el constante movimiento de remolcadores eléctricos (una especie de trencitos manejados por un operador) o los AGV, los robots autoguiados que transportan carga. Son tantos que van y vienen, por los pasillos de las distintas naves industriales, que parecen el movimiento de los autos en una ciudad en hora pico.
El sistema ´´just in time´´que utiliza Toyota es un concepto abstracto hasta que se lo ve en la práctica. Pudimos presenciar la llegada de un camión con insumos que bajaba el material directamente a la línea de producción, Nada de descargar en un depósito. Esto muestra el grado de sincronización que deben tener para no parar la línea.
También se pudo ver cómo los robots realizan trabajos de estampado o pintura o cómo, en otras áreas, trabajan de forma conjunta con operarios. La empresa cuenta con unos 8.000 empleados y casi 7.000 están destinados a la producción a razón de más de 2.000 por turnos.
La inteligencia artificial es cada vez más utilizada en diferentes áreas y permite mejorar los procesos. Por ejemplo, se mostró cómo, a través de una filmación, se analizan los movimientos de los operarios, desde el punto de vista ergonométrico, como para ver la forma de corregir posturas que pueden provocar algún daño físico.
Otro concepto utilizado en Toyota es el de Kaizen o mejora continua. En distintas áreas nos explicaron cómo, a través de sugerencias de los propios trabajadores, se puede realizar cambios en los procesos para mejorar la productividad. Recortar unos pocos segundos en una actividad, puede ser muy importante para el resultado final.
El takt time de la planta (el tiempo de salida de la línea de montaje de cada vehículo) es de 89 segundos. Bajarlo uno o dos segundos, significa mayor producción.
El director industrial de Toyota, Sebastián Bónica, explicó que tienen en carpeta planes para recuperar la producción que se va a perder por las paradas que se harán este año -entre junio y julio -para que los empleados puedan ver los partidos de la selección argentina en el Mundial de fútbol en las pantallas que van a colocar. Incluso, tienen en cuenta la posibilidad de que haya partidos que no terminen en los 90 minutos y se tenga que ir a alargue y penales. Ese es el nivel de precisión.
Más allá de todo lo visto en la planta, también fue interesante recabar información sobre los planes de la automotriz. El más importante es la renovación de la pick-up Hilux.
Va a ser un cambio importante en el modelo. Desde la empresa prefirieron no dar precisiones sobre los plazos de inicio de producción. Es lógico, todavía tienen tiempo por delante y hay que seguir vendiendo el actual modelo.
Sin embargo, A Rodar Post viene informando sobre este proyecto y, a raíz de esta visita, se rechequeó con distintas fuentes cuál es el cronograma previsto para el nuevo modelo.
Según la información recogida, el inicio de producción está previsto para primera quincena de diciembre. Habrá que ver cómo se otorgan las vacaciones al personal. Para abril, se empezaría a fabricar la renovación de la SW4, en línea con la nueva pick-up. De todas maneras, ya se está trabajando en el nuevo proyecto y mucho del proceso de robotización tiene que ver con la futura Hilux más que con la actual.
Un tema interesante tiene que ver con los puestos de trabajo. Cómo sucede en todo el mundo, el avance de la tecnología hace que se reemplacen tareas que, hasta ahora, las hacían operarios. Hace dos años, Toyota realizó un programa de retiro voluntario con un cupo de 400 puestos de trabajo. Luego se siguió con salida de persona por distintos motivos. Personal que acordaba su retiro, otros que se jubilaban, etc.
La empresa asegura que esa reestructuración ya está concluida y que la incorporación de robots no implicará más recorte. Incluso, Bónica explicó que el nuevo modelo, pese a los procesos que se harán con robots, requería la misma cantidad de empleados. Los que tengan funciones que sean reemplazadas por robots serán destinados a áreas del nuevo proyecto que se crearán en el futuro.
No quiso hacer referencia, pero quedó claro para todos los periodistas presentes que se referían a que la nueva Hilux será electrificada y que habrá nuevas tareas que hoy no existen con la motorización tradicional.
El dato interesante que surgió de la charla, fue la confirmación por parte del director de Asuntos Corporativos, Ezequiel Vallejos, de que habrá un anuncio de inversión por los nuevos modelos. No dio precisiones, pero se entiende que para un cambio importante de vehículo deberá ser de un monto considerable. En los próximos meses se conocerá la cifra, más allá de que ya se debe estar ejecutando para de ese dinero.
También se dieron a conocer algunas cifras de la automotriz en materia de su importancia en el sector. Además de los 8.000 empleados que ocupa en forma directa, hay unos 30.000 en forma indirecta en la cadena de valor. Desde el inicio de la actividad, en 1997, se llevan producidas más de 2,3 millones de unidades (es el vehículo más producido en la historia argentina) de la cuales 1.446.000 fueron exportadas a los 22 países que Toyota vende en América latina y el Caribe.
Actualmente, exporta el 80% de la producción, lo que no sólo es la automotriz que más vehículos envía al exterior, sino que representa 5% de las exportaciones totales argentinas. La Hilux es el modelo más vendido en América latina y lidera las ventas en 10 países de la región.
El encuentro también sirvió para recordar que se está celebrando el décimo aniversario del Centro de Visitas de Toyota Argentina, que tiene sus puertas abiertas desde 2016.
Es un espacio que le permite a Toyota conectarse con sus públicos clave: clientes, cadena de valor, universidades, escuelas, empresas, periodistas y representantes del gobierno. Un lugar de encuentro que refleja el compromiso de Toyota como un vecino más de la comunidad.
El centro recibe aproximadamente 15.000 visitas al año. El 60% corresponde a universidades nacionales e internacionales, además de escuelas secundarias y terciarias. Durante las visitas, los asistentes pueden conocer el proceso de fabricación y algunos de los fundamentos del Sistema de Producción Toyota (TPS).


