El mercado automotor está atravesando un período de mucha competencia. La apertura hizo que la oferta de modelos creciera, llegaran nuevas marcas y desatara una guerra comercial.
Esto no sólo se percibe en los precios de los 0km y los descuentos que puede ofrecer cada marca, sino también en la propuesta financiera de cada automotriz.
No es un tema menor ya que casi la mitad de los patentamientos se hacen a través de alguna forma de financiación. Desde los tradicionales planes de ahorro, hasta los créditos que otorgan las propias automotrices – vía sus compañías financieras – o el sistema bancario tradicional.
En este contexto, donde concesionarías y automotrices se deben esforzar por atraer clientes, se viene ofreciendo desde hace meses la compra de autos con créditos a tasa 0%.
Esto desata un debate entre los consumidores respecto a si esta financiación es realmente un préstamo sin interés o una estrategia de marketing de las empresas, ya que dentro de los costos de esos créditos hay un interés encubierto. Lo que, comúnmente, se llama quebranto. Ese porcentaje que se cobra sobre el monto a financiar en concepto de gastos prendarios o administrativos.
Lo que muestra el mercado es que una tasa 0% pura no se está ofreciendo. Salvo Toyota, que cuenta con un cupo muy limitado para cada concesionaria bajo esa modalidad. Es a un plazo a 12 meses y un monto establecido a financiar. Una vez terminado ese cupo de unidades, se ofrecen créditos a 18 meses por un monto mayor y un quebranto.
´´La tasa 0% funciona más como una herramienta comercial que como una condición financiera pura. El costo del financiamiento de los 12 o 18 meses, sin intereses para el comprador, no desaparece. Se redistribuye dentro de la operación entre la fábrica y el concesionario´´, explicaron desde una agencia de la marca.
El resto de las automotrices, cuando lanzan planes de tasa 0%, tienen implícito un quebranto.
Por ejemplo, Volkswagen ofrece en abril el programa ´´Financia Más´´. En el caso de la pick-up Amarok hay dos líneas de crédito con plazos de 12 y 18 meses. En el primer caso, el monto máximo a financiar es de $40 millones, mientras que el de plazo más largo es de $26 millones.
En estos casos, el quebranto es de 15% y 12%, más IVA, respectivamente y se aplica sobre el monto a financiar. En el caso de los autos de Volkswagen, hay préstamos a tasa 0% en 12, 18 y 24 meses con un quebranto de 7,5%, 11% y 13%,
En el caso de Stellantis, para marcas como Fiat o Jeep, el quebranto varía entre 11% y 15% más IVA.
En Chevrolet, según distintas concesionarias consultadas, el quebranto es de 12%.
Honda, por su parte, tiene distintos planes y el quebranto ronda entre 10% más IVA y llega hasta 23% en algunos casos. También tiene planes de tasa 0% real para modelos como CR-V y Civic. Y así, el resto de las automotrices.
La forma en que se administra ese quebranto varía según cada automotriz. En algunos casos, lo absorbe todo la terminal o lo comparte con la concesionaria en distintos porcentajes.
Como se aplica sobre el precio de lista y no sobre el precio del 0km con descuento, la diferencia de esos dos valores es el margen que tienen para absorber el quebranto.
´´El comprador hoy pierde un descuento que le haríamos de nuestro margen comisional si nos pagara de contado, y con ese descuento que no hacemos absorbemos el quebranto´´, explicó el gerente de una concesionaria.
Una vez aclarado cómo funciona la denominada tasa 0% y el quebranto, lo interesante es saber si conviene o no este tipo de financiación.
Sin duda, esto dependerá de cada consumidor. En este punto es bueno recordar el tema de los planes de ahorro.
Son duramente criticados por muchas personas, debido a que no es la mejor forma de comprar un 0km en cuotas por su alto costo.
Sin embargo, este sistema tiene décadas de funcionamiento en una Argentina inestable económicamente (y con dificultades para otorgar créditos) y representa el 44% del total de ventas financiadas. La gente lo sigue eligiendo porque cada uno que suscribe un plan tienen necesidades y posibilidades diferentes. Lo que sirve para unos, tal vez no sea atractivo para otros, pero oponerse tajantemente a este sistema no contempla las opiniones de los demás. Va en contra de las estadísticas que, en estos casos, es la realidad.
Este análisis cabe para la tasa 0%. El que saca un crédito bajo esta modalidad, sabe que está pagando un quebranto. No es ´´estafado´´ por el vendedor. Aún con ese costo adicional previo, hace las cuentas y concluye que es más conveniente esta financiación que otras.
Con un quebranto entre 12% y 14% sobre el capital a financiar a 12 meses, puede resultar atractivo para muchos, Ni hablar si es a 18 meses, donde el quebranto reduce su incidencia. El comprador paga ese costo adicional y se asegura que sus cuotas están fijas. Hará los cálculos en base a sus ingresos y decidirá si le conviene.
Tomar un crédito bancario, con toda la oferta diferente que hay (por ejemplo, tasa 0% más UVA) puede tener más riesgo, en un país donde parece difícil bajar la inflación más allá de los niveles en que se encuentra hoy. Es una apuesta y cada uno sabe si conviene arriesgarse.
Si se miran las tasas que se están pidiendo desde los bancos para créditos prendarios se ubican en 40%, 50% o más. Se pueden conseguir más bajas atadas a UVA, pero el costo final dependerá de si la inflación baja o sube.
Esto muestra que aún con la ´´falsa´´ tasa 0% que hay en el mercado para comprar autos, el costo financiero sigue siendo más bajo que los créditos tradicionales.
Esto se refleja en la demanda de préstamos. Si el 44% de los 0km que se venden en cuota se hacen vía plan de ahorro, el 41% se concretan a través de las compañías financieras de las terminales (son las compañías que ofrecen la tasa 0%) y sólo 13% de las operaciones se concretan con créditos prendarios de bancos.
