Lo que menos me esperaba era otro llamado suyo en tan poco tiempo. Me explicó que cuando viaja y tiene largas esperas en aeropuertos, lo aprovecha para hablar ´´con amigos´´, como él los llama, que siempre le aportan buena información del sector automotor. Siguiendo a la selección de Scaloni, en Estados Unidos, si algo está haciendo es ir de avión en avión. ´´Encima, con las demoras en los vuelos que me estoy comiendo por tormentas o lo que sea, paso más tiempo en la sala de embarque que en el hotel. Y mi mujer lee un libro tras otro. Ni me da charla. A mí no me queda más remedio que chatear por whatsapp´´, se atajó el Sr 5 para justificar esta nueva llamada. No se lo iba a cuestionar, ya que me beneficio, de forma directa, con los datos que aporta.
-¿Se acuerda lo que hablamos la semana pasada sobre la venta de la concesionaria Toyota Panamericana? – me preguntó para introducirme en el tema (ver nota).
– Sí, claro. Que está en venta.
– Exacto. Bueno, no es un hecho aislado. El rubro de las concesionarias está que arde. Con la llegada de nuevas marcas, con la llegada de los chinos y con un mercado que no crece, el negocio, para muchos, ya no es el mismo y, por eso, hay varias agencias que están en venta. Algunas importantes. Se viene un fuerte ajuste del sector porque a algunas marcas le sobran locales. Usted dio el dato de que ya 30% de las concesionarias es de marcas chinas. No paran de crecer. Entonces, las de marcas tradicionales no la están pasando bien.
– Sí. Algo escribí sobre la crisis del sector y que a muchas empresas no le cierran los números. Incluso, hay peleas entre empresas de la misma marca porque algunos están rematando lo autos y los pone a los otros en dilema de vender a pérdida o resignar ventas. Hasta en alguna marca china, la más renombrada, hay críticas de algunos grupos empresarios a otros por los descuentos que algunos hacen.
– Así es. Como usted dice. Y justo lo llamaba por eso. Por los cambios de mano de algunas concesionarias, como le conté lo de la de Toyota. Ahora, tengo una negociación importante en la red de otra automotriz.
– Cuénteme.
– Hace algunos meses que está dando vuelta el rumor, pero en los últimos días suena más fuerte. Se trata de la concesionaria Maynar AG de Volkswagen, la de la familia Baldasarre. La fundó Ernesto Baldasarre, un hombre de larga trayectoria, y ahora están metidos sus hijos. Tiene varias sucursales. No vamos a entrar en los motivos, pero se viene negociando su venta.
– ¿Con quién?
– Todo parece que el que pica en punta es el Grupo Jack, de los hermanos Hori y Javier Jack. ¿Lo ubica?
– Sí, claro. Lo último fuerte de ese grupo es entrar en la red de concesionarias de BYD. Es el grupo que más locales tiene de la marca china. Están creciendo mucho, últimamente.
– Sí. Y tienen varias marcas. De autos y de motos. Tienen concesionarias de Peugeot, Citroën, Fiat, Renault, Jeep, Kia, DS, Kawasaki, Triumph y algunas más. Bueno, ahora, quiere sumar Volkswagen.
– Buen dato. ¿Y ya está cerrado?
– Cuentan que ya hay acuerdo entre las partes. Incluso, parece que los Jack ya desembolsaron una seña importante. La compra se haría a través de una de las empresas del grupo. La rentadora de autos De Rentas. Alquila muchos autos a choferes de Uber.
– Sí. Se ven por todos lados.
– Bueno. La operación la están haciendo a través de esa unidad de negocios. Digo la están haciendo, porque todavía falta lo más importante.
– ¿Qué cosa?
– La aprobación de la terminal, el ok de Volkswagen. Y ahí me dicen que no está fácil. Algunos dicen que no ven bien la operación, pero los Baldasarre quieren vender. Veremos si se concreta.
– Es una concesionaria importante.
– Tiene aproximadamente un 2,5% de participación de las ventas de Volkswagen. Debe estar entre las 10 o 15 concesionarias más importantes entre más de 50. Tiene peso.
– Habrá que esperar a ver si tienen el ok de la terminal.
– Sí. En Volkswagen hubo cambios, recientemente, en el área ventas. Se fue un histórico y ahora la decisión va a pasar por la nueva gestión. Bueno, veremos. Lo voy a dejar porque me voy a dar una vuelta por el free shop.
– De acuerdo. Una cosa sola antes de cortar. Estaba pensando de dónde venía el nombre de la concesionaria. Maynar. No tiene que ver con el apellido, ni nada que aluda a los autos. ¿Usted sabe?
– Dicen por ahí que, cuando se fundó, no sabían que nombre ponerle y el dueño dijo de ponerle ese nombre porque pensó en manzanas y naranjas y ahí salió Maynar, tomando las primeras letras de cada palabra.
– ¿Me lo dice en serio?
– Es lo que me contaron alguna vez. Créalo o no. Saludos.
Y cortó.
