Con una primera parte del año recorrido, el mercado automotor muestra un comportamiento inestable que se refleja en la baja de 14% en las ventas que se registró en abril. Si bien en el acumulado el retroceso es menor, de alrededor de 6%, está claro que la demanda no es sólida como para poder hacer estimaciones precisas para los próximos meses.
Hay una serie de factores que dificultan un juicio definitivo. El poder adquisitivo de los consumidores está siendo golpeados por aumentos de gastos de diversa índole, especialmente los costos de mantenimiento. Esto se produce en un contexto donde las tasas de interés no son del todo atractivas para endeudarse, en un contexto de mucha incertidumbre política.
También juega en contra – aunque parezca curioso – la estabilidad cambiaria o, más precisamente, el fortalecimiento del peso. Con un dólar en baja, quienes tienen ahorros en esa moneda no están tentados a venderlos. Esto también genera que los 0km hayan subido su valor en dólares y desaliente la compra.
La fuerte competencia que hay en el mercado, con la llegada de nuevas marcas, generó la sensación entre los consumidores que los precios tenderán a la baja y eso hace que muchos esperen la oportunidad para comprar. Algo de eso ya se está viendo. Después de un período en donde los autos se vendían con descuentos importantes sobre el precio de lista, desde hace un par de meses, varias automotrices comenzaron a rebajar los valores de sus modelos de forma concreta. Una manera de ir sondeando al mercado para saber cuál es el precio que la gente está dispuesta a pagar.
Hay otro elemento para tener en cuenta que puede explicar la caída de las ventas y tiene que ver con la demanda adicional que se sintió durante el año pasado por parte de consumidores que habían postergado su compra durante 2022, 2023 y parte de 2024, ante la falta de modelos por el cepo importador de la gestión anterior. La apertura dispuesta por el actual gobierno se empezó a sentir con una mayor oferta recién a finales de 2024. Esto hizo que en 2025, una parte del público saliera a cambiar su vehículo, después de un tiempo de espera. Ese factor, al parecer, se agotó.
En este contexto, hay una pulseada entre las fábricas y sus redes de concesionarias para lograr los objetivos de ventas. Las terminales quieren que sus dealers compren más unidades, mientras que los vendedores se resisten porque eso los obliga a vender con menor rentabilidad o nula para poder colocar una cantidad de vehículos que el mercado no está en condiciones de aceptar. Mientras unos quieren que incrementen los stocks, los otros buscan reducirlos.
Según los datos oficiales de un informe interno de las concesionarias, al que tuvo acceso , en base a los datos que figuran en sistema estadístico SIOMAA, abril cerró con un stock de 137.378 unidades. Se trata de los 0km que están en los depósitos de las fábricas e importadores y las redes de concesionarias.
Este volumen equivale a 3 meses de ventas, teniendo en cuenta la demanda actual. Medido en unidades, está en el nivel más bajo del año, al mismo nivel de enero. El mes de mayor cantidad de inventario, en 2026, fue abril con 142.702 vehículos. Esto implica una baja de 3,7% respecto al mes pasado. En diciembre de 2025 se había llegada a 160.187 en depósitos. Un numero lógico, según informan en las agencias, es que tener dos meses de ventas o poco más entre los autos en depósitos en la red y en las fábricas.
Al tratarse de un promedio, hay marcas que están por arriba de ese número y otras aparecen con menor inventario.
Volkswagen viene liderando las ventas del año y tiene un stock de 19.881 unidades, lo que le representa 3,3 meses de ventas. Chevrolet tiene 4,4 meses de ventas en stock, apenas por arriba de Ford, con 4,3 meses.
Toyota está por debajo del promedio general, con 2,8 meses de stock en los depósitos. Fiat y Renault tienen 2,6 y 3 meses de ventas en stock. De las marcas generalista, la que menor inventario tiene es Peugeot, con 4.173 unidades, lo que equivale a 1,2 meses de ventas.
Después hay casos particulares, con marcas que llegan a tener en stock hasta10 meses de ventas. Se trata de automotrices chinas. Esto se debe a que son las empresas que más participan en el régimen de importación sin arancel de vehículos híbridos o eléctricos. Estas unidades tenían a enero como plazo de ingreso al país y las importaciones e hicieron todas juntas.
Por ejemplo, BYD tiene en stock unos 6.040 vehículos que equivale a alrededor de 4,7 meses de ventas. Chery tiene 8,4 meses de venta, con 3.968 unidades al cierre de abril, mientras que DFSK está al tope del ranking de stock con 10,2 meses de ventas.

