Se viene la próxima licitación del cupo para importar autos híbridos o eléctricos sin arancel (hay malestar en algunas marcas porque beneficia más a los autos chinos)

Horacio Alonso

Hace dos años se puso en marcha el régimen de importación de vehículos híbridos o eléctricos sin arancel extrazona de 35%. La medida fue un éxito del Gobierno ya que generó fuerte interés de las distintas marcas, amplió la competencia e impulso la baja de los precios de los 0km. Además, actualizó la oferta de modelos y posibilitó a los argentinos a acceder a vehículos más modernos, con mayor tecnología y seguridad. Modelos que, por el cepo importador que rigió en el anterior gobierno, no se vendían en el mercado local.

El sistema permite la importación de 0km sin ese recargo aduanero siempre que cumplan con la exigencia de contar con motorizaciones ´´ecológicas´´ y no superen los u$s16.000 de valor FOB. Este punto es importante ya es el factor que motorizó a que el resto de los modelos tengan que ajustar sus precios para no quedar descolocados dentro del mercado.

Para este régimen se estableció un cupo de 50.000 unidades anuales que se repartan entre las marcas que se presenten a la licitación. Hay 25.000 unidades para las automotrices asociadas a ADEFA y otras 25.000 para los integrantes de CIDOA. Hasta el momento se realizaron dos licitaciones, una en 2024 y la otra en 2025. En ambos casos, la demanda de unidades agotó el cupo previsto. El año pasado, la cantidad de vehículos pedidos para importar superó las 100.000 unidades, lo que muestra el interés de las empresas en participar.

Según pudo saber A Rodar Post, ya se puso en marca el proceso para la licitación de este año que permitirá el ingreso de otras 50.000 unidades a partir de enero de 2027. Desde el Gobierno hicieron el primer movimiento para activar este proceso al solicitar a todas las marcas, hace una semana, que presenten en agosto el volumen estimado de unidades que solicitarán. Es una forma de medir si el interés de importar se mantiene y, de ser así, cuál sería el volumen aproximado de vehículos que se demandará cada una.

Por el momento, no hay una fecha definida para responder a ese pedido, pero las automotrices ya están analizando cuáles y cuántos autos solicitarán para presentar en el momento en que, desde la Secretaría de Industria, les fijen un plazo concreto. Una vez realizada esta etapa, se fijará la fecha para realizar la licitación formal que podría ser en septiembre.

Mientras tanto, desde algunas empresas dejan trascender su malestar por el monto máximo establecido de hasta u$s16.000 FOB para poder beneficiarse de la quita del impuesto. Un vehículo que ingresa con ese valor FOB termina vendiéndose al público, en general, a un precio de entre u$s32.000 y u$s34.000. Esta duplicación del valor tiene que ver con los otros impuestos que deben pagar más los márgenes del importador y de las concesionarias.

La queja que viene de estas empresas se debe a que el monto FOB es considerado demasiado bajo y sólo beneficia a marcas chinas, ya que los modelos que ellos venden apuntan a un segmento de mayor precio y no tienen vehículos a valores tan bajos. Las automotrices chinas son las principales productoras de vehículos híbridos o eléctricos y tienen una gama muy amplia desde los segmentos más chicos. Es por lo que tienen una oferta amplia para poder ingresar al régimen.

El otro elemento a favor de las marcas chinas, según aseguran las empresas que cuestionan ese monto, es que los precios con los que se manejan las automotrices de ese país no son transparentes. Concretamente, dicen que es muy difícil saber si los autos que se importan reflejan el costo real o tienen algún incentivo oficial para poder exportar dentro de la política de expansión de ventas al exterior que tiene el gobierno chino. Hay que recodar que el Estado de ese país participa directa o indirectamente de esas empresas a través de subsidios y no es fácil acceder a información confiable de sus precios de producción.

Lo que plantean algunos importadores locales de marcas no chinas es que en los países de sus casas matrices – sea Estados Unidos, de Europa, Corea del Sur o Japón – no hay ninguna posibilidad de alterar los precios en origen como para poder llegar a menos de u$s16.000 FOB. De esta manera, quedan afuera del beneficio fiscal y deben importar pagando el arancel de 35%. Esto hace que queden descolocados en el mercado y pierdan ventas que se vuelcan a marcas chinas. La participación en las ventas de autos chinos ya representan entre 8% y 12% del mercado, según distintas formas de cálculos. Hasta hace dos años, no llegaban al 1%. Hoy, como adelantó A Rodar Post, el 30% de las concesionarias locales ya son de marcas chinas (ver nota).

Algunas de las automotrices que dejan trascender sus quejas piden que se establezcan distintas escalas de montos FOB para importar con aranceles diferenciales. Por ejemplo, si hasta u$s16.000 no pagan arancel, se establezca una franja que supere ese monto (por ejemplo, entre u$s16.000 y u$s25.000) con un arancel menor al 35% (10% o 15%) que permitiría que puedan importar sus autos y que lleguen a un precio más cercano al que se venden los chinos.

Por el momento, no hay señales de que el Gobierno esté dispuesto a tender esos reclamos, como tampoco a aumentar el volumen de cupo anual por arriba las 50.000 unidades, algo que algunas empresas piden para que haya mayor competencia y mejores precios en beneficio para los consumidores.

Share This Article