Los patentamientos de autos están cayendo alrededor de 10% a dos días de cerrar el mes, respecto a octubre pasado, y acumulan una baja de 13% si se toman los diez meses del año. Es decir, la tendencia negativa se mantiene, aunque con cierta estabilidad. No se está profundizando el retroceso de la demanda.
De todas formas, lo que se aprecia si se analizan las cifras por marcas es que la baja de la mayoría de las automotrices tradicionales – las radicadas con fábricas en el país (ADEFA) – es mayor al promedio del mercado, mientras que las importadas muestran un crecimiento de las operaciones.
Esto es lógico porque venían de un mercado cerrado que llevó a sus ventas a niveles muy bajos y la apertura les está permitiendo recomponer su participación. Casos como Hyundai, Kia, BMW Suzuki o Subaru confirman este análisis.
Dentro de este grupo de marcas, agrupadas en CIDOA, están las marcas chinas que son las que, lógicamente, muestran los mejores números por el beneficio que les genera el régimen de importación sin arancel.
En cuanto a las ´´clásicas´´, las que más caen en el acumulado del año son Renault (- 38%) o Jeep (-41%). Estos porcentajes pueden variar para el cierre del mes porque dependen de los últimos días de patentamientos que son los más fuertes.
Hay otro grupo que tiene bajas menos pronunciadas, pero por encima del promedio del mercado que ronda ese 13%: Toyota (-23%), Volkswagen (-30%), Fiat (-19%), Peugeot (-32%), Citroën (-21%) y Nissan (-20%). Entre las que bajan, Chevrolet es la menos golpeada con una reducción de los patentamientos de alrededor de 5%.
En cambio, hay dos automotrices que tienen números positivos en el año. La más destacada es Ford, con un crecimiento de 3%. Este es un caso llamativo ya que la marca no participa del segmento de autos chicos, los más accesibles. Su fuerte es en pick-ups, con la Ranger a la cabeza que se ubica segunda en ventas del mercado, y una oferta de SUV de precios de un rango fuera de los autos económicos. Su apuesta más fuerte es la Territory, que llega de China, y es el segundo modelo más vendido. A partir de este SUV su gama crece en precios.
El otro caso es Mercedes-Benz, que tiene un crecimiento de 8% como marca en el año. En este caso, hay un problema de medición ya que los datos del sistema que lleva las estadísticas, computa como una sola empresa, cuando en realidad se tarta de dos. Por un lado, Prestige Auto, con su utilitario y los autos premium alemanes y, por otro, Mercedes-Benz Camiones y Buses, con toda la gama de vehículos comerciales pesados. De todas formas, aunque no estén discriminados los patentamientos por marca, las dos empresas tienen números positivos en 2026.
