Es un momento difícil para la industria automotriz marcada por los fuertes contrastes. Hay terminales que enfrentan problemas de baja de producción, suspensiones y retiros voluntarios, otras que están en transición hasta el inicio de fabricación de nuevos modelos y algunas que muestran una actualidad sólida. En este último grupo se puede ubicar a Toyota.
La marca japonesa está trabajando al máximo de su capacidad instalada, con tres turnos de producción, y espera lograr este año el récord histórico de fabricación de vehículos con más de 181.000 unidades entre sus tres modelos nacionales: Hilux, SW4 y Hiace.
El 80% de la producción de la planta de Zárate se destina a la exportación y, hace unos días, la empresa recibió una buena noticia. El Gobierno nacional anunció la baja escalonada de las retenciones para las exportaciones que se terminarán eliminando en 2027. Era una medida que se venía reclamando desde el sector, pero no se llegaba a concretar. Finalmente, ya es oficial. Se estimaba que del valor de un vehículo que se exporta, entre 12% y 14% eran impuestos. Ahora, con la quita de este tributo a nivel nacional, la carga fiscal baja a aproximadamente 10% que corresponde a impuestos rovinciales y municipales.
Para Toyota, con ese volumen tan alto de exportación, significa recuperar millones de dólares que, por el momento, se los queda el Estado. La retención es de 4,5% por vehículos, pero como se cobra sobre el contenido local de piezas, el impacto final sobre el precio es de 2,5%.
Gustavo Salinas, el presidente de la automotriz, fue el primero en salir a apoyar la decisión del Gobierno nacional. ´´El anuncio de la eliminación progresiva de las retenciones es una muy buena noticia para la industria automotriz y para Toyota en particular. Esperamos conocer próximamente los detalles de su implementación. Es un paso fundamental para seguir mejorando la competitividad de nuestra operación. Toyota exporta el 80% de su producción a 22 países de América latina, con lo cual, esta medida era muy necesaria. Y servirá para seguir consolidando a Argentina como hub exportador de pick-ups y vehículos comerciales´´, señaló.
No es un dato menor para la automotriz ya que está realizando una fuerte inversión en su planta de Zárate para la renovación de la actual Hilux. Está previsto su inicio de producción para fin de año. Para las autoridades locales no era una tarea sencilla explicar a sus jefes en Japón que debían invertir en un proyecto, basado en la exportación, en un país donde el Estado le cobraba un impuesto por cada unidad que vendían al exterior. El anuncio oficial solucionó el problema.
En este contexto, según fuentes del sector que informaron a A Rodar Post, el ministro de Economía, Luis Caputo, recibiría mañana al presidente de Toyota.
No hay información sobre los temas a tratar. Obviamente, se hablará de competitividad y de impuestos. Así sucedió, la semana pasada, con el encuentro que tuvo el funcionario con el presidente de Ford, Martín Galdeano. Pero en el caso de Toyota, la expectativa está centrada en la inversión que están realizando para la nueva Hilux.
Como adelantó A Rodar post, el desembolso del dinero, prácticamente, ya se hizo. Se está a seis meses del inicio de la producción, por lo que sólo falta el formalismo del anuncio. Desde la empresa aseguran que el monto de inversión realizada se develará en forma conjunta con la comunicación oficial del inicio de producción. Es decir, a fin de año.
Aseguran que, en el encuentro de mañana entre Caputo y Salinas, no habrá ningún anuncio en ese sentido y que la reunión forma parte de los habituales contactos que tiene Toyota con funcionarios.
De todas maneras, Caputo va a tener sentado enfrente a un directivo de una automotriz que tiene en su poder una muy buena noticia para el país y, por consiguiente, para el Gobierno
Dentro del sector hay rumores que indican que el monto de la inversión sería superior a los u$s1.000 millones.
Hay que tener en cuenta que la renovación de la Hilux será profunda y que incluye su electrificación. También, como publicó A Rodar Post, Toyota tiene un proyecto de producir otro modelo en Zárate. Se trata de una pick-up de mayor dimensión que la Hilux que llegaría con versión híbrida o eléctrica.
Algunas fuentes señalan que la Hilux quedaría posicionada más para el segmento de trabajo, mientras que la otra pick-up, de mayores dimensiones, apuntaría a un segmento de esparcimiento o de nivel superior en cuanto al equipamiento.
Al tratarse de modelos que incluirán nuevas tecnologías, existe la posibilidad de que la automotriz se sume al RIGI, aunque eso no está definido.
