Después del derrumbe de los patentamientos de los 0km de mayo. El inicio de junio para el sector automotor se produce en medio de un clima sombrío. Los registros cayeron 25% en promedio, pero hay marcas de primera línea que tienen retrocedes de 40% o más respecto a un año atrás.
Este dato hace insostenible el negocio y, como viene informando A Rodar Post, la situación de muchas concesionarias es complicada. La baja de ventas hace que se opere con descuentos con niveles que escapan a la lógica financiera y, en muchos casos, no cubren el valor de reposición.
Técnicamente, se trabaja a pérdida y sólo se sostienen por los ingresos de postventa y services. Esto no es un comportamiento uniforme. Algunas agencias se resisten a poner en riesgo la situación económica de la empresa y deciden no competir con rebajas de ese tipo, pero se chocan con la realidad de que sus competidores -incluso entre concesionarias de la misma marca – hace bonificaciones tan agresivas que se quedan con los pocos consumidores que hay.
Por otro lado, las concesionarias prefieren reducir su stock y compran menos unidades de las que piden las fábricas, lo que genera tensión entre las partes. Todo esto se produce para evitar quedarse con autos sin vender y tener que pagar las tasas de 40% o 50% que exigen las terminales a pagar a 30 días. Pese a esto, muchas concesionarias se están endeudando lo que funciona como una bomba de tiempo. Es cierto que las concesionarias han ganado mucha plata en años anterior, con una economía muy cerrada por el cepo a las importaciones, sumado al negocio que permitía la abultada brecha cambiaria, pero no son muchos los que estén dispuestos a poner lo ganado en esos tiempos, ahora, en época de pérdidas.
Las perspectivas para junio no son alentadoras y presagia un mes donde las empresas van a sentir crujir sus estructuras financieras con final incierto. No se espera un quiebre de la tendencia negativa debido a que mayo mostró que, aún con descuentos muy importantes, no aparecen los compradores. Es por eso que no se espera que haya aumentos de precios en las listas oficiales y junio sea otro mes con ´´inflación automotriz 0%´´ como viene sucediendo.
La primera marca que comunicó su política comercial para junio es Toyota y no registra incrementos de precios. Incluso, tiene un dato curioso. En la comunicación a su red tiene a todos los modelos con 0% de aumento. Sólo se aclara que una versión del Corolla Cross, la XEI (MY27), tendrá un incremento de 0,57%, pero por una cuestión de incorporación de mayor tecnología en el sistema de conectividad. Tan fino es el detalle que contrasta con lo que sucedía no hace tanto tiempo, cuando las automotrices aumentaban 3%, 4% o más por mes en toda la gama.
Algunos empresarios siguen sosteniendo que en los próximos meses se comenzará a sentir una recuperación, pero eso son sólo pronósticos. La realidad está por verse.
