El mercado automotor comenzó mayo con el mismo escenario de dureza con el que transitó abril. Pese a las estrategias de las fábricas y concesionarías de lanzar promociones y financiación, las ventas parecen no reaccionar y eso se refleja en los datos de patentamientos del mes.
Según los datos de registros hasta ayer, a los que accedió A Rodar Post, las operaciones de autos y vehículos comerciales están cayendo 18% respecto a mayo del año pasado. En estos primeros días se llevan patentadas 12.950 unidades contra las 16.066 de un año atrás. Si se comprar contra abril pasado, se registra una suba de 1,4% en los patentamientos. En tanto, en el acumulado anual, la baja del mercado es de 6%.
De todas formas, hay que tener en cuenta que estos son datos provisorios ya que se están computando recién 8 días hábiles de los 19 que tiene el mes. Esto significa que puede haber cambios importantes en los porcentajes mencionados, para arriba o para abajo.
Hay una serie de factores que explican esta situación de enfriamiento del mercado. El poder adquisitivo de los consumidores está siendo golpeado por aumentos de gastos de diversa índole, especialmente los costos de mantenimiento. Esto se produce en un contexto donde las tasas de interés no son del todo atractivas para endeudarse, en un contexto de mucha incertidumbre política.
También juega en contra – aunque parezca curioso – la estabilidad cambiaria o, más precisamente, el fortalecimiento del peso. Con un dólar en baja, quienes tienen ahorros en esa moneda no están tentados a venderlos. Esto también genera que los 0km hayan subido su valor en dólares y desaliente la compra.
La fuerte competencia que hay en el mercado, con la llegada de nuevas marcas, generó la sensación entre los consumidores de que los precios tenderán a la baja y eso hace que muchos esperen la oportunidad para comprar. Algo de eso ya se está viendo. Después de un período en donde los autos se vendían con descuentos importantes sobre el precio de lista, desde hace un par de meses, varias automotrices comenzaron a rebajar los valores de sus modelos de forma concreta. Una manera de ir sondeando al mercado para saber cuál es el precio que la gente está dispuesta a pagar.
Hay otro elemento para tener en cuenta que puede explicar la caída de las ventas y tiene que ver con la demanda adicional que se sintió durante el año pasado por parte de consumidores que habían postergado su compra durante 2022, 2023 y parte de 2024, ante la falta de modelos por el cepo importador de la gestión anterior. La apertura dispuesta por el actual gobierno se empezó a sentir con una mayor oferta recién a finales de 2024. Esto hizo que en 2025, una parte del público saliera a cambiar su vehículo, después de un tiempo de espera. Ese factor, al parecer, se agotó.
