En los últimos años, Chevrolet no la pasó viene en la Argentina. Con las restricciones a las importaciones que había durante el gobierno anterior, su oferta de productos estuvo muy restringida en cantidad y variedad. Eso le hizo perder presencia en el mercado. Con el cambio económico, la empresa entró en una etapa de expansión. Hoy ofrece una gama más competa y no tiene limitaciones de volúmenes. Esto le permite ser una de las marcas de mayor crecimiento, muy por encima del promedio del mercado. En marzo, está tercera entre los patentamientos generales. Uno de sus últimos lanzamientos fue la renovación del SUV Captiva. Ahora en versión híbrida enchufable Premier. La pude manejar por unos días y a continuación dejo mi opinión.
1 – Es difícil, en la actualidad, que una marca no ofrezca versiones híbridas o eléctrica de sus modelos. Más tratándose de un SUV. Como una opción más o de forma exclusiva, en algunos casos. La nueva Captiva llega en versión PHEV, es decir, híbrida enchufable y se suma a la gama ´´electrificada´´ de la automotriz, junto al 100% eléctrico Spark. Esa no es la única novedad. El producto viene ahora importado de China, donde se fabrica, en el marco del acuerdo que tiene GM con la automotriz china SAIC.
2- La primera impresión que se tiene cuando se mira su diseño es que se trata de un vehículo totalmente diferente a la generación anterior. Es difícil reconocer que es una Captiva. ¿Eso es malo? Para mí, no. Le sienta bien el cambio. Se la ve moderna, con líneas simples, fluidas, elegantes (quiero decir, buen gusto) y con un aire deportivo por algunos detalles de la carrocería. Puede ser que, para algunos, haya perdido personalidad y su imagen tenga el sello de diseño de las marcas chinas. Es bastante así, pero eso no la hace fea. Tiene un trompa como lanzada, con una parrilla grande en la parte inferior y una más delgada más arriba, donde se ve el logo de la marca. Luces full LED con DRL. Hay combinaciones de detalles cromados y negros que resalta el diseño. En la parte lateral es donde más se observa la simpleza de sus líneas y eso hace que resalten las llantas de 18 pulgadas con un diseño muy moderno y unas molduras negras sobre las ruedas que le da un toque deportivo. Visto de costado, con sus 4.745 metros de largo, tiene una impronta de un SUV aerodinámico, tipo crossover, más familiar que todoterreno, con muy buena resolución en la terminación de la cola. En la parte trasera, todas las miradas se las llevan los faros LED de gran tamaño que se meten en la parte lateral como una cuña.
3 – El interior genera muy buena impresión en cuanto a calidad. Hay combinación de materiales con partes blandas, tipo engomado, cuero ecológico, algunos detalles en símil madera y partes metalizadas con tono cobrizo. Parece demasiada variedad, pero todo está bien equilibrado para no quedar cargado. El ambiente, en general, es más bien minimalista. No hay nada que sobre. La pantalla multimedia es la gran protagonista. Tiene 15,6 pulgada y concentra toda la información y funciones que se pueden imaginar. Debajo de la consola central tiene lo que se conoce como ´´puente chino´´, un espacio abierto que sirve para apoyar cosas. Algo característicos de los autos que se fabrican en ese país. Las butacas están tapizadas en cuero ecológico, lo mismo que el volante multifunción. La del conductor tienen ajustes eléctricos. El habitáculo, en general, da una sensación de modernidad y se lo podría definir como ´´alegre´´. El techo panorámico es muy, muy amplio, Llega hasta bien atrás. Quienes viajen en las plazas traseras lo van a disfrutar al máximo. Además, porque el espacio para quienes vayan en esa parte del auto es bien generoso, Se pueden estirar las piernas y, para sumar más comodidad, los respaldos se pueden reclinar un poco. Ideal para viajar. El baúl también está bien. Tiene una capacidad de 532 litros.
4 – La Captiva PHEV tiene un motor naftero 1.5 de cuatro cilindros que entrega una potencia de 105CV más un motor eléctrico alimentado por una batería de 20,5 kwh. La potencia combinada es de 204 cv y un torque total de 310 Nm. Está acoplado a una caja automática DHT.
5 – Una curiosidad que tiene cuando se sube al vehículo para manejarlo es que no cuenta con botón de encendido. Con el sólo ingreso en el habitáculo – obviamente, con la llave presencial en poder del conductor o dentro del vehículo – el auto ya se enciende. Se lo puede confirmar con la palabra Ready que aparece en el tablero. Para empezar a andar hay que poner la palanca de marchas (que está detrás del volante) en posición D o R. Y listo. Una muestra de modernidad que no sé cuán útil es, pero que forma parte de la propuesta tecnológica del modelo. En realidad, para poder hacer que el auto se mueva hay que hacer, primero, algo más: ponerse el cinturón de seguridad, Si no, no va a avanzar. Para apagarlo, hay dos opciones. Se pone la palanca en posición de Parking y, al abrir la puerta, se apaga el motor. De lo contrario, hay un botón debajo del volante que sirve para apagar el auto en el caso de que el conductor quiera permanecer dentro del vehículo, pero sin el motor prendido.
6 – La nueva Captiva es un híbrido enchufable que permite andar en modo 100% eléctrico hasta cierta cantidad de kilómetros. En mi caso, cargaba el motor eléctrico durante la noche y me marcaba una autonomía de hasta 90 kilómetros. Seguramente, esta performance se logra en una situación ideal. En el uso normal, es un poco menos. De todas formas, es buen recorrido si se piensa como un vehículo para todos los días de uso familiar. Viviendo en la ciudad o en las afueras, se puede ir al trabajo sin consumir nafta. Todo en modo eléctrico. Lo mismo si se utiliza para el movimiento diario de llevar y traer a los chicos del colegio, ir al shopping o supermercado. En todos esos casos, uno se olvida de la estación de servicio. Si se quiere hacer distancias más largas, el motor eléctrico va a funcionar en las zonas más urbanas y luego se pasará de forma automática al motor a combustión. La autonomía combinada es de casi 1.000 kilómetros. Cuando se está andando, en las desaceleraciones y frenadas, se va cargando el motor eléctrico, lo que permite prolongar un poco más su autonomía. Cuando se saca el pie del acelerador, el auto se va frenando automáticamente (de esa forma carga al motor eléctrico). No llega a ser un sistema One Pedal, que frena de forma drástica al auto, sino que lo va deteniendo de a poco y uno no tiene que estar pisando el freno. Una vez que se le toma la mano (en este caso sería el pie) es muy práctico y relaja la conducción. Si se maneja en modo eléctrico, no hay consumo de combustible. En tanto, en modo híbrido, el consumo puede estar por debajo de los 5 litros cada 100 km. Dependerá de cómo se lo maneje. En ruta, a más de 100 km/h puede estar por arriba de los 7 litros. El tanque de nafta tiene capacidad para 53 litros.
7 – Más allá de la cuestión del sistema híbrido, la Captiva tiene un andar muy confortable. Es silenciosa, con buena amortiguación, el perfil de los neumáticos no es del todo bajo, lo que ayuda a un mejor confort de marcha. Es ágil. El motor entrega la potencia clásica de un eléctrico y el tipo de caja de cambio – sin paso de marchas – permite una salida rápida. También ofrece potencia a altas velocidades, cuando se quiere hacer un sobrepaso, siempre teniendo en cuenta de que se trata de un vehículo familiar y no un deportivo. Para un manejo lógico, el que realiza la mayoría de la gente, la Captiva responde de forma muy eficiente, en un ambiente bien confortable.
8 – El equipamiento de seguridad cuenta con una dotación estándar bien completa más el paquete de ADAS Intelligent Driving con airbags frontales, de cortina y laterales. Control de estabilidad, ABS, sensores de estacionamiento traseros, cámara 360 (tiene muy buena definición y ayuda mucho cuando se maneja marcha atrás), anclajes Isofix, asistente de frenado, control de velocidad crucero adaptativo, alerta de riesgo de colisión frontal, sistema de mantenimiento de carril, entre otros.
9 – En cuanto al confort, la Captiva – con equipamiento Premier – está bien provista. Climatizador digital, sistema de audio con seis parlantes, cuatro puertos USB A y C, apertura eléctrica del baúl, desempañador, vidrio trasero, apertura de puertas por aproximación, Apple CarPlay y Android por cable, entre otros. La rueda de auxilio es de uso temporal. Para un modelo como este, con buena autonomía y confortable para viajar, este punto es siempre una contra.
10 – La Chevrolet Captiva PHEV Premier cuesta $52.740.900 y tiene una garantía de 3 años o 100.000 kms para el vehículo y 8 años o 160.000 kms para la batería.



