Después de un año de suspensiones y de actividad reducida a tres semanas por mes, la planta de Chevrolet en la localidad santafesina de Alvear retomará la actividad a mes completo a partir del 19 de este mes.
General Motors había implementado el recorte de producción a medidos del año pasado de suspensiones periódicas que frenaba la producción una semana por mes y garantizaba a los operarios el cobro del 75% del salario. En enero pasado lo había extendido hasta ahora y respondía a la necesidad de administrar volúmenes en un mercado debilitado y con una demanda muy por debajo de los niveles históricos. La medida afectaba entre 600 y 800 trabajadores, tras el recorte de personal que se implementó.
´´General Motors Argentina informa que, a partir del 19 de agosto retomará sus operaciones productivas continuas, dando por finalizado el esquema de suspensiones laborales y paradas de producción en lo que resta del año. Esto permitirá sostener un nivel de producción consistente para atender los compromisos de exportación que se mantienen a los mismos niveles de 2025´´, explicaron desde la empresa.
En este sentido, GM y SMATA acordaron implementar una operación de un turno de seis horas, sin suspensiones. General Motors continúa avanzando en el fortalecimiento de una operación competitiva y sustentable, reafirmando su compromiso con la producción y comercialización de vehículos innovadores para sus clientes.
Desde fines de 2023 la planta había sufrido interrupciones por falta de piezas importadas y, hacia el primer trimestre de 2024, acumulaba varias semanas sin actividad.
La caída productiva se profundizó tras la discontinuación del Cruze a fines de 2023, un punto de inflexión para la estrategia de Chevrolet en el país. Con la salida del modelo, la actividad fabril se redujo alrededor de un 50% y la planta quedó dedicada exclusivamente al SUV Tracker, lanzado en 2022 tras una inversión de USD 300 millones.
Los registros productivos confirmaban la tendencia descendente. En 2023 se fabricaron 40.587 unidades, lejos del pico de 55.000 alcanzado en 2016. En 2024 la producción cayó a 24.179 vehículos y, según estimaciones del sector, en 2025 rondó apenas las 20.000 unidades, un volumen muy inferior a los máximos históricos de la terminal.
Ahora, la automotriz comunicó hoy al personal el nuevo esquema. La planta vuele a trabajar cuatro semanas al mes en un turno que pasará de las 9 horas que tenía hasta el momento a seis horas. De todas maneras, los trabajadores cobrarán el valor de siete horas. De esta manera, mantendrán su nivel de ingresos que se veía reducido por la suspensión semanal por mes. Además, dejará de haber personal suspendido como sucedió en los últimos doce meses.
Por el lado de la producción, con este nuevo esquema se mantendrá el volumen previsto para el año ya que, pese a trabar en un turno de menor cantidad de horas, al hacerlo las cuatro semanas del mes y no tres, se equilibrará la salida de unidades de la línea de montaje. Este esquema se implementará a partir del 19 de agosto, ya que la planta permanecerá sin actividad la semana del 10 al 17.
La decisión de la empresa es tomada con cautela entre los operarios ya que, según comunicó el gremio al personal, fue el acuerdo alcanzado para evitar despidos.
