Cuando se quitaron impuestos a los autos, bajaron los precios: ¿qué pasará ahora?

Horacio Alonso

Con la aprobación de la Cámara de Diputados de la ley de reforma laboral, el proyecto deberá volver al Senado – donde ya había tenido un tratamiento positivo – para que avalen los cambios introducidos anoche y que la norma quede lista para su promulgación.

Todo indica que será un trámite parlamentario sin dificultad para el oficialismo, ya que hay acuerdo en confirmar las modificaciones realizadas por la Cámara baja en cuanto a licencias médicas.

Para el sector automotor es importante ya que dentro de este paquete hay un capítulo fiscal que impacta en el mercado de los 0km.

La norma elimina la escala vigente del Impuesto Interno (la primera escala ya había sido dada de baja hace más de un año), que afecta a los modelos de más de $104 millones. A partir de ese monto, los vehículos deben pagar un sobrecargo fiscal de 18%.

Según la opinión de importadores y vendedores de autos, la eliminación de este gravamen – conocido como impuesto al ´´lujo´´ – hará que los modelos que hoy lo pagan tengan una rebaja de entre 10% y 15%, según las distintas marcas, tal como informó A Rodar Post (ver nota).

En la práctica, lo que está sucediendo es un freno en las ventas del segmento de alta gama debido a que los consumidores están a la espera de que las listas de precios se ajusten al nuevo esquema fiscal.
Algunas automotrices, como Prestige Auto, decidieron adelantar la rebaja ´´a cuenta´´ de la eliminación del impuesto para los modelos Mercedes-Benz.

En otras marcas se están manejando con reservas con el compromiso de aplicar el descuento cuando llegue el momento de entrega del vehículo.

Hay que tener en cuenta que quienes están comprando en estas semanas deben esperar un par de meses para recibir su vehículo, por lo que, cuando llegue su unidad, la quita del tributo ya se habría hecho efectiva.

Se estima que, con la sanción definitiva, el viernes próximo, sólo restaría su promulgación. De esta manera, en los primeros días de marzo, la rebaja de precios se reflejaría en las listas de precios.
Según explicaron distintas fuentes consultadas, la baja de precios en el segmento de alta gama debería provocar un reacomodamiento de los precios de los segmentos más bajos. Más teniendo en cuenta que se está atravesando una etapa de mucha competencia que fuerza a una ´´guerra´´ de precios entre las marcas.

Entre los consumidores hay escepticismo en cuanto a que bajen los precios de los autos. El comentario más escuchado es que, pese a rebajas de impuestos, lo autos siguen aumentando y están caros.

En ese reclamo hay parte de verdad, pero también una cierta fragilidad en los fundamentos.

El clamor es que los 0km ´´tienen que bajar 30%´´. Es un reclamo que parte de lo emocional y no de lo razonable.

Una rebaja de ese tipo requeriría un cambio estructural en la economía. Más del 50% del valor de un auto queda en manos del Estado, que debería renunciar a buena parte de ese ingreso, en concepto de recaudación, para llegar a ese objetivo. Difícil que suceda.

Lo que sí puede pasar es que se avance en pequeñas reducciones impositivas que hagan que los precios sean más accesibles.

Algo de eso viene sucediendo, más allá de los cuestionamientos de los consumidores.

Pensar en que los autos – o cualquier bien de la economía – bajen significativamente de un día para el otro ´- sin esa reforma tributaria profunda – es difícil de imaginar en un país que se mueve con un 3% de inflación mensual.

De todas maneras, aunque la gente sienta que no hubo bajas de precios en los 0km, los datos muestran que no es así.

Si se toman dos momentos diferentes, en los últimos meses, se comprueba que hubo reducción de precios efectiva.

Cuando se redujo la alícuota del Impuesto PAÍS, en agosto de 2024, hubo una baja de precios de hasta 4% en las distintas marcas. Por ejemplo, ese fue el porcentaje que redujo sus precios Toyota. En Tanto, Ford aplicó un descuento de 3%. En esa línea se manejaron las demás marcas.

Unos meses después, en diciembre de ese año, se eliminó por completo ese gravamen. En ese caso, las automotrices volvieron a reducir los precios de los vehículos importados. Toyota aplicó una rebaja de 3%, Stellantis del 4% en promedio y General Motors de alrededor de 5%, con modelos que bajaron 12%. También bajaron las otras marcas.

Un mes después, ya en enero de 2025, se eliminó la primera escala del Impuesto al ´´lujo´´ o Interno. En ese caso, Ford aplicó rebajas en sus modelos de entre 8% y 18%, Toyota llegó hasta 17%, Nissan entre 9% y 16%, Honda 12%, Jeep un 15% y en niveles similares el resto.

Lógicamente, los meses siguientes los autos fueron aumentando por la inflación mensual, pero partieron de precios rebajados.

Es decir, los datos (que se pueden chequear con las publicaciones periodísticas de entonces) muestran que, cuando se aplicó una reducción impositiva, eso se reflejó en el valor de los 0km.

¿Esto quiere decir que los autos están baratos? No. De ninguna manera. Lo que muestra es que cuando hay un beneficio fiscal, se refleja en los precios. El problema es que con una inflación que se mantiene alta -más allá de ja disminución relativa respecto a un par de años atrás – se diluye el efecto rebajas, debido a que, al mes siguiente de su aplicación, las listas vuelven a aumentar en torno al incremento del costo de vida. Lo que está claro es que si no hibiese habido rebaja de impuestos, los 0km hoy estarían más caros.

También se pueden tomar más ejemplos recientes de lo que pasa con los precios. Prestige Auto mantuvo por seis meses congelado el precio del utilitario Mercedes-Benz Sprinter. Con una inflación cercana al 3% mensual, no subir el precio es como bajarlo.

La marca DS, por ejemplo, bajó este mes 20% el precio de los modelos DS7. Es cierto, es una marca para un segmento de alta gama. Sin embargo, también hubo rebajas en el segmento más económico. Por ejemplo, Renault redujo el precio de lista del modelo Kwid (el más barato del mercado) en un 3% en enero.

Sea por reducción de impuestos o por mayor competencia, el mercado refleja bajas de precios. Que no alcancen a conformar a todos los consumidores, es posible. Pero eso depende de la situación económica de cada persona. Las automotrices van a tratar de vender al mayor precio posible, mientras el mercado lo avale y la demanda sostenga el volumen de unidades que quieren vender. Son empresas que buscan rentabilidad. No sociedades de beneficencia.

Los datos muestran que en 2025 se vendieron 50% más autos que en 2024. Es decir, más gente pudo acceder a un 0km. Este hecho no condice con la idea de que los autos están más caros en términos relativos. Nominalmente, sí, porque hay inflación, pero, en relación con el poder adquisitivo de una parte de la sociedad, parecen más accesibles ya que hay más gente que los compra.

Por eso, se espera que, con la eliminación total del Impuesto Interno, la baja de los modelos más caros empuje a que el segmento medio tenga que ajustarse y ofrecer precios más competitivos. No un 30% menos como exigen muchos. Eso es vivir fuera de la realidad

Share This Article