Efecto Taos-Frontier: el cupo para importar autos sin arancel desde México ahora podría no ser suficiente

Horacio Alonso

La Argentina tiene, desde hace años, un acuerdo de libre comercio con México para el intercambio comercial de autos. El sistema funciona con cupo. Es decir, dentro del volumen del convenio, medido en dólares, los 0km de un país pueden ser importados sin el pago de arancel por el otro.

En este caso, como es un país fuera del Mercosur, el arancel extrazona que debería pagar es de 35%.

Mientras no se exceda del cupo autorizado, la importación de autos es sin recargo fiscal. Si se supera, los autos que se importen deberán tener que pagarlo.

Este convenio – técnicamente se llama Acuerdo de Complementación Económica N 55 del Mercosur – se renueva anualmente y su última actualización fue en abril pasado. Brasil también se rige por este acuerdo en su relación con México.

En cuanto a la Argentina, el monto establecido para el cupo es de u$s773 millones en base al valor FOB de los vehículos. Este valor es para el total para las importaciones que haga cada país. El plazo de vigencia es hasta el 18 marzo de 2026.

Actualmente, se está comenzando a trabajar en su renovación, aunque la situación está complicada debido a que la negociación va más allá del sector automotor e incluye a otros rubros.

En este caso, México se está mostrando inflexible a los pedidos de la Argentina de ampliar el comercio de otros productos, en el marco del ACE 6, pero el gobierno mexicano no está de acuerdo. Los funcionarios del gobierno argentino ya expresaron a pares mexicanos que no se avanzará en el ACE 55 (el de autos) si no se destraban los otros rubros.

En la práctica, México le exporta autos a la Argentina, mientras que desde las automotrices locales es excepcional la exportación de 0km a ese país. Por este motivo, la caída del acuerdo comercial perjudicaría a los fabricantes mexicanos.

De todas formas, se cree que se encontrará una solución y se renovará el convenio a partir de marzo.

Lo curioso es que el cupo actual nunca llega a cubrirse. La Argentina importa autos desde México, pero por un monto que apenas supera la tercera parte de esos u$s773 millones.

Más allá de que no se pague arancel, la demanda interna no es lo suficientemente fuerte para agotar ese monto. Al menos, al precio que las filiales locales deciden vender los vehículos.

Pero esta situación podría cambiar en los próximos meses.

Este año se dejaron de fabricar dos modelos en la Argentina: el Volkswagen Taos y la Nissan Frontier.

El primero se producía en la planta de General Pacheco y la automotriz decidió discontinuar su fabricación por cuestiones de competitividad.

La pick-up japonesa se ensamblaba en Córdoba, en las instalaciones de Renault en Santa Isabel. En este caso, la decisión tuvo que ver con una reestructuración más amplia que terminó con el fin de la actividad fabril de Nissan en la Argentina.

La particularidad que tienen estos dos modelos es que también se producen en México y las automotrices decidieron abastecer el mercado argentino con los productos que se fabrican en las planas aztecas.

En el caso de la Taos, ya se empezó a comercializar el modelo importado, mientras que Nissan, todavía, no anunció cuándo empezará a importar la pick-up.

Son dos modelos de volumen, especialmente el modelo de Volkswagen. Su versión nacional fue, hasta junio pasado,SUV más vendido del país.

En lo que va del año, la Taos lleva vendidas 16.000 unidades. En tanto, la Frontier acumula poco más de 6.000.

De los u$s773 millones anuales de cupo, alrededor de la tercera parte – unos u$s230 millones – se consumen con los modelos que ya se importan bajo ese régimen. Quedan disponibles unos u$s543 millones.
Si se toma un valor FOB promedio de u$s20.000 por modelo, el monto disponible equivale a la importación de unas 27.000 unidades.

De mantener el volumen de operaciones de 2025, entre Taos y Frontier se llevarían unas 22.000 unidades.

Es posible que otras marcas también incrementen sus compras desde México de los modelos que ya venden en la Argentina, teniendo en cuenta que las importaciones generales están en aumento y se estima que en 2026 podría crecer el mercado interno.

De esta manera, el cupo para importar autos sin arancel de México, que hoy sobra, podría ser escaso el año próximo.

Pese a esta posibilidad, fuentes consultadas por A Rodar Post señalaron que, por el momento, no se planteó la posibilidad de pedir un cupo mayor.

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