Curioso: las pick-ups «made in Argentina» cuestan hoy en Brasil hasta u$s15.000 más caras

Horacio Alonso

En el sector automotor hay una queja recurrente de los consumidores y tiene que ver con los precios de los 0km. El cuestionamiento se centra en que los argentinos pagan los autos más caros que en otros países.

Desde hace años se viene escuchando ese reclamo y, sin duda, se basa en fundamentos sólidos. Las comparaciones que se suelen realizar con otros mercados muestran que el valor de un determinado modelo en el país es mayor al de otros países de la región. Chile es siempre un espejo que devuelve la peor realidad de una imagen que confirma esa presunción. También se replica este escenario con otros países. Incluso, con Brasil que, a diferencia de Chile y con similitud con la Argentina, tiene una importante radicación industrial.

Esa fue una constante hasta hace poco. En los últimos tiempos, por la baja de algunos impuestos en la Argentina, se empezaron a ver ejemplos que mostraban que ya no era tan así.

Hay casos concretos como la Ford Territory, ahora (ver nota), o la Chevrolet Trailblazer, en su momento (ver nota). A estos ejemplos pueden sumarse algunos vehículos de marcas chinas que, como consecuencia de la importación sin arancel de modelo híbridos o eléctricos, tiene precios muy competitivos, incluso con Chile.

Pero hay un caso que llama la atención en estos días y tiene que ver con las pick-ups de producción nacional. Por distintos motivos, las ´´chatas´´ argentinas tienen un precio en Brasil mucho más alto que el que muestran las listas oficiales para el mercado local de las automotrices argentinas.

En Brasil, el segmento de las pick-ups es tanto o más fuerte que en la Argentina, al menos en cuanto oferta de peso. Lideran las ventas los modelos del segmento de las compactas, como la Fiat Strada, que se produce en ese país. Pero en el caso de las medianas, se disputan el liderazgo dos productos ´´made in Argentina´´: la Toyota Hilux y la Ford Ranger. Habitualmente, la japonesa era la más vendida, aunque el mes pasado la producida en Pacheco quedó primera.

El dato curioso es la diferencia de precios que hay entre Brasil y la Argentina.
Por ejemplo, la Hilux SR A/T 4×4 cuesta en Argentina, de lista, u$s46.200, tomando el tipo de cambio oficial, mientras que en Brasil se vende a u$s59.500. La versión SRX A/T tiene un precio oficial en la Argentina de u$s56.200. En Brasil vale u$s66.800.
Por el lado de Ford, la Ranger XL 2.0 CD Diésel 4×4 manual vale u$s 34.850 y en Brasil se vende a u$s52.300. En el caso de la XLS 3.0 V6 4WD vale en la Argentina u$s42.800 y la misma versión en Brasil se comercializa a u$s59.400.

Estos son sólo algunos ejemplos, pero la tendencia se mantiene en el resto de la gama. Los modelos en la Argentina están u$s15.000 más baratos, en promedio, que en Brasil o entre 20% y 30 % más caras.

La situación es muy particular y sorprende por la diferencia de precios. Tanto es así que los presidentes de las dos compañías – Gustavo Salinas de Toyota y Martín Galdeano de Ford – comentaron, en una reunión con sus pares de las otras automotrices locales – según pudo saber A Rodar Post-, que sus pick-ups en la Argentina costaban menos que en Brasil. Mucho menos.

Hay distintos motivos para explicar esta situación. Uno es que el posicionamiento de precios responde a las particularidades que tiene cada mercado y la estrategia comercial en cada país. En un mercado, como el brasileño, que está creciendo, hay más margen para sostener los precios.

En el caso particular de Brasil, uno de los puntos que más incide es el costo logístico. En los últimos tiempos se encarecieron los fletes y eso repercute en el precio final.

También influye la estructura impositiva que es más compleja, en la actualidad, en Brasil.

El tipo de cambio juega un papel importante. A comienzos de año, la paridad en Brasil se ubicaba en 5,60 reales por dólar, mientras que hoy está en 5,19 reales. Los 0km se encarecieron en dólares.

A esto se suma la evolución de los precios en ambos mercados. En Brasil, en doce meses, las pick-ups aumentaron entre 7% y 10%, mientras que en la Argentina hay modelos que sólo subieron 1%. Hay que recordar, por ejemplo, que, durante varios meses, las automotrices no aumentaron sus precios y eso se concentró más en el segmento de las pick-ups.

Este último punto respondió a cuestiones macroeconómicas, como la estabilidad del dólar, pero la principal causa, según explican conocedores del mercado, tiene que ver con la fuerte competencia entre las marcas radicadas más otras importadas en un contexto de retracción de las ventas. No sólo de pick-ups; también de SUV importados.

Como se viene sosteniendo desde las empresas, en muchos casos se están vendiendo los 0km sin rentabilidad, lo que hace que se comercialicen a valores relativamente bajos. En tanto, en Brasil, la demanda permite otros precios.
Hay que recordar que tanto Toyota como Ford exportan la mayor parte de su producción.

Share This Article