Después de una larga negociación y marchas y contramarchas, el regreso de la marca japonesa Mazda a la Argentina sería un hecho. La confirmación de la noticia se produciría en lo próximos días y la representación para la importación de sus modelos quedaría en manos del Grupo Belcastro.
La posible vuelta de Mazda a la Argentina se venía gestando desde hace meses a través de un proceso de negociación y selección de representantes locales que todavía no pudo cerrarse en su momento.
Estas conversaciones se producían en un contexto de la apertura económica que impulsa el gobierno actual desde su asunción con la llegada de nuevas marcas y el crecimiento de las importaciones de la empresa que ya estaban operando en el país.
Según había informado A Rodar Post (ver nota), la automotriz japonesa avanzó en la evaluación de distintos grupos empresarios con presencia en el sector para determinar quién tendría a cargo la comercialización de sus productos en el país.
Entre los candidatos que participaron de las conversaciones figuró el Grupo Antelo, propietario de Car One y representante de marcas como Mitsubishi, Great Wall y Changan. También integró el proceso el Grupo Belcastro, responsable de Alfa Romeo y BAIC, además de operar concesionarios de Audi, Volkswagen, Citroën y Honda. Un tercer interesado fue el holding británico Inchcape, que en la Argentina maneja las operaciones de Suzuki y Subaru.
Sin embargo, , en esa oportunidad, ninguno de esos tres grupos habría resultado finalmente seleccionado, una definición que fue comunicada de manera interna a cada uno de esos grupos. Con ese escenario, la decisión quedaría ahora en manos de la representación de Mazda en México, desde donde se terminaría de definir la estrategia para el desembarco local.
En ese contexto comenzaron a tomar fuerza rumores que señalaban al nombre de Micky Castellanos, empresario vinculado al negocio de concesionarias y a la zona franca de Santa Cruz, como uno de los principales candidatos para asumir la representación de la marca, aunque hasta el momento no existía confirmación oficial ni sobre su designación ni sobre la estructura que tendría la operación en el mercado argentino.
Las negociaciones apuntaban a que Mazda comenzara a operar en el país hacia fines de este año, aunque los plazos dependían de cómo evolucionara el proceso de selección y de la organización comercial para la nueva etapa.
La noticia, adelantada por este medio, fue confirmada por el ejecutivo mexicano Miguel Barbeyto, CEO de Mazda México y director de la división Nuevos Mercados de América Latina.
En declaraciones al diario mexicano El Heraldo, Barbeyto reconoció que estaba en análisis su regreso a la Argentina y que el país sería el primer frente de expansión regional: “El año pasado, el mercado (argentino) terminó bastante fuerte, creciendo a doble dígito. Este mercado tiene un potencial bastante grande. Se está abriendo más, no sólo para lo que produce localmente. El argentino es el tercer mercado automotor más importante de toda América Latina, entonces, por eso le estamos dando prioridad”.
Después de varios meses de silencio, las negociaciones se reflotaron y el Grupo Belcastro volvió a estar en carrera hasta, al parecer, su selección final.
La incógnita es saber cómo serán las operaciones de Mazda en la Argentina, teniendo en cuenta que, desde el punto de vista industrial, la automotriz japonesa tiene radicación en México y, por el momento, está caído el acuerdo de libre comercio con ese país. En caso de no reflotarse, los vehículos que se importen deberán pagar el arancel de 35% de extrazona.
También es posible que los vehículos lleguen directamente de Japón, dentro del esquema de importación sin arancel para autos híbridos o eléctricos, según la estrategia del futuro nuevo representante.
El regreso marcaría el retorno de una marca con antecedentes en el mercado local. Mazda comercializó vehículos en la Argentina durante la década de 1990, pero abandonó el país tras la crisis de 2001. Fundada en Hiroshima en 1920, la compañía inició sus actividades lejos de la industria automotriz y recién en 1960 ingresó al mercado de vehículos de pasajeros con el lanzamiento del R360.
A partir de entonces construyó una identidad propia basada en la innovación y el desarrollo de modelos de fuerte personalidad. Uno de los hitos fue el Cosmo Sport, pionero en la utilización del motor rotativo, una tecnología que más tarde se transformaría en sello distintivo de la marca. Esa herencia quedó reflejada en deportivos emblemáticos como el RX-7 y, especialmente, el MX-5 Miata, considerado uno de los roadsters más exitosos de la historia.
En las últimas décadas, la expansión global de Mazda estuvo impulsada principalmente por su gama de SUV. Modelos como el CX-5 se transformaron en piezas clave de su crecimiento internacional y consolidaron una nueva etapa marcada por el diseño Kodo y las tecnologías Skyactiv. Actualmente, la compañía transita un proceso de adaptación hacia la electrificación, con el desarrollo de vehículos híbridos y eléctricos que buscan posicionarla en la nueva era de la movilidad.
