Ford y Volkswagen suspenden las compras de autos desde México por la caída del acuerdo bilateral de libre comercio

Horacio Alonso

La noticia de la suspensión del libre comercio con México para el sector automotor mantiene en vilo a las automotrices argentinas que importan vehículos desde ese país.

Como se sabe, desde el 18 de marzo, está caído el convenio bilateral en materia de autos al no renovarse el tratado vigente hasta ese día por serias diferencias entre los dos países sobre el volumen de las operaciones que se pueden realizar con beneficio fiscal, tal como publicó A Rodar Post (ver nota).

El régimen entre Argentina y México establece un cupo que fija cuál es el intercambio de 0km, medido en dólares, que pueden realizar sin el pago de arancel de 35%. Hasta ahora, el monto permitido para importar autos libres de impuestos era de u$s773 millones.

Este acuerdo se renueva anualmente, pero esta vez surgieron discrepancias sobre cómo realizar la actualización del cupo.

Por una cuestión de tipo de vehículos que produce cada país y del valor de esos modelos (México tiene un costo de fabricación mucho más bajo que el de la Argentina por menor presión tributaria), lo que se veía en la práctica era que la Argentina importaba miles de autos desde México, pero les vendía muy pocos. Casi de forma simbólica.

Por este motivo, el gobierno argentino reclamó, en esta oportunidad, que se compensara el desequilibrio comercial con la apertura de las exportaciones de otros rubros.

Es decir, importar autos desde México, pero poder exportar otros productos como maíz, carne, porotos, etc.

Para eso propuso sumar unas 118 posiciones arancelarias, dentro de esos rubros, que representarían en exportaciones unos u$s350 millones o poco más. Aún así, la balanza seguiría favorable a México.

Este país decidió no atender el pedido argentino. Se comenta que la presidenta Claudia Sheinbaum se opuso a cualquier apertura hacia la Argentina, para evitar el reclamo de los productores locales del sector agropecuario.

Ante esta negativa, el gobierno argentino tomó una decisión firme de no aceptar las condiciones privilegiadas que tenía México y defendió su postura lógica de equilibrar la balanza o no seguir importando autos desde ese país sin arancel. ´´Los mexicanos quieren vendernos autos por mil millones de dólares y sólo comprarnos treinta millones en porotos´´, graficó una fuente argentina cercana a las negociaciones.

Al no haber acuerdo, el 18 de marzo se venció el plazo de vigencia del tratado anterior y, desde esa fecha, las importaciones de autos deben pagar el arancel del 35%. Es bueno aclarar que el resto del convenio, que engloba a otros sectores, sigue vigente.

Esto está trayendo problemas para varias automotrices que importan modelos desde ese país.

A través de este beneficio arancelario, por ejemplo, llega el Volkswagen Taos, que se dejó de fabricar en la Argentina a mediados de año y ahora se importa desde ese país. Es un vehículo que solía estar entre los más vendidos. También otros autos de la misma marca como Tiguan y Vento.

Otro caso importante es el de Nissan. La marca japonesa dejó de producir en Córdoba la pick-up Frontier y planea traerla desde México, gracias al beneficio arancelario que existía. También importada desde ese mercado los modelos Sentra y Versa.

Pero hay más ejemplos. Ford importa la pick-up Maverick y el SUV Bronco Sport, Stellantis la RAM 2500, Honda el ZR-V, BMW el Serie 3, Kia el K3 y K4, Audi la Q5 y Chevrolet la pick-up Silverado

Ante esta situación, las automotrices están actuando de distintas formas. Como este problema se venía gestando desde hace meses, algunas empresas decidieron aumentar su stock para cubrirse de una posible caída del acuerdo y tener vehículos hasta que, en el mejor de los casos, se logre reactivarlo. En principio, pensaban que era cuestión de un par de meses.

Sin embargo, el panorama no es alentador. Fuentes del sector explicaron a A Rodar Post que, ante las posiciones tan enfrentadas, una posible solución podría llevar más tiempo del imaginado.

Algunas versiones indican que, diez días atrás, los negociadores de México habrían solicitado reabrir el diálogo – hoy cortado – para acercar posiciones. Sin embargo, un participante habitual de las reuniones entre partes, consultado por este medio, minimizó ese hecho. ´´Es verso´´, dijo tajante.

Algunas automotrices ya están activando su estrategia ante el conflicto comercial y decidieron suspender las compras de autos a México.

Según el acuerdo, las unidades que están en viaje de un país a otro, cuando se vence el plazo del acuerdo -en este caso, el 18 de marzo –, pueden ingresar sin pagar arancel. En cambio, los 0km que suban a un barco después de esa fecha tendrán el recargo impositivo.

Por ese motivo, por ejemplo, Ford y Volkswagen (dos de las automotrices de mayor peso en las importaciones desde ese país) decidieron postergar las compras de los modelos que traen de México. Concretamente, están haciendo reprogramar la producción en las fábricas mexicanas hasta nuevo aviso. La estrategia es esperar a que se llegue a un acuerdo entre los dos gobiernos.

En estos casos, las filiales de México redireccionarán lo ya producido hacia otros mercados o lo comercializarán internamente.

Por el lado las terminales argentinas, explican que entre el stock que ya hay en el país más lo que está llegando en barcos, hay unidades suficientes para abastecer la demanda de los próximos meses, hasta que se celebre un nuevo acuerdo.

Share This Article