Volkswagen recuperó el liderazgo del mercado de vehículos de pasajeros en China durante los dos primeros meses de 2026, al volver a situarse como el mayor fabricante por ventas en el mayor mercado automovilístico del mundo.
El grupo alemán superó nuevamente al fabricante local de vehículos eléctricos BYD, que descendió hasta la cuarta posición, en un contexto marcado por la retirada gradual de los subsidios gubernamentales a los automóviles más ecológicos, según datos de la Asociación China de Automóviles de Pasajeros (CPCA).
Las empresas conjuntas de Volkswagen con FAW y SAIC alcanzaron una cuota combinada del 13,9% del mercado de automóviles entre enero y febrero, lo que permitió al fabricante alemán recuperar una posición que había perdido en 2024.
Geely se ubicó muy cerca en el segundo lugar, con una participación del 13,8%, mientras que Toyota ocupó el tercer puesto con una cuota conjunta del 7,8% a través de sus alianzas con FAW y GAC.
BYD, que había destronado a Volkswagen como el mayor vendedor de automóviles en China en 2024 y mantuvo ese liderazgo durante todo 2025, cayó al cuarto lugar con una cuota de mercado del 7,1% en el período enero-febrero.
Además, la compañía registró su mayor caída de ventas desde la pandemia, en un momento especialmente sensible para el fabricante chino, considerado uno de los principales competidores globales de Tesla.
El cambio en la clasificación del mercado coincide con el final de varias exenciones del impuesto de compra para vehículos eléctricos y con la reducción de los subsidios públicos destinados al recambio de automóviles eléctricos en China.
La retirada de estos incentivos está afectando de forma más intensa a los fabricantes locales centrados en vehículos eléctricos e híbridos enchufables de bajo coste, que habían sido algunos de los mayores beneficiarios de las ayudas estatales en años anteriores.
Según Cui Dongshu, secretario general de la CPCA, la disminución de los subsidios ha provocado un cambio en las preferencias de los consumidores. En particular, señaló que los vehículos híbridos convencionales, una tecnología en la que Toyota mantiene una posición sólida, han comenzado a atraer a compradores que anteriormente optaban por vehículos híbridos enchufables, a medida que se desvanecen los incentivos económicos.
Este reajuste del mercado sugiere un cambio de tendencia tras varios años en los que los fabricantes tradicionales habían tenido dificultades para competir con las marcas locales en el segmento de los vehículos eléctricos.
Al mismo tiempo, el mercado automovilístico chino parece estar entrando en una fase de mayor madurez, con un mayor énfasis en la relación calidad-precio y un alejamiento de las agresivas guerras de precios que caracterizaron los últimos ejercicios.
En este contexto, Volkswagen ha intensificado su estrategia en China y ha reforzado su ofensiva eléctrica. El grupo alemán ya inició la producción en serie de su primer modelo desarrollado junto a la tecnológica china Xpeng, un paso clave dentro de su apuesta por el mercado local.
Además, la compañía prevé lanzar más de 20 nuevos modelos eléctricos en China a lo largo de 2026, con el objetivo de consolidar su posición y recuperar terreno frente a los fabricantes nacionales.
El regreso de Volkswagen al primer puesto del ranking de ventas refleja un nuevo equilibrio competitivo en el sector automovilístico chino, en el que las marcas tradicionales vuelven a ganar protagonismo mientras el mercado de vehículos eléctricos se adapta a un entorno con menos subsidios y consumidores más sensibles al valor ofrecido por cada modelo.
