El desembarco de la automotriz BYD en la Argentina sacudió al mercado. Con el cierre de la economía hasta 2023, los argentinos no tuvieron acceso a los modelos de la marca china como sucedió en otros países de la región.
Por este motivo, no se vivió un proceso gradual de expansión, sino que, en cuestión de meses, se produjo el anuncio de su inicio en la comercialización en el país, el desarrollo de la red de concesionaria y la llegada de miles de unidades.
La expectativa generada tiene que ver con la importancia de esta empresa que es líder en la comercialización de vehículos eléctricos y fabrica millones de 0km por año. También por tener una política comercial muy agresiva en cuanto a precios.
En la Argentina, hablar de lo que cuestan los autos es siempre un tema que provoca enojo en los consumidores ya que el país se caracteriza por tener los valores de los vehículos entre los más altos.
Gran parte de esto (no todo) se debe a la alta presión impositiva. Por el precio de un 0km que compra un consumidor está pagando el valor de dos: uno se lo que el cliente y otro se lo lleva el Estado en impuesto.
El 50% que se encarece un auto por la carga fiscal es un piso. Según el tipo de vehículo o su origen, el peso impositivo puede ser mayor. Por ejemplo, si vienen de un país fuera del Mercosur o de México (donde existen acuerdos comerciales), los vehículos deben pagar un arancel extrazona de 35%
Lo que está sucediendo con las marcas chinas – no sólo BYD – tiene que ver con la decisión del Gobierno de eliminar ese arancel para los autos híbridos o eléctricos que provengan fuera de los países mencionados, con un cupo de 50.000 unidades al año.
De esta forma, los autos que se importan de China, con esa tecnología, quedan ahora liberados de pagar ese arancel.
Esto beneficia a BYD y todas las marcas chinas, que son especialistas en la fabricación de vehículos ´´ecológicos´´.
Si se toman los patentamientos de los últimos dos o tres meses, ya representan 5% del mercado y en alza. Todo esto en poco tiempo.
La eliminación del arancel de 35% está provocando que los autos que se importante dentro de este régimen tengan precios competitivos y lleve a otras automotrices a ajustar los valores de los modelos que venden para no quedar descolocado.
Es cierto que hay varias excepciones, pero el mecanismo lanzado por el Gobierno, en general, hizo que creciera rápidamente la oferta de modelos con tecnología de avanzada y alto nivel de equipamiento, a valores más accesibles.
Si bien la discusión sobre los precios de los 0km en la Argentina es válida, lo que sucede con los modelos que están llegando por este régimen es un punto a tener en cuenta.
BYD es una marca que, desde hace ya algunos años, está en muchos mercados de Latinoamérica y comercializa los mismos vehículos en los distintos países, ya que todos los modelos son importados de China.
Por eso, sirve para la comparación para ver cómo están los precios de sus autos en la Argentina en relación con otros mercados de la región y elaborar lo que se puede llamar ´´Índice BYD´´.
El modelo más accesible que se vende en la Argentina es el Dolphin Mini, en dos versiones. En el caso de la GL – la entrada de gama – cuesta u$s22.990.
Si se toman los países más representativos de la región, el precio en la Argentina está en línea con esos mercados. No es el más barato, ni tampoco el más caro.
El valor más accesible de este modelo se encuentra en Chile, un mercado que se caracteriza por una oferta a valores muy competitivos y el mercado más abierto de Sudamérica. Si bien en el precio de lista oficial es de u$s22.500, el valor de venta – según distintas concesionarias consultadas – es de u$s17.400.
El segundo país relevado para conformar el ´´Índice BYD´´ es Uruguay. En este caso se da la curiosidad de que el valor del modelo de la marca china aparece como más baratos que en otros mercados cuando, habitualmente, el país vecino suele tener los 0km más caros de la región. Incluso, por arriba de la Argentina. En Uruguay, el Dolphin Mini se comercializa con el nombre de Seagull y cuesta u$s19.990 (aunque en algunas agencias figura un precio de u$s21.000)
Colombia, con un precio de u$s21.000 para la versión más accesible, se ubica en el tercer lugar.
En Brasil se está vendiendo en u$s22.100, un poco menos de los u$s22.990 que vale en la Argentina.
En tanto, el mercado más caro para la venta del modelo de BYD, en base a los países relevados, es México con un precio de aproximadamente u$s23.800.
Esto son valores de referencia ya que no en todos los países se informa oficialmente el valor de los modelos y la comparación se hizo con precios publicados por concesionarias, pero la variación puede ser mínima.
La comparación sirve para mostrar que, con la quita de impuestos y un mercado con mayor competencia, los precios de los 0km tienden a acomodarse a los niveles de otros países

