Durante la presentación del Ora 5 (ver nota), A Rodar Post dialogó Omar Daneri, director general del Grupo Antelo. El ejecutivo habló sobre los planes con las distintas marcas de autos chinos que importan, pero destacó un tema de mucho interés para los consumidores: los precios de los autos. Planteó que, ante una demanda creciente, el cupo de importación sin arancel de 50.000 unidades es acotado y que las empresas deberán recurrir a ingresa vehículos con el pago del 35%. Dijo que sostener los precios actuales de los autos chinos es difícil de sostener y pronosticó aumentos para el año que bien. También cuestionó a marcas competidoras que están ´´remantando´´ los autos por necesiddes financieras. A continuación, se publica la charla mantenida con este medio:
Periodista: El régimen de importación sin arancel extrazona para vehículos híbridos o eléctricos ha sido un éxito. Impulsó un cambio profundo en el mercado. Ahora, se viene una nueva licitación. A diferencia del año pasado, ahora hay más competidores. Se deberá repartir entre más empresas ¿Cómo se prepara el Grupo Antelo para esta nueva edición?
Omar Daneri: Entre todas nuestras marcas chinas que entraron en el cupo del año pasado se sumaron aproximadamente 6.800 unidades. Es muy probable que el año que viene no nos toque esa misma cantidad. Estamos trayendo unas 1.000 unidades de la H6 por fuera del cupo. También estamos introduciendo la H7 4×4 naftera fuera de cupo y a un muy buen precio. Estamos trabajando con todas las marcas para poder comercializar estos vehículos pagando el arancel correspondiente con rentabilidades mínimas. Los fabricantes en China nos apoyan muchísimo porque quieren hacer volumen, son agresivos y están dispuestos a ajustar precios. Todos tenemos que bajar un poco las pretensiones para poder importar los vehículos pagando el arancel del 35%. Este año estimamos terminar vendiendo unas 10.000 unidades entre todas nuestras marcas, y la meta siempre es crecer. Construimos una red de 30 concesionarios donde los socios han invertido mucho dinero. Esto representa un enorme compromiso para nosotros, ya que debemos garantizarles volumen y un negocio rentable para que puedan amortizar esas inversiones.
P: Great Wall está fabricando en Brasil. ¿Esa sería otra opción de abastecimiento?
OD: Sí. Estamos analizamos traer vehículos de Brasil, ya que GWM produce allí.
P: En ese caso, la traba es alcanzar el nivel de integración de autopartes regionales
OD: Sí, supuestamente es así, pero se comenta que, a partir de principios del año que viene, se podría lograr la integración requerida en algún modelo o versión. Podríamos empezar a importar desde allí.
P: ¿Qué modelos específicos podrían traer desde Brasil?
OD: En Brasil se producen la H6 y la H9, que es un gran éxito allá y compite directamente contra la SW4 diésel. Me encantaría poder traerla.
P: Con la perspectiva de recibir un cupo más acotado y, por otro lado, traer autos pagando el arancel de importación, ¿qué va a pasar con los precios?
OD: Estimo que el año que viene los precios van a subir. No entiendo por qué algunas marcas colegas se pelean por bajar precios y competir de esa manera. No tiene sentido pelear por precio cuando ni siquiera sabes cuántos autos vas a tener el año que viene. Por eso me genera molestia ver que se peleen por los precios. Hoy hay colegas rematando autos por necesidad de caja, ya que se sumaron saldos de los cupos de 2025 y 2026. El año que viene habrá un solo cupo, el de 2027, por lo que la oferta de vehículos va a disminuir. Al bajar la oferta y tener que importar unidades extrazona pagando el arancel del 35%, inevitablemente, habrá un reacomodamiento de precios hacia arriba.
P: Con una oferta limitada y una demanda que se mantiene firme, ¿existe el riesgo de que las concesionarias apliquen sobreprecios?
OD: No voy a permitir que se cobren sobreprecios en los concesionarios. En todo caso, nosotros vamos a subir los precios oficiales primero. De hecho, una marca competidora como BYD ya subió los precios. Me imagino que, por sus volúmenes de venta, deben estar pagando el arancel del 35%. Nosotros tendremos que ir en esa misma dirección hacia arriba, ya que con los precios actuales es imposible absorber el 35%. Creo que hoy el mercado está en un piso de precios, por lo que es un gran momento para que el cliente compre un auto. Cuando nosotros ajustemos, las terminales nos van a acompañar y todo el mercado se moverá hacia arriba.
P: ¿Qué expectativas tienen para el mercado global automotor del próximo año, considerando que será un año electoral?
OD: Creo que va a ser un año muy similar a este. Los años electorales suelen generar incertidumbre y ruido, lo que tiende a frenar temporalmente las decisiones de compra a medida que se acercan los comicios, pero estimo un volumen final parecido.
P: En cuanto a la rentabilidad del negocio durante este año, ¿cómo la definirías?
OD: Ha sido muy buena porque contamos con un cupo interesante. Mientras se opera bajo, el cupo la rentabilidad es adecuada; pero cuando se debe pagar el 35% de arancel, el margen prácticamente desaparece. Este año tuvimos el equivalente a dos cupos acumulados, lo que permitió generar volumen y rentabilidad. El año que viene la situación estará mucho más reñida y tendremos que cuidar los márgenes.
P: En China, el mercado interno muestra signos de desaceleración y se percibe una fuerte presión para incrementar las exportaciones. ¿Se nota esa agresividad comercial cuando viajás allá?
OD: Absolutamente, los fabricantes chinos son sumamente agresivos, flexibles y orientados puramente al volumen. No sabría decir si es por un excedente de stock o por su propia naturaleza corporativa, pero siempre exigen volumen y demuestran una flexibilidad asombrosa para reaccionar ante la competencia. Por ejemplo, cuando Tesla lanzó precios muy agresivos en Uruguay, al día siguiente marcas como BYD y nosotros ya estábamos aplicando descuentos para mantenernos competitivos. En las marcas tradicionales, un análisis de este tipo demoraría mucho más. Ellos buscan volumen y América Latina es uno de sus focos principales por ser una región más abierta.
P: Mencionaste el desembarco de Tesla en la región. El año que viene podría comenzar a vender en Argentina. ¿Creés que este reconfigurará el mercado en el segmento de autos híbridos y eléctricos?
OD: Tesla es un jugador de escala mundial, pero nuestras marcas compiten con ellos cotidianamente en China, Chile o Colombia. En Argentina, tenemos la particularidad de que el mercado de autos eléctricos todavía está en una etapa inicial. Además, operan con un esquema de venta directa online sin una red tradicional de concesionarios, lo cual no es para todo tipo de usuario. Lo verdaderamente positivo de su llegada es que ayudará a abrir camino, acelerando la inversión en infraestructura de carga y promoviendo que la gente se vuelque a la electrificación.
P: Un tema recurrente entre los compradores de marcas chinas es la disponibilidad de repuestos.
OD: Nosotros medimos esto de manera rigurosa y hoy contamos con un fill rate de entre el 88% y el 90% según la marca. Esto significa que, de cada 100 repuestos solicitados, disponemos de forma inmediata de 88 a 90, que es el estándar de cualquier marca tradicional. Si surge algún inconveniente puntual, le resolvemos el problema al cliente: le facilitamos un auto de cortesía o traemos la pieza por avión desde nuestras bases en Uruguay o Paraguay. Somos un grupo con larga trayectoria y seriedad en el país. Con la apertura de cupos aparecieron muchos importadores circunstanciales, pero nosotros contamos con millones de dólares invertidos en almacenes de repuestos físicos y soporte regional para garantizar el respaldo.
