La Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) expresó su acompañamiento a la iniciativa del Poder Ejecutivo y a la aprobación por parte del Congreso de la Nación de la ley de reforma laboral, que incorpora la eliminación del impuesto interno para vehículos. De esta forma, la entidad que agrupa a las automotrices radicadas en el país se suma al apoyo formulado por los importadoresmde autos agrupados en CIDOA (ver nota).
Esta medida se enmarca en la agenda de trabajo que el sector automotor viene desarrollando de manera sostenida junto al Ministerio de Economía y sus equipos técnicos.
Según ADEFA, la nueva normativa laboral representa una oportunidad para impulsar la creación de empleo formal, reducir la litigiosidad y acompañar el proceso de transformación productiva que atraviesa la industria automotriz. Consideran que es un punto de partida relevante para seguir avanzando en los múltiples desafíos que enfrenta la Argentina.
Para la entidad, la eliminación definitiva del impuesto interno constituye un paso clave para el sector, ya que contribuye a corregir distorsiones acumuladas en la estructura de precios, ordenar el esquema tributario y dotar de previsibilidad a las terminales automotrices y a toda la cadena de valor.
Este nuevo marco regulatorio es determinante para la planificación productiva, las decisiones de inversión y el sostenimiento del empleo en el mediano y largo plazo. Si bien un avance inicial se había dado con la eliminación de la primera escala del impuesto —suspendida por el Decreto 50 desde febrero de 2025 debido a su impacto sobre vehículos de gama media, incluidos modelos de producción nacional—, su eliminación total a través de la nueva ley extiende el beneficio al resto de los vehículos que aún permanecían alcanzados. De esta manera, se mejora la competitividad en el mercado interno y se refuerza la previsibilidad para toda la industria.
ADEFA considera que esta decisión constituye un avance significativo en el proceso de normalización del sector y reafirma la importancia del trabajo articulado entre el sector público, la industria y toda la cadena de valor para consolidar un marco de reglas claras, estables y sostenidas en el tiempo, orientadas al fortalecimiento de la producción nacional. Asimismo, permite profundizar la agenda de reducción de la carga tributaria a nivel nacional y avanzar en los desafíos pendientes en los ámbitos provinciales y municipales1
