La movilidad eléctrica dejó de ser una promesa para convertirse en uno de los fenómenos más relevantes del mercado automotor argentino. En un año marcado por la contracción de las ventas de vehículos 0 km, los modelos híbridos y eléctricos avanzaron en sentido contrario y registraron un crecimiento sin precedentes, consolidando una transformación que ya se refleja tanto en los patentamientos como en las calles y en la infraestructura de carga que acompaña el cambio tecnológico.
Los datos de ACARA y SIOMAA correspondientes al primer semestre de 2026 muestran con claridad el punto de inflexión. Entre enero y junio se patentaron 42.238 vehículos electrificados, cifra que representa un salto del 339,4% respecto de las 9.613 unidades registradas en el mismo período de 2025. El contraste con el mercado general es contundente: mientras las ventas totales de vehículos 0 km retrocedieron 11,1% interanual, los híbridos y eléctricos pasaron a representar el 15,2% de todos los patentamientos, es decir, uno de cada siete vehículos vendidos en el país.
Dentro de ese universo, los híbridos convencionales continúan siendo la tecnología dominante con 23.222 unidades y una participación del 55% sobre el total de los vehículos electrificados. Los híbridos enchufables sumaron 8.979 unidades y representaron el 21% del mercado, mientras que los híbridos livianos alcanzaron 6.160 patentamientos, equivalentes al 15%. Por su parte, los eléctricos puros a batería llegaron a 3.877 unidades y explicaron el 9% de las ventas del segmento.
La ecuación económica también juega un papel central. El costo por kilómetro recorrido con electricidad continúa siendo significativamente inferior al de un vehículo impulsado exclusivamente por combustibles líquidos, especialmente cuando la recarga se realiza en el domicilio. A ello se agregan incentivos fiscales que permanecen vigentes en distintos distritos. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, los vehículos eléctricos puros continúan exentos del pago de patente durante 2026.
Sin embargo, el crecimiento del parque vehicular plantea una pregunta inevitable: si existen suficientes puntos de carga para acompañar la expansión del mercado. De acuerdo con relevamientos realizados en julio de 2026, Argentina cuenta con algo más de 260 estaciones de carga públicas distribuidas en distintas provincias. Si bien la red continúa creciendo, el desafío consiste en expandir la infraestructura al mismo ritmo que avanzan las ventas.
La experiencia internacional y la realidad local muestran que la mayor parte de las recargas se realiza fuera de la vía pública. Los usuarios que disponen de cochera suelen resolver sus necesidades cotidianas mediante cargadores domiciliarios y recurren a la infraestructura pública para viajes de larga distancia o permanencias prolongadas fuera de sus hogares. En consecuencia, el desarrollo del ecosistema eléctrico requiere una combinación equilibrada entre soluciones residenciales, corporativas y públicas.
En ese escenario, Chargebox se consolidó como uno de los principales protagonistas de la infraestructura de carga en el país. La red Chargebox Net alcanzó durante 2026 un total de 131 cargadores, 152 conectores y 101 locaciones operativas, duplicando la cantidad de puntos de carga disponibles respecto de la misma época del año anterior. A septiembre, la potencia instalada a nivel nacional dentro de la red alcanzó los 3.600 kW.
El uso de esa infraestructura refleja incluso mejor la evolución de la movilidad eléctrica. Durante septiembre de 2026, la energía entregada por la red superó en más de tres veces el volumen transferido durante todo el año 2025. Considerando un consumo promedio de 15 kWh cada 100 kilómetros, esa energía permitió recorrer aproximadamente 600.000 kilómetros en un solo mes. Entre enero y septiembre, la energía suministrada mensualmente se multiplicó por 35 y el acumulado anual superó ampliamente, por más de diez veces, el total registrado durante el año anterior.
Más allá de los números de una empresa en particular, estos indicadores ayudan a dimensionar un fenómeno más amplio. Cada kilovatio-hora consumido representa un vehículo que circula diariamente utilizando energía eléctrica y un usuario que incorporó nuevos hábitos de movilidad.
Lo que hasta hace pocos años era una tecnología de nicho comienza a formar parte de la rutina de miles de conductores argentinos.
Desde 2018, Chargebox desarrolló más de 2.000 instalaciones domiciliarias y más de 200 proyectos comerciales e industriales, además de desplegar una red pública que supera los 150 puntos de carga. Su actividad abarca desde cargadores residenciales hasta soluciones para flotas corporativas, desarrollos inmobiliarios, centros comerciales y establecimientos hoteleros, con propuestas escalables según la demanda de cada cliente.
La compañía también actúa como socio estratégico oficial de BYD Auto Argentina para la instalación de cargadores, buscando garantizar que los compradores de vehículos eléctricos cuenten con una solución de recarga desde el primer día.
La combinación de mayor oferta de vehículos, incentivos a la importación, menores costos de uso y una infraestructura que comienza a expandirse con mayor velocidad conforma el escenario de mayor crecimiento para la movilidad eléctrica desde su desembarco en el país. Los datos de 2026 muestran que la electrificación ya no representa una tendencia incipiente dentro del mercado argentino, sino un segmento que gana escala, acelera inversiones y empieza a modificar de manera visible el mapa de la industria automotriz nacional.
