Preocupante: Ford reducirá 17% la producción de Ranger a partir de octubre (por baja de mercado interno y menor demanda de Brasil)

Horacio Alonso

La fuerte competencia que se registra en el mercado automotor, tanto de la Argentina como de Brasil, está impactando en las fábricas radicadas en el país. A esto se suma una reducción de las proyecciones de ventas internas, según los datos que difunde, mes a mes, la asociación que agrupa a las concesionarias.

Según ACARA, los patentamientos de 0km están cayendo 12% en lo que va del año, en comparación con el mismo período de 2025, pero la baja llega a 40% si se mide únicamente la actividad de las automotrices tradicionales que tienen radicación industrial en el país. Es ahí donde entra a jugar un mercado muy competitivo a partir de la llegada de nuevas marcas- especialmente las chinas – como efecto directo de la apertura.

En Brasil, donde los vehículos chinos ya tienen varios años de desembarco, se produce un fenómeno similar: las automotrices clásicas ven perder participación de mercado a manos de nuevas marcas, también con preponderancia china.

Esto hace que, tanto en un país como el otro, se complique la venta de sus modelos.

En el caso argentino, esta situación comienza a repercutir en las fábricas. Como ya se conoce, la planta de Stellantis de El Palomar eliminó un turno de producción y suspendió personal. Esto no sólo se debió a la reducción del mercado interno, sino también a las dificultades para exportar a Brasil los modelos que produce.

Ahora las malas noticias vienen de otra terminal que, hasta ahora, estaba manteniendo su buena performance.

Se trata de Ford. La automotriz reducirá a partir de octubre un 17% su nivel de producción en la planta de General pacheco donde produce la pick-up Ranger. Pasará de 380 a 315 unidades diarias.

Así se lo informó el presidente de la compañía, Martín Galdeano, a la cúpula de SMATA, según pudo saber A Rodar Post. La información es fuerte ya que Ford había anunciado, el año pasado, un aumento de la producción, cuando comunicó que empezaría a fabricar la versión híbrida de la Ranger.

Junto con Toyota, eran las únicas dos automotrices que producen pick-ups que registraban incremento de producción y se mantenían aisladas de las dificultades que enfrenta otras terminales.

Sus planes, cuando se anunció la versión electrificada de la pick-up, era de superar las 80.000 unidades anuales en ese establecimiento. La mayor parte destina a la exportación.

Ford había anunciado una inversión de u$s660 millones para renovar su pick-up que se amplió, el año pasado, con otros u$s170 millones al sumar la versión híbrida.

En ese momento, la automotriz estimaba que el mercado local de 2026 se ubicaría entre 650.000 unidades y 700.000. Sin embargo, ahora, las proyecciones del sector hablan de menos de 550.000.

A esto se suma el problema de Brasil, donde la competencia de nuevas marcas le está quitando participación de las automotrices clásicas. De esta manera, exportar es cada vez más difícil y menos rentable.

La llegada de nuevas pick-ups, como la Poer de GWM, sumado a la invasión de SUV chinos – que le sacan ventas a las pick-ups más equipadas – hacen que las ventas al exterior se reduzcan.

Esto no sólo afecta a Ford. En el caso de Toyota, en las concesionarias brasileñas están haciendo descuentos de hasta u$s4.000 sobre la Hilux, que se produce en Zárate, para estar en línea con los precios agresivos de modelos chinos. Una política que, según dicen desde Brasil, no era usual en la automotriz japonesa.

La decisión de Ford no tiene, por el momento, una fecha de terminación y todo dependerá de cómo reacciona el mercado de los dos países en los próximos meses. La terminal necesita reducir el stock de vehículos. Ante de fin de año, la marca estadounidense lanzará una versión Tremor de la pick-up y recién el año próximo dará a luz la híbrida.

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