El exclusivo balneario de Costa Esmeralda, a pocos kilómetros de Pinamar, fue el lugar elegido por Kia para realizar sus acciones de verano. Con un stand en el parador Punta Norte, la marca coreana exhibió algunos de sus modelos, como la pick-up Tasman de próxima llegada al país. Durante un evento realizado con la prensa especializada, el Country Manager de la compañía, Sebastián Sicardi, dialogó con A Rodar Post. Desde los planes para este 2026 y proyecciones de venta, pasando por la presión impositiva que encarece los autos en la Argentina, hasta la fuerte competencia que habrá este año en el mercado, con el agregado de la aparición de marcas chinas, que obligará a ajustar los márgenes. Lo más importante de la charla se reproduce a continuación:
– ¿Cuáles son los planes de lanzamientos para 2026?
– En abril vamos a lanzar el K4, que es auto del segmento C. Viene de México, de la misma planta del K3. Vendrá en silueta sedán y hatch. Primero el sedán y unos meses después el hatch. A mitad de año vamos a lanzar la pickup Tasman, que se produce en Corea. Se trata de una pick-up muy rupturista que viene a ofrecer algo distinto en un segmento tan competitivo y saturado como el de las pick-ups. Y también, a mitad de año, vamos a volver a ofrecer Sorento y así completamos nuestra gama de SUV, junto a Seltos y Sportage.
– ¿Cuál es el objetivo de ventas que tienen para el año?
– El objetivo de ventas es alcanzar el 1% de market share, que representaría unas 6.300 a 6.500 unidades. El mercado va a andar en 630.000 o un poco más. Si lo compramos con 2025, donde vendimos 3.200 unidades, estaríamos duplicando nuestras ventas. Hay que tener en cuenta que el año pasado no tuvimos el K3 desde el inicio. Empezamos a patentar en abril.
– Todas las marcas apuntan a aumentar su oferta de vehículos. A esto se suma la irrupción de las marcas chinas. ¿Cómo va a ser este 2026?
– Será un mercado muy competitivo, con oferta y con las marcas con objetivos muy agresivos en volumen. Esto, en definitiva, termina siendo beneficioso para los consumidores. Obviamente, esto presiona sobre nuestros márgenes. En cuanto a las marcas chinas, me parece algo absolutamente natural. La Argentina estaba atrasada respecto a lo que estaba pasando en el resto del mundo. Tuvimos varios años sin poder importar y, como suele pasar en la Argentina, algo que venía muy atrasado tiene un proceso hiperacelerado que se da por el beneficio arancelario para los autos híbridos y eléctricos. Esto hace que un proceso que hubiera sido rápido, igualmente, se aceleró más y en los últimos seis meses se vivió un proceso de tres años. Todos tenemos que competir y todos hemos sido nuevos como marca en algún momento y van a prosperar las mejores. En todos los sentidos. En productos, en servicios…Nosotros vamos a diferenciarnos con nuestros productos que creemos que son especiales y superiores y con nuestra red, con la calidad de atención, postventa, garantía, disponibilidad de repuestos. Tenemos muchos años y la red es sólida.
– Con esa fuerte competencia, ¿qué va a pasar con los precios?
– Obviamente, la mayor oferta va a hacer que bajen los precios o que se eliminen los sobreprecios. Igual, todo tiene un precio adicional, que es el costo argentino. En gran parte por los impuestos. Muchas veces se simplifica un poco el tema de estructura impositiva. Hablamos del impuesto al lujo o de aranceles a la importación, pero además pagamos 4% de Tasa de Estadística, cuando le facturamos al concesionario pagamos el 4% de Ingresos Brutos más el 1,2% porque pagás y cobrás, el concesionario – cuando se lo vende al cliente – paga otra vez 4% más 1.2%, más tasas municipales, más IVA, más Ganancias. Todo eso, que es el costo argentino, pone un piso muy alto todavía en los precios. Hay una fantasía en cuanto a que, si sacan el Impuesto Interno, por ejemplo, los autos bajan 18%. No es así. Bajan 18% los autos de determinado valor. Se dice que vendemos al doble que en otros países por todo esto. Los márgenes son similares al de los otros países. No es una crítica porque, me parece, se hizo mucho durante estos dos años. Todo en sentido positivo. Pero todavía tenemos que ver cómo seguir reduciendo el costo argentino.
– ¿Cuánto se encarece un auto en la Argentina por la presión impositiva?
– Un auto que paga arancel extrazona se encarece entre 120% a 150%. Si no paga el arancel de 35% está más cerca de 80%. Obviamente, tenemos que ser rentables, Nuestros concesionarios tienen que ser rentables. También, dentro del costo argentino, hay que poner la logística, por ejemplo. Mover un auto vale fortunas. Los que pagan el impuesto al lujo se encarecen tres veces.
– ¿Esta mayor competencia va a afectar la rentabilidad?
– Probablemente tengamos que reducir un poquito nuestra rentabilidad unitaria, pero vamos a tener más volumen. El riesgo es que, en la industria del auto, los márgenes son chicos y los errores se pagan con pérdida. Hay mucha carga financiera, mucho dinero inmovilizado, mucho en stocks y mucha cadena logística. Yo ya tengo comprometido lo que me va a llegar de acá a cuatro o cinco meses. Cuando cometés un error, te sale muy caro. Uno debe tener la ambición de crecer y ser agresivo, sin meter la pata en ese sentido. Los márgenes sí, se van a ir achicando. Estamos hablando de algo muy fino.
– ¿Y por ese costo argentino, ¿cuánto más caros son los Kia en la Argentina respecto a otros mercados?
– En general somos más caros. Depende de la carga impositiva que tenga un auto, pero estaremos entre 30% y un 50% o 60%, tranquilamente.
– ¿Pero algo mejoró en los últimos tiempos?
Sí, porque nos sacaron el impuesto PAÍS, no tenemos el costo financiero de tener que pagar con 180 días la deuda, no hay que comprar dólares con cotizaciones raras, hay alternativas para pagar deuda. Por todo eso, esa diferencia se achico un poco.
(N de R: Sobre la diferencia de precios con otros países, el Kia Seltos cuesta en la Argentina u$s34.000, mientras que en México vale u$s26.000. Es decir, en la Argentina es 30% más caro)
