BYD presentó un nuevo modelo en la Argentina, el Seal U DM-i. De esta forma, la gama de la marca china sigue creciendo y se consolida como la automotriz importada que lidera las ventas. La demanda responde, hay lista de espera para sus modelos y la empresa reconoce que que tuvieron problemas de abastecimiento y que, por eso, hay faltantes. Se estima que en agosto se va a normalizar el suministro de vehículos. Así lo dijo el Country Manager de la marca, Christian Kimelman, durante un diálogo con la prensa durante el lanzamiento del nuevo vehículo.
– ¿Cuántos autos lleva vendidos BYD en la Argentina?
– En números redondos, hay alrededor de 9.000 patentados ya, pero hay en el país más de 10.000. Hay muchos prevendidos. Hay lista de espera. Tuvimos algunos temas de suplido en volumen y también en mix, por ejemplo, el Atto 2, nuestro bestseller, literalmente nos quedamos sin autos, pero ahora ya en julio empiezan a arribar y a partir de agosto empezamos a recomponer más fuertemente todo el suministro.
– Hay 10.000 en este primer semestre proyecto. ¿Pasan los 20,000 este año?
– Creo que tenemos hoy un desafío de suministro, porque el conflicto en el Golfo provocó que hubiera un pico de órdenes en las fábricas que sacudió la región overseas de exportaciones. No es tan fácil poner un auto de un mercado a otro por las homologaciones. El segundo semestre estoy convencido de que va a ser más fuerte por la performance de ventas, por la receptividad de los clientes y porque los puntos de venta aumentarán de 16 a 25 o más. También se agranda la familia de modelos; lanzamos el Seal U (ver nota), en agosto queremos hacer el próximo lanzamiento y no será el último del año.
– Con los barcos que están llegando, ahora, en agosto, se termina con el problema de la falta de stock para estar más o menos equilibrados o corren de atrás todavía?
– El problema del stock es dinámico. Estamos con el desafío de acompañar la demanda que sigue alta, con lista de espera, la cual debería estar resuelta en agosto, pero mientras hablamos se generan nuevos pedidos.
– El Seal U es el segundo modelo que traen fuera de cupo. La otra fue la Shark.
– Correcto. Es un claro ejemplo de que la estrategia de BYD no depende de los cupos; queremos crecer en todo el line up con pasos firmes.
– ¿Se puede hablar de volumen de unidades que trajeron del Seal U y de Shark como para tener una idea de qué inversión están haciendo en autos fuera de cupo?
– La preventa del Seal U fue de 300 unidades, superó nuestra expectativa mensual. Con la Shark, creo que es un segmento de pick up muy competitivo. Es la mejor pickup del mercado por sus características de alta gama, pero es más de nicho; no veo a un dueño de campo comprándola para el uso del día a día, aunque es un nicho relevante que puede crecer.
– ¿Ya pueden sacar una conclusión con Shark o es prematuro todo?
– Las primeras conclusiones son que el auto gusta. Tiene un uso más familiar, deportivo o de recreación. En el interior del país hay una recepción por arriba de las expectativas; en Capital es un auto más grande por sus dimensiones. El cliente la ve parecida a una large pickup y pasa a ser una opción accesible para quien viene de un segmento superior. La familia de pickups no termina con esta Shark, vendrán otros modelos.
– ¿Con cuántos modelos piensan terminar el año?
– Pensamos terminar con ocho o nueve modelos, ocho seguros.
– ¿Cuál es la estrategia a la hora de importar? ¿Traen todo lo que hay? ¿Lo piensan bien para el mercado argentino?
– La Argentina tiene un rol clave; estamos en 117 países y solo en 40 hay una filial propia. Se mira el proyecto de Brasil, donde se está haciendo la mayor fábrica fuera de China y producirá mínimo siete modelos. Miramos qué logística y oferta regional adecuada vamos a tener. A veces la disponibilidad de la Blade Battery, que es modular y está en casi todos los autos, influye en si se corre o adelanta un lanzamiento.
– ¿Cómo están con el tema de la integración de partes de Brasil para poder ser Mercosur y hacer libre comercio con Argentina?
– Están trabajando fuerte en la integración. La prioridad es lograr que el Power Train (el ecosistema de la batería) logre un contenido regional y después lo periférico. Hay un programa de beneficios en Brasil que hace factible el proyecto para abastecer a la región, incluyendo México.
– Ustedes querían ser líderes del mercado. ¿Pueden llegar a ser líder del mercado argentino sin una fábrica en la Argentina, solo importando?
– Con la historia de la industria automotriz lo veo difícil. Si las reglas de juego cambian significativamente, podría ser. Las empresas líderes hoy en Argentina tienen una matriz productiva en el país. Hoy por hoy no hay ningún plan de tener una producción acá, pero como dijo Stella Li (vicepresidenta Ejecutiva de BYD): «En BYD todo es posible».
– ¿Qué es lo que se ve difícil?
– Ser líder sin producción local. Pero somos muy pragmáticos. BYD nace de las baterías y tiene unidades de paneles solares, monorriel, buses y equipamiento industrial como elevadores. En Argentina, además de autos, están los buses y vehículos comerciales que estamos desarrollando. Tenemos la ambición de liderar, pero sin fábrica es una cuestión de tiempo y de si cambian las premisas en unos años.
– ¿Por qué aumentaron los precios el mes pasado?
– No habíamos tocado los precios desde el desembarco, pero no somos ajenos a efectos macroeconómicos adversos y al encarecimiento de la logística y materias primas por conflictos bélicos. Fue un aumento «normal» y diferenciado según la demanda y el abastecimiento.
– Aumentaron los precios, que los tienen en dólares, y justo subió el dólar. En pesos se encarecieron mucho más sus autos.
– Así es. Pero BYD no es una empresa de precio, sino de «democratización de la tecnología». El Mini Dolphin es un ejemplo: en un segmento de entrada se encuentran funciones de alta gama. Trabajamos mucho el concepto de TCO (Total Cost of Ownership); la inversión inicial puede ser más elevada, pero el ahorro mensual en combustible puede ser del 10% o más del presupuesto familiar. Cargar en casa sale 6, 7 u 8 mil pesos; cambia el paradigma.
– ¿Cómo están manejando la política de precios entre los concesionarios? Hay rumores de gente vendiendo casi al costo o con ganancia mínima por el tema del stock.
– Es un aprendizaje. La demanda es muy alta y hay cosas para corregir, las estamos trabajando. La red es muy rentable y profesional; no somos un importador puro, tenemos un proyecto a largo plazo y exigimos una inversión sólida en los concesionarios. Ellos son nuestros socios comerciales prioritarios.
– Sobre los autos del cupo que no pudieron entrar… ¿el aumento de precios fue para recuperar porque entraron sin cupo?
– El tema de cupos es complejo (hay unidades del año en curso y del anterior, no usados por otras terminales). El aumento fue llamémoslo simbólico y no responde al tema de cupos. BYD no desembarcó por los cupos ni por un «veranito»; vamos a seguir comercializando autos entren por cupo o por fuera de él. La estrategia va más allá
