Las 10 claves del Volkswagen Taos Highline Bitono

Horacio Alonso

En un par de meses se va a cumplir un año desde que se dejó de fabricar en la Argentina el Volkswagen Taos. Fue una decisión difícil para la automotriz, golpeada por la pérdida de competitividad de la producción en la Argentina. Más si se tiene en cuenta que también se fabricaba en México, un país con menor costo de fabricación, especialmente por la baja presión impositiva. Es por eso que, desde su inicio fabril en Pacheco, hace seis años, el modelo siempre estuvo condicionado ante esa comparación. El fin de la producción local – adelantado como primicia por A Rodar Post varios meses antes (ver nota) – abrió una nueva etapa para la Taos con la llegada de la renovación del modelo, ahora importado desde México. Los manejé durante unos días y a continuación dejo mis impresiones.

1 – Durante su etapa nacional, la Taos fue el SUV más vendido del mercado argentino y era un integrante permanente del top ten de los modelos más demandados. Sus propios atributos y el respaldo de la marca lo encumbraron en las preferencias del público. En ese impasse que hubo en este recambio de origen perdió su lugar. Hace unos meses se presentó la Taos mexicana de este SUV del segmento C y ya está, otra vez, dentro de ese ranking, lo que demuestra que sigue siendo un modelo con un público fiel. Llega en tres versiones: Comfortline, Highline y Highline Bitono. Esta última fue la unidad manejada.

2 – Si a alguien, sin ser un diseñador de autos, le piden que dibuje un SUV, muy probablemente la imagen resultante sea muy parecida al Taos. Sus líneas simples y armoniosas lo convierten casi en un genérico. El rediseño que presenta el modelo mexicano no rompe con esa idea. Está aggionado, pero es totalmente reconocible su silueta de SUV familiar clásico. Estéticamente se alinea con los últimos lanzamientos de la marca. Los cambios más importantes están en la parte delantera con nuevas ópticas, una parrilla estilizada y un paragolpes que simula una gran toma de aire. Tiene la característica tira de LED que atraviesa la trompa, al igual que la Tiguan y también suma el emblema de Volkswagen iluminado. En esta versión presenta nuevas llantas de 19 pulgadas, en tanto, una franja roja cruza la parte trasera, detalle que comparte con otros modelos de la marca. En general, luce como más refinada que la anterior y el color bitono la da un toque de mayor distinción.

3 – El interior de la Taos muestra algunos cambios respecto al modelo anterior. El diseño del tablero incorpora nuevas molduras que combinan terminaciones símil metal y negro brillante, aportando una percepción de mayor sofisticación. Tiene una nueva disposición de instrumentos que los pone más a manos del conductor. La central multimedia, ahora más adelantada, incorpora la última versión del sistema VW Play. Su uso es bastante intuitivo. Uno de los puntos fuertes de la Taos sigue siendo el espacio interior. Está montada sobre la plataforma MQB, con una distancia entre ejes de 2,68 metros, muy buen espacio para las plazas traseras y un baúl cercano a los 500 litros. Todo está muy equilibrado como para las necesidades que puede tener un SUV familiar. No encontré un salto de calidad muy marcado respecto a la Taos argentina. Puede haber algunos detalles y sensaciones, pero pasa mucho por la sugestión. Tendría que manejar las dos versiones al mismo tiempo para dar un veredicto cierto.

4 – El Volkswagen Taos mantiene una única opción mecánica: el conocido motor 1.4 TSI (250 TSI), un turbo naftero de cuatro cilindros, con inyección directa, que entrega 150 CV y 250 Nm de torque disponibles desde bajas vueltas. La novedad más importante en cuanto a mecánica está en la transmisión automática Tiptronic de 8 velocidades, que reemplaza a la anterior caja de seis. La tracción sigue siendo delantera.

5 – La Taos es un SUV confortable para manejar. No tiene problema para moverse en el ámbito urbano, con muy buen andar y bastante silencioso. La suspensión es confortable. Puede ser que se sienta una leve demora, si se lo pisa ansioso, en la respuesta cuando se inicia la marca, pero esto dependerá de la forma de manejo o el apuro que se tenga para salir. Además, venía de manejar un eléctrico y no es justa la comparación. A los pocos minutos, me acostumbré a su respuesta. No tiene prestaciones deportivas ni mucho menos, por lo que en el uso familiar que se le va a dar es un dato anecdótico.

6 – En ruta o en autopista se siente la diferencia de contar ahora con una caja de ocho velocidades con un funcionamiento más relajado a velocidad crucero y una respuesta más suave en los cambios de marcha. Está claro que es un modelo que busca el confort. Por eso, la nueva transmisión aporta mayor suavidad, algo que es destacable cuando se realizan viajes largos. La estabilidad de la dirección en ruta y la calidad general de rodaje siguen siendo virtudes destacadas.

7 – La nueva caja de ocho velocidades le permite lograr un consumo controlado, especialmente en ruta. A velocidades de entre 110 km/h y 130 Km/h demanda 6 litros o un poco menos. En ciudad, salta a cerca de 13 litros. El consumo mixto ronda los 9,5 litros, pero son números orientativos. Cambiarán según el estilo de manejo.

8 – El Taos Highline ofrece una dotación de confort acorde a su posicionamiento, aunque perdió algunos elementos respecto al modelo nacional, como el asistente de estacionamiento automático y las butacas delanteras calefaccionadas. Esta versión incluye asiento del conductor con regulación eléctrica, climatizador automático bizona, techo solar panorámico, tapizados de cuero, freno de mano eléctrico, sensores de lluvia y luces, tablero digital configurable, pantalla multimedia de 10 pulgadas. Tiene rueda de auxilio temporal y la cámara de retroceso no tiene buena definición. De noche ayuda poco. Muy distinta a la definición que la de la Tiguan.

9 – En materia de seguridad, el Volkswagen Taos sigue siendo una referencia. De serie cuenta con seis airbags, controles de estabilidad y tracción, y una amplia batería de asistencias a la conducción (ADAS): frenado autónomo de emergencia, control de velocidad crucero adaptativo, mantenimiento de carril, travel Assist, monitoreo de puntos ciegos, faros IQ.Light con luz de curva dinámica.

10 . La versión Highline Bitono tiene un precio de $66.319.150 y la garantía es de 3 años o 100.000 kilómetros.

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