Ford vuelve a poner a los vehículos eléctricos en el centro de su estrategia a largo plazo. La compañía estadounidense, que en los últimos meses había ajustado su inversión en este tipo de modelos, confirmó que trabaja en el desarrollo de un automóvil eléctrico de precio accesible con el que pretende enfrentarse directamente a los modelos más exitosos de Tesla. Lejos de abandonar la electrificación, la marca busca redefinir su enfoque para hacerlo sostenible y rentable.
Durante los primeros meses del año, la automotriz revisó sus planes iniciales, que contemplaban producir eléctricos para el mercado masivo con márgenes muy ajustados y sin una hoja de ruta clara hacia la rentabilidad. Esa estrategia fue reconsiderada y dio paso a un replanteo más amplio del portafolio. En este nuevo escenario, los vehículos híbridos ganaron protagonismo como respuesta a la demanda actual de los consumidores, aunque sin desplazar el desarrollo de modelos totalmente eléctricos.
Jim Farley, CEO de Ford, graficó este momento de transición con una metáfora deportiva. “Estamos en la tercera entrada de un partido de nueve”, afirmó, en alusión al proceso de adopción de la movilidad eléctrica a nivel global. Para el ejecutivo, la industria todavía se encuentra en una fase temprana, lo que deja margen para introducir nuevos productos y ajustar la estrategia antes de que el cambio sea definitivo.
Entre los proyectos en marcha, Farley destacó uno en particular: un vehículo eléctrico pensado para competir cara a cara con el Tesla Model 3 y el Model Y. El anuncio refuerza la idea de que, pese a los recortes presupuestarios y la cancelación de programas como el F-150 Lightning, Ford no renuncia a consolidarse en el segmento eléctrico. Al mismo tiempo, la compañía apuesta por una diversificación tecnológica poco habitual en el sector.
“Queremos cubrir todas las opciones”, explicó el CEO. Según detalló, prácticamente toda la gama de Ford contará con versiones híbridas, incluidos modelos emblemáticos como el Bronco. A esto se sumarán vehículos eléctricos de autonomía extendida (EREV), diseñados para usos exigentes como el remolque, además de nuevos modelos completamente eléctricos. Farley confirmó que uno de ellos estará orientado a competir en precio y prestaciones con los productos de Tesla, declaración que realizó durante su participación en el podcast Spike’s Car Radio.
En la actualidad, Ford ya ofrece el Mustang Mach‑E, un SUV eléctrico que se posiciona como alternativa al Model Y. Sin embargo, el propio fabricante reconoce que su desempeño queda por detrás en aspectos clave como la autonomía, la eficiencia, la velocidad de carga y el rendimiento general. El nuevo desarrollo apunta a corregir esas diferencias y elevar el nivel competitivo de la marca.
Aunque todavía no se han difundido especificaciones técnicas concretas, Farley adelantó que el futuro modelo se apoyará en una nueva arquitectura denominada Plataforma Universal para Vehículos Eléctricos (UEV). Se trata de una base completamente nueva, creada por un equipo de desarrollo confidencial integrado en gran parte por ingenieros con experiencia previa en Tesla y en la Fórmula 1.
Según la compañía, esta plataforma ofrece una gran flexibilidad y puede adaptarse a hasta ocho tipos distintos de carrocería, desde sedanes y crossovers compactos hasta camionetas, furgonetas y SUV de mayor tamaño.
Las primeras previsiones indican que el estreno de esta plataforma llegará de la mano de una pick‑up eléctrica mediana, con un precio inicial cercano a los 30.000 dólares. En cuanto al calendario, las estimaciones varían: mientras algunos planes apuntan a una llegada temprana, otros sitúan el debut de este vehículo en 2027, y el lanzamiento del eléctrico asequible destinado a competir con Tesla hacia finales de ese año o comienzos de 2028.
En paralelo, la estrategia global de Ford también tiene implicancias en Europa. Jim Baumbick, presidente de Ford Europa, expresó su preocupación por el concepto de “Hecho en Europa” y advirtió que dejar fuera determinadas producciones podría debilitar la capacidad industrial dentro de la Unión Europea.
Con un mercado que todavía busca definir el ritmo de adopción de los vehículos eléctricos, Ford pretende posicionarse sin quedarse rezagada. Para Farley, la transformación hacia la movilidad eléctrica recién comienza y la compañía todavía tiene varias cartas por jugar. La meta no es solo igualar a Tesla, sino ofrecer una propuesta más equilibrada en precio, eficiencia y versatilidad, en un momento en el que estos factores serán determinantes para que la electrificación se convierta en una opción masiva
