Ford anunció hace algunos años que su estrategia para el mercado europeo se centraría casi por completo en los SUV, un tipo de vehículo que durante largo tiempo dominó las ventas en la región.
El plan contemplaba una oferta compuesta por modelos más grandes o más compactos, con enfoques deportivos o prácticos, y en principio parecía una decisión lógica.
Sin embargo, este movimiento implicaba dejar de lado segmentos históricos de la marca, como los compactos —con el Focus a la cabeza—, los más chicos como el Fiesta, los sedanes como el Mondeo o los urbanos como el Ka, lo que generó dudas sobre el impacto a largo plazo de esta apuesta tan focalizada.
Tras ejecutar gran parte de esta estrategia, el CEO de Ford, Jim Farley, anunció ahora un nuevo giro que apunta a recuperar parte de esos segmentos tradicionales, especialmente en el contexto de la creciente electrificación del mercado, según consignan distintos medios extranjeros.
El directivo aprovechó la conferencia de resultados del cuarto trimestre de 2025 para adelantar que la compañía planea reintroducir modelos que no pertenezcan al universo SUV, algo que fue recogido inicialmente por el medio Ford Authority.
Farley presentó recientemente los primeros datos de la nueva plataforma de vehículos eléctricos asequibles de Ford, diseñada para reducir peso, mejorar la eficiencia energética y optimizar la aerodinámica.
El objetivo es lograr autonomías competitivas sin recurrir a baterías de gran tamaño que encarecerían el producto final. Durante la presentación de resultados, el ejecutivo confirmó que esta plataforma será clave para el cambio de rumbo en Europa, ya que permitirá desarrollar modelos muy diversos gracias a su naturaleza escalable.
Las nuevas alianzas de Ford, especialmente la alcanzada con Renault, también jugarán un papel importante. La marca francesa cederá a Ford la mayoría de los componentes utilizados en los Renault 4 y Renault 5, lo que proporcionará una base sólida para futuros vehículos de segmentos más tradicionales.
Esto alimentó especulaciones sobre posibles lanzamientos, incluyendo la idea de que el futuro Ford Fiesta eléctrico podría derivar del Renault 5, mientras que un eventual renacimiento del Ford Focus podría basarse en la arquitectura del Renault 4.
Actualmente, estos dos modelos históricos de Ford han sido sustituidos en espíritu por el Puma Gen‑E y por los nuevos Explorer y Capri.
Christoph Herr, CEO de Ford Alemania, confirmó en una entrevista reciente que la red de concesionarios ya fue informada sobre la llegada de nuevos vehículos, algunos en colaboración con socios como Renault o Volkswagen y otros completamente desarrollados por la propia marca. Según Herr, estos nuevos modelos comenzarán a arribar al mercado a partir de 2027.
Hoy, la gama europea de Ford está compuesta por Puma, Capri, Explorer, Mustang Mach‑E, Kuga, Tourneo Courier, Tourneo Connect y Mustang coupé, con solo una variante que no es SUV ni monovolumen.
Con la llegada de la nueva plataforma asequible y el fortalecimiento de alianzas estratégicas, la compañía parece preparada para revertir parcialmente la tendencia que la llevó a abandonar segmentos clave de su historia reciente.
