El presidente de Toyota cuestionó la ´´rapidez´´ de avanzar en la apertura frente a las demoras de bajar impuestos

Redaccion

El acuerdo comercial firmado con Estados Unidos está generando distintas repercusiones en el sector automotor. Se sabe que se podrán importar 10.000 vehículos por años sin pagar arancel. Si bien es una cifra baja, hay preocupación en algunas empresas por la disparidad en los tiempos de implementación que tiene el Gobierno nacional en abrir la economía, mientras todavía sigue siendo alta la carga fiscal.

El presidente de Toyota, Gustavo Salina, cuestionó este punto y habló de los problemas de competitividad que tienen las automotrices que, por ejemplo, deben pagar derechos de exportación por cada 0km que venden en el exterior.

Toyota es el principal productor de autos en la Argentina, la terminal que más vende y también la que más exporta.

Las declaraciones del titular de la marca japonesa surgen de una entrevista que realizó el periodista Francisco Aldaya para la agencia de noticias Bloomberg.

Salinas que las retenciones a la exportación que afectan a su empresa “no pueden continuar” si el país quiere aumentar las ventas de vehículos en el exterior.

Debido a la importancia de Toyota, Salinas en una voz autorizada para opinar sobre el acuerdo recíproco de comercio e inversión firmado este jueves en Washington por el canciller Pablo Quirno y el representante comercial estadounidense Jamieson Greer. Ese documento estableció, entre otros puntos, un cupo anual de 10.000 vehículos que podrán ingresar desde Estados Unidos con arancel cero, esquivando el 35% que fija el Mercosur para autos extrazona.

“Estamos siendo muy rápidos para ejercer estos acuerdos de libre importación, pero deberíamos generar, en los mismos tiempos, condiciones de competitividad para producir y exportar desde la Argentina», dijo Salinas Bloomberg Linea

Ese volumen, sumado a los 50.000 vehículos híbridos y eléctricos que entran al país sin aranceles, equivale a aproximadamente el 10% del mercado doméstico, enfatizó Salinas. En el caso del nuevo cupo estadounidense, incluye autos con motores de entre 1.500 y más de 3.000 cm³, vehículos diésel, híbridos, eléctricos y algunas camionetas grandes.

Sin embargo, las pick-ups medianas producidas en Argentina, como la Hilux, Ford Ranger o la Amarok de Volkswagen no enfrentarían la competencia de modelos estadounidenses, según reportó Infobae.

Además, el acuerdo reduce al 2% aranceles para unas 20 posiciones arancelarias, principalmente vinculadas a autopartes.

“El diálogo se mantiene, y siempre está en el medio la conversación sobre los recursos fiscales para poder hacer viable y acelerar la reducción de tasas de exportación”, dijo Salinas, y sumó: “Estamos siendo muy rápidos para ejercer estos acuerdos de libre importación, pero deberíamos generar, en los mismos tiempos, condiciones de competitividad para producir y exportar desde la Argentina».

Para Toyota Argentina, el acuerdo no trae beneficios directos en materia de importación de insumos a precios más bajos. Salinas señaló que la Hilux, la SW4 y la Hiace no utilizan autopartes fabricadas en Estados Unidos, por lo que la reducción de aranceles al 2% en unas 20 posiciones de autopartes tampoco impacta en su operación.

“Hoy estar importando 60.000 unidades sin pagar ningún tributo y pagar impuestos por exportar desde la Argentina es una condición desequilibrada que no favorece la producción ni la exportación local”, planteó Salinas.

El ejecutivo fue enfático en que la velocidad en la que se está reduciendo el costo para importar supera ampliamente las mejoras de competitividad para producir y exportar desde Argentina.

La preocupación de Toyota no es sólo teórica: ya está teniendo su impacto en el balance. Salinas dijo que la compañía atraviesa una “situación dificultosa” en la exportación, con mercados donde opera sin rentabilidad, sosteniendo la presencia por una visión estratégica de largo plazo. En esos destinos, la competencia con marcas chinas se ha vuelto cada vez más agresiva, y el peso de las retenciones erosiona cualquier margen.

“Si queremos abrir nuevos mercados o mantener lo que tenemos, se hace imperioso eliminar las retenciones de exportación”, insistió.

Según el presidente de Toyota Argentina, el diálogo con el Gobierno se mantiene abierto, pero la discusión queda siempre atada a la disponibilidad de recursos fiscales para acelerar la reducción de tasas. El tiempo, advirtió, juega en contra.

Salinas resumió la posición del sector en una frase: “Entendemos que la apertura es necesaria para el crecimiento económico del país, pero la integración de la producción argentina en el mundo tiene que ser parte de esa apertura”

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