Volkswagen está entrando en la etapa final para el lanzamiento de la nueva generación de la Amarok, el proyecto que marcará la recuperación del ritmo de producción de la planta de General Pacheco después de más de un año de actividad reducida.
Hace unas semanas, la compañía exhibió en Brasil una unidad completamente terminada del modelo conocido internamente como Proyecto Patagonia, desarrollo que surge de la alianza con la automotriz china SAIC y que introduce una plataforma inédita para la marca en la región, tal como había adelantado A Rodar Post hace dos años (ver nota).
La transformación de la planta se viene produciendo desde entonces, como parte de una inversión de u$s580 millones destinada a renovar instalaciones y procesos.
La apuesta de la automotriz llega después de un período particularmente complejo: la salida del Taos a mediados del año pasado dejó a la planta con menor volumen de producción y expuso el desgaste de la Amarok vigente, lanzada en 2010 y ya sin capacidad de competir en igualdad de condiciones frente a las propuestas más recientes del segmento.
La caída en la demanda y la falta de un reemplazo inmediato derivaron en decisiones drásticas. En 2025 se eliminó el segundo turno, se aplicaron retiros voluntarios y cientos de trabajadores quedaron suspendidos bajo un esquema de licencias rotativas. Desde entonces, la operación se sostuvo con un solo turno y con la expectativa puesta exclusivamente en el nuevo modelo. Durante todo ese proceso, A Rodar Post fue registrando cada avance y cada retroceso de la transición industrial.
Ahora, la etapa final empieza a definirse. Hace dos meses, A Rodar Post anticipó la reapertura del segundo turno de producción en esa planta (ver nota). Todavía era una información extraoficial. No había precisiones en cuanto a tiempo. Ese dato iba atado al fin de producción del actual modelo.
Con el correr de los días, la información fue confirmada de forma oficial. Si bien la automotriz no lo comunicó públicamente, de forma interna ya le puso fecha al reinicio de ese segundo turno.
Mediante una comunicación interna del 9 de octubre, destinada a los proveedores – a la que tuvo acceso A Rodar Post –, la automotriz definió el esquema productivo para los próximos meses que incluye el receso de vacaciones.
Entre el 14 de diciembre y el 10 de enero, dice la nota que lleva la firma del responsable de Logística de VWA, la planta realizará la parada anual por la licencia de verano del personal. Sólo se llevarán a cabo, en caso de ser necesarias, algunas operaciones logísticas que se coordinarán previamente.
A partir del 11 de enero de 2027 se reanudará la actividad en todos los sectores en la modalidad de un turno. Una semana después – el 18 de enero – comenzarán a trabajar en dos turnos las plantas de Pintura y Body (el área donde se ensamblan los componentes estructurales del vehículo). En tanto, a partir del 25 de enero, todos los sectores del proceso industrial empezarán a trabajar en dos turnos, según consigna la comunicación. interna.
Por otro lado, según pudo saber este medio a través de otras fuentes, el fin de producción de la actual Amarok está previsto para los últimos días de noviembre. Internamente, se comunicó a los proveedores que los últimos días de entrega de materiales están fijados para la ´´semana 48´´, que se inicia el lunes 23 de noviembre. Paralelamente, con el final de producción de la actual Amarok, se empezarán a producir unidades de preserie del nuevo modelo.
Volkswagen estaba terminando de definir cuántos trabajadores necesitará para operar la línea modernizada, que demandará menos piezas regionales y menos proveedores locales debido a la mayor integración de componentes provenientes de China. Esto podría implicar una dotación menor respecto al total de personal suspendido.
La estrategia se despliega en un contexto de recorte de actividad en otras terminales, pero Volkswagen proyecta un crecimiento sostenido para su nueva pick-up. El objetivo es alcanzar 80.000 unidades anuales, aunque ese volumen se logrará de manera gradual. La producción diaria estimada ronda las 350 unidades, cifra que obliga a trabajar con dos turnos. Para 2027 se calcula un nivel de 65.000 unidades y recién en 2028 se llegaría al máximo previsto, cuando se incorpore la versión SUV —Proyecto Atacama— que también fue anticipada por este medio.
