La transformación del mercado automotriz global ha abierto espacio para movimientos inesperados, y uno de los más significativos es el avance de BYD, que en los últimos años ha logrado posicionarse entre los gigantes de la industria. Lo que comenzó como un crecimiento sostenido en su país de origen se ha convertido en una expansión internacional que la sitúa hoy entre los seis mayores fabricantes de vehículos del mundo, impulsada por su apuesta exclusiva a los modelos eléctricos e híbridos enchufables.
El ritmo de crecimiento de BYD ha sido sorprendente. Mientras en 2020 apenas superaba las 190.000 unidades vendidas, para 2022 ya se acercaba a los dos millones, y en 2025 alcanzó los 4,60 millones de vehículos entregados globalmente, según informó la agencia Bloomberg.
Este hito le permitió superar por primera vez a Ford en el ranking mundial, luego de haber dejado atrás previamente a marcas tan emblemáticas como Honda y Nissan. En contraste con el avance del fabricante chino, Ford experimentó una caída del 2 % en sus ventas, quedándose en 4,40 millones de unidades durante 2025, un retroceso asociado a un proceso de electrificación más lento y complejo del esperado.
Aunque Ford logró mantener un desempeño sólido en Estados Unidos, su posición se debilitó en otros mercados clave como Europa y China, donde la competencia local —incluida la propia BYD— avanzó con fuerza. BYD, por su parte, continúa beneficiándose de la transición global hacia tecnologías más limpias, con un portafolio compuesto únicamente por vehículos eléctricos puros y enchufables. Si bien tres de cada cuatro autos vendidos por la marca se comercializan todavía en China, su presencia internacional crece de manera sostenida.
Durante 2025, las exportaciones de BYD alcanzaron 1,05 millones de unidades, con una expansión notable en Sudamérica, otros países asiáticos y Europa. La compañía ya inició la producción piloto del Dolphin Surf en su planta húngara y se prepara para fabricar también en Turquía. Sus proyecciones para 2026 apuntan a elevar las exportaciones hasta los 1,3 millones de vehículos, aunque reconoce que enfrentará desafíos significativos. En China, la demanda ha mostrado señales de desaceleración, a lo que se suma la reducción de subsidios estatales y un mayor control regulatorio sobre las estrategias de precios, especialmente tras la intensa guerra comercial desencadenada en los últimos años.
A nivel mundial, la parte alta del ranking de fabricantes se mantiene estable. Toyota conserva el liderazgo por sexto año consecutivo, con 11,32 millones de unidades vendidas y un crecimiento del 4,6 %. El segundo lugar continúa en manos del Grupo Volkswagen, que cerró 2025 con 8,98 millones de matriculaciones, apenas un 0,5 % menos que el año anterior. En la tercera posición se mantiene el Grupo Hyundai-KIA, con 7,28 millones de vehículos, seguido por General Motors con 6,18 millones.
El próximo desafío es superar a Stellantis, que se ubica en la quinta posición, con 5,48 millones de 0km vendidos.
El ascenso de BYD evidencia un giro profundo en la dinámica histórica del sector automotor. Los fabricantes chinos de vehículos de nueva energía están ganando terreno en mercados que durante décadas fueron dominados por marcas estadounidenses, europeas y japonesas. Si esta tendencia se consolida en los próximos años, el mapa global de la industria podría experimentar una reconfiguración duradera.
