BYD enfrenta a Trump y demanda a Estados Unidos por los aranceles

Redaccion

El gigante chino de vehículos eléctricos BYD ha iniciado una ofensiva legal contra el Gobierno de Estados Unidos al presentar una demanda ante la Corte de Comercio Internacional (CIT).

La compañía busca impugnar los aranceles establecidos por la administración de Donald Trump al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).

La acción judicial fue interpuesta el 26 de enero por cuatro subsidiarias de BYD en Estados Unidos: BYD America, responsable de operaciones en Norteamérica; BYD Coach & Bus, fabricante de autobuses eléctricos; BYD Energy, enfocada en baterías y almacenamiento energético; y BYD Motors, encargada de importaciones y ventas.

Las empresas argumentan que la IEEPA no contempla la imposición de aranceles y que, por lo tanto, las medidas son ilegales.

La demanda nombra como responsables no solo al Gobierno federal, sino también a instituciones como el Departamento de Seguridad Nacional, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, la Oficina del Representante Comercial y el Departamento del Tesoro.

BYD solicita la anulación de nueve órdenes ejecutivas emitidas desde febrero de 2025 que afectan a productos procedentes de México, Canadá, China, Brasil e India.

Asimismo, exige el reembolso de todos los gravámenes abonados desde abril de 2025, junto con los intereses correspondientes.

Aunque BYD no comercializa automóviles de pasajeros en Estados Unidos, mantiene una presencia industrial considerable en el país.

Su planta en Lancaster, California, emplea a 750 trabajadores y produce cerca de 1.500 autobuses eléctricos al año, además de baterías y sistemas de almacenamiento energético.

Estas líneas de negocio representan ingresos estimados entre 500 y 1.000 millones de dólares anuales.

Expertos citados por medios especializados destacan que esta es la primera vez que un fabricante automotriz chino desafía de manera directa los aranceles estadounidenses.

La iniciativa podría abrir la puerta para que más empresas asiáticas recurran a la vía judicial para defender sus intereses en el mercado estadounidense.

 

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