Desde el año pasado el Gobierno nacional viene impulsando una serie de medidas para facilitar la importación de autos por particulares. Si bien e mecanismo estaba habilitado, las normativas que existen lo hacen engorroso y desalientan la operación. También los costos para importar un 0km de forma particular son muy elevados, lo que implica que no sea conveniente para la mayoría del público.
El Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger es la dependencia que lleva adelante estos cambios. Ayer se publicó en el Boletín Oficial una nueva disposición que habilita el patentamiento, circulación y cobertura de seguro para los vehículos que sean importados por particulares. Esto se debe a que exitían una serie de requisitos que trababa estas operatorias.
El ministro explicó los alcances de estos cambios en su cuenta de X. A continuación, se reproduce lo publica por el funcionario en la red social:
´´¿Por qué en otros países ves modelos que acá prácticamente no existen? Se explica porque durante años hubo dos grandes barreras: una regulatoria y otra impositiva.
La regulatoria fue muy concreta: para que un auto 0km pudiera circular se exigían exclusivamente la Licencia de Configuración de Modelo (LCM) y la Licencia de Configuración Ambiental (LCA), trámites que, por la documentación, los ensayos y los costos que representan están pensados para terminales o grandes importadores que mueven miles de unidades por año. No para un ciudadano que quiere traer 1 unidad.
Con el Decreto 196/25 cambiamos la lógica y permitimos que los autos 0km que no cuenten con LCM/LCA puedan habilitarse para circular gestionando el Certificado de Seguridad Vehicular (CSV).
¿Qué es el CSV? Una verificación técnica y mecánica profunda (similar a una VTV más rigurosa), que puede realizarse en talleres habilitados o mediante informe técnico de un ingeniero. Cuesta $100.000 para particulares: más rápido, sencillo y accesible. Proporcional y adecuado para vehículos que se importan en baja escala y para los cuales no justifica tramitar una LCM y una LCA.
La Disposición ANSV 10/26, firmada por Francisco Díaz Vega y publicada hoy en el Boletín Oficial pone operativo este mecanismo y allana el camino para facilitar la importación de autos nuevos, mejorando la calidad y seguridad del parque automotor.
En síntesis: el CSV elimina una traba regulatoria que bloqueaba la importación en baja escala y habilita más variedad de modelos y más competencia. Así, importar vehículos nuevos como particular ya no es imposible en términos regulatorios. El desafío que queda es la carga tributaria: la suma de aranceles, tasas, IVA, anticipos de ganancias y, la clave, impuestos internos que pueden más que duplicar el valor del vehículo. El ministro @LuisCaputoAR en el proyecto de modernización laboral ha propuesto una baja en impuestos internos. Si logramos que esa carga deje de apilarse, la competencia que abrimos con el CSV se va a traducir en precios más cercanos a los internacionales, más variedad y un parque automotor renovado. Un parque automotor renovado es bienestar y seguridad vial.´´
