El mercado automotor comenzó el año con una desaceleración de la demanda. Hay varios factores que pueden explicar este cambio de tendencia respecto a la mayor parte de 2025.
Los motivos pueden ir desde la menor de participación del crédito por la suba de tasas a causa del clima electoral del final del año pasado, hasta la baja del dólar en un contexto de aumento de precios en pesos. Esto provocó que los 0km aumentaran sus valores en moneda extranjera.
También puede tener impacto en el mercado un hecho como el agotamiento de la demanda ´´postergada´´ que hubo durante los años del gobierno anterior, que dispuso un cepo importador y redujo la oferta de vehículos.
Muchas personas estiraron el plazo de renovación de sus autos – al no encontrar opciones atractivas – y salieron todas a comprar durante la última parte de 2024 y todo 2025, ante la variedad de modelos que llegaron al país atraídos por la apertura económica.
Pero puede haber otro argumento que explique la caída del mercado en el primer bimestre del año. Según reconocen en las agencias, una parte de los consumidores apuesta a una baja de precios de los 0km, ante la fuerte competencia que hay y habrá en el sector, y prefiere esperar a que eso se produzca.
En este punto, puede estar jugando un papel importante.
Ya hay algunas señales claras de que algo de eso está pasando.
Por ejemplo, en marzo, las automotrices decidieron no aumentar los precios de su gama de vehículos. Sólo cuatro o cinco modelos – de un número que puede superar los 100 – tuvieron un mínimo ajuste de sólo 1%, aproximadamente, sobre las listas de oficiales de las distintas marcas. Esto se debió, especialmente, a una demanda débil, que no permite excesos.
El otro dato que refuerza la teoría de los que están dispuestos a esperar tiene que ver con los descuentos que hay en casi todos los modelos.
Por la disminución de las ventas y la mayor competencia, el mercado hace ya un tiempo que viene operando con descuentos.
Si bien las listas de precios venían aumentando todos los meses, esos valores sólo regían para quienes están suscriptos a planes de ahorro. Para la gente en general, esos precios sugeridos son simbólicos.
En las concesionarias, en el cara a cara con el cliente, se negocian los precios y las rebajas dependerá de la necesidad financiera de cada agencia y de los incentivos que pueden ofrecer las terminales a la red por cumplir los objetivos comerciales.
En una recorrida por concesionarias de distintas marcas, A Rodar Post pudo comprobar que los descuentos sobre las listas oficiales pueden llegar al 30%, en las versiones menos demandadas de un modelo
Uno de los ejemplos más claros es la pick-up Volkswagen Amarok. La versión doble cabina V6 4×4 AT Comfortline tiene un precio de lista de $83.783.950 y se vende en algunas agencias a $56.815.000, un 32% menos. En el caso de la versión Extreme, de los $104.830.350 de lista hay agencias que cierran en $72.000.000, un 31% de descuento.
Por el lado de Peugeot, la versión del 208 Allure manual tiene un precio de lista de $36.370.000 y, en algunas concesionarias consultadas, lo venden en $28.700.000. Es decir, una rebaja de 21%. En el SUV 2008 GT, con un valor oficial de $53.520.000, el precio de transacción que se consigue ronda los $44.200.000, 17% de descuento.
En una concesionaria del interior del país, el Fiat Cronos Drive CVT se consigue en $31.800.000 contra un precio de lista de $37.500.000 o una pick-up Toro Freedom se vende a $40.200.000 cuando el valor sugerido por la terminal es de $47.800.000.
En el caso de la pick-up Oroch Emotion de Renault, en concesionarias de Capital Federal o del GBA, con un precio de lista de $44.310.000, se puede sacar en $36.250.000, un 18% menos. El Kardian Evolution vale $38.890.000, pero en las agencias aceptan el trato por $33.800.000.
Por el lado de Chevrolet, el Onix y la Tracker tienen el descuento mayor. La versión LT del SUV AT tiene un precio de lista de $39.160.000 y hay agencias que la están ofreciendo en $34.400.000.
La pick-up Nissan Frontier Platinum, con un precio de lista de $64.000.000, se vende en $54.000.000 en concesionarias de Capital Federal.
En otras marcas, los descuentos son menores. Por ejemplo, el Jeep Compass serie S vale de lista $60.210.000 y se vende a $55.800.000.
Por el lado de Toyota, los descuentos se hacen en algunas versiones de la Hilux que tienen menos demanda, como las versiones intermedias con tracción simple. Allí, el descuento puede llegar a 6% u 8%.
Estos son todos ejemplos reales del mercado. Obviamente, cada concesionaria puede tener valores diferentes ya sea por las diferentes situaciones financieras o por los distintos niveles de stocks.
Lo que está claro es que el precio de lista a no es referencia cierta para decir cuánto valen los autos en la Argentina.
